Internacional | Gira por Malta Ratzinger ora y llora con las víctimas de abusos Lawrence Grech, uno de los malteses víctimas de pederastia que se reunieron con Benedicto XVI, califica de satisfactorio encuentro con Su Santidad Por: AFP 19 de abril de 2010 - 05:14 hs LA VALETA, MALTA.- El Papa Benedicto XVI, criticado por su presunta inacción por los escándalos de pedofilia que sacuden la Iglesia Católica, se reunió en Malta con víctimas de abusos sexuales con las que “lloró” y antes de partir de la isla felicitó al país por su defensa de los “valores cristianos”. “Quedé impresionado por la humildad del Papa. Asumió todo lo causado por otros. Fue muy valeroso. Nos escuchó individualmente, oró y lloró con nosotros”, declaró una de las ocho víctimas de abusos cometidos en un orfelinato en los años ochenta, Lawrence Grech, que se reunieron con el Papa. El Sumo Padre dijo que lamentaba y que sentía “vergüenza” por los actos de pedofilia, tras reunirse “en la nunciatura apostólica de Malta con un pequeño grupo de personas que sufrieron abusos sexuales de parte de religiosos”, según un comunicado del Vaticano. Los ocho “jóvenes adultos”, acompañados por obispos de Malta y de Gozzo, otra isla del archipiélago, fueron recibidos durante una veintena de minutos en la capilla de la Nunciatura en Rabat. “Hubo un momento de oración silenciosa, de rodillas, y luego el Santo Padre los recibió uno a uno”, según el portavoz del Papa, Federico Lombardi. Lawrence Grech, de 37 años, afirmó que no pedía excusas del Pontífice. “Antes dije que quería excusas, pero fue porque estaba enojado. Ahora mi cólera pasó y estoy satisfecho de mi encuentro con el Papa. Continuaré con mi batalla, no contra la Iglesia, sino contra la pedofilia”, destacó Grech. “Perdí mi fe en los últimos 20 años”, agregó Lawrence Grech, después de la reunión. “Le dije 'usted puede llenar el vacío, llenar lo que los sacerdotes me sacaron cuando era joven. Esta experiencia va a cambiar mi vida. Ahora puedo ir con mi hija y decir 'creo´”, dijo rompiendo en llanto. Benedicto XVI aseguró que “la Iglesia hace y continuará haciendo todo lo que está en su poder” para investigar los casos de abusos, hacer juzgar a los responsables y “proteger a los jóvenes de aquí en más”. Tercera cita con víctimas Hace un mes el Papa expresó su “vergüenza” y el “remordimiento” de toda la Iglesia, en una carta a los fieles de Irlanda sacudidos por un escándalo de abusos en su clero, misiva con tono muy duro hacia el episcopado que encubrió los casos. Desde entonces, las revelaciones se sucedieron en Europa y en Estados Unidos. El Vaticano y el Papa en persona fueron acusados de intentar evitar que los casos salieran a la luz. Esta es la tercera vez en su pontificado iniciado en 2005 que Benedicto XVI se reúne con víctimas de religiosos pedófilos, luego de las audiencias de Australia y de Estados Unidos. El encuentro se realizó al cabo de una visita de 26 horas a la muy católica Malta, país al que el Papa invitó a continuar "defendiendo" los valores cristianos. ¿A qué fue el Pontífice? Oficialmente Benedicto XVI viajó al archipiélago mediterráneo de Malta tras las huellas de San Pablo, para conmemorar el aniversario 1,950 del naufragio del predicador del Evangelio de Jesús en la isla, donde el apóstol se refugió en el año 60, pocos años antes de que fuera asesinado en el año 67 en Roma. Malta es un país donde 94.4% de sus habitantes son católicos y no está legalizado ni el divorcio ni el aborto. El Papa les dijo que tienen que estar “orgullosos” de la defensa del niño por nacer y la estabilidad de la vida familiar para una sociedad sana. Resaltó además el deber de cuidar a los ancianos y los enfermos, al pobre, al marginado, a los que pasan momentos de dificultad, depresión o ansiedad y a los discapacitados, para los que pidió que se promueva su dignidad y calidad de vida. Pide ayuda y respeto a los derechos de los inmigrantes Benedicto XVI pidió a Malta que junto a otros Estados y organizaciones internacionales “socorra” a los inmigrantes que llegan a esta isla del Mediterráneo camino de Europa y que asegure que sus derechos “sean respetados”. El Papa hizo estas manifestaciones ante el presidente maltés, George Abela, en su discurso de despedida, en el aeropuerto de Luqa, antes de regresar a Roma, unas palabras interpretadas por los observadores vaticanos como una velada crítica a la actuación de las autoridades isleñas frente a la inmigración. El Obispo de Roma dijo que por su posición estratégica en el corazón del Mediterráneo, muchos inmigrantes llegan a las costas de Malta, “unos que huyen de situaciones de violencia y persecución otros en busca de mejores condiciones de vida”. “Soy consciente de las dificultades que puede causar el acoger a un gran número de personas, que no puede resolver por sí solo un país de primer destino. Confío en que teniendo en cuenta sus raíces cristianas y su larga y reconocida historia de acogida de los extranjeros, Malta tratará de socorrer con la ayuda de otros Estados y organizaciones internacionales a los que llegan y asegurar que sus derechos sean respetados”. Benedicto XVI aseguró que esos nobles objetivos dependen del diálogo y la cooperación internacional y agregó que la solidaridad y el respeto recíproco están en la base de la vida social y política. El problema de la inmigración ha sido uno de los ejes de sus discursos en Malta, donde viven 13 mil inmigrantes. En 2008 recibió en su territorio unos dos mil 775 foráneos, algo inusual. Según el Papa, Malta tiene mucho que ofrecer en cuestiones como la tolerancia, la reciprocidad, la inmigración y otros temas cruciales para el futuro del continente. El Evangelio vuelve a ser una contracultura También el teólogo alemán denunció que la cultura actual promueve ideas y valores que contrastan con las de Jesucristo, y señaló que en el contexto de la sociedad europea los valores evangélicos “están llegando a ser de nuevo una contracultura”. Benedicto XVI así lo manifestó ante varios miles de jóvenes malteses, con los que se reunió en una explanada del Puerto Grande de La Valeta, último acto de su visita de dos días a Malta. Tras cánticos y narraciones de experiencias propias por parte de los jóvenes, el Papa, que acaba de cumplir 83 años, les exhorto a “no tener miedo” a la hora de mostrar el Evangelio. “A los que deseáis seguir a Cristo como esposos, padres, sacerdotes, religiosos o fieles laicos que llevan el Evangelio por el mundo os digo: no tengáis miedo, ya que encontrareis cierta oposición al mensaje del Evangelio”, afirmó el Obispo de Roma. Tras agradecer la acogida y recibir honores militares, el Papa emprendió viaje de regreso a Roma. Malta, el país más pequeño de la Unión Europea, con 443 mil habitantes, está situado entre Sicilia y las costas del Norte de África. Temas Europa Papa Benedicto Pederastas Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones