WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (18/AGO/2017).- La polémica en que se ha visto envuelto el presidente Donald Trump por no condenar enfáticamente los hechos de violencia racial ocurridos el fin de semana pasado en Charlottesville, Virginia, parecen no ser suficientes para el magnate y ahora decidió atizar más el fuego al deplorar la remoción de estatuas de personajes que apoyaron la esclavitud.“Es triste ver la historia y la cultura de nuestro gran país haciéndose trizas con la remoción de nuestras hermosas estatuas y monumentos”, escribió Trump en Twitter, lamentando la pérdida de “belleza” que no podrá ser reemplazada “equiparablemente”.“No puedes cambiar la historia, pero puedes aprender de ella. Robert E. Lee, Stonewall Jackson - ¿quién sigue, Washington, Jefferson? ¡Qué tontería!”, continuó, en alusión a las estatuas de los generales confederados Lee y Jackson, cuya remoción ha estado en el ojo del huracán.No es la primera vez que el mandatario compara a los padres fundadores de Estados Unidos —George Washington y Thomas Jefferson— con los confederados, y al parecer no se ha dado cuenta de que eso lo hunde cada vez más.Incluso ayer, políticos republicanos cuestionaron la idoneidad de Trumo para gobernar, como Bob Corker, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, quien aseguró que el magnate aún no ha mostrado la “estabilidad y competencia” que el país necesita, ni comprende el carácter de la nación.Tim Scott, único republicano afroamericano en el Senado, dijo que “lo que queremos ver de nuestro presidente es claridad y autoridad moral”.Por su parte, Nancy Pelosi, líder demócrata en la Cámara de Representantes, pidió que las estatuas confederadas sean retiradas del Capitolio: “No hay lugar para celebrar la violenta intolerancia de los hombres de la Confederación en los sagrados pasillos del Capitolio de Estados Unidos”.Protestan en Amsterdam y Atenas contra el racismoManifestantes protestaron ayer en Amsterdam, Holanda, contra la violencia racista. La protesta, organizada por Acción Anti Fascista Holandesa AFA (Anti Fascistische Actie), es una respuesta a la violencia que tuvo lugar durante las marchas de supremacistas blancos en Charlottesville, donde una mujer resultó muerta luego de que un hombre, autodeclarado neonazi, arrollara con su auto a una multitud que se manifestaba en contra de los supremacistas que se habían renuiido en esa ciudad. También en Atenas, ciudadanos tomaron las calles y se reunieron a las afueras de la embajada de Estados Unidos en Grecia para alzar la voz en contra el racismo y en recuerdo de Heather Heyer, la mujer muerta durante el atropellamiento masivo. Mientras tanto, los estadounidenses hacen sus propios reclamos.