Internacional | Grupo de Contacto Internacional Países occidentales y árabes financiarán a rebeldes libios La ayuda será temporal y proviene de fondos congelados a Muamar Gadhafi en el exterior y del Gobierno del coronel Por: EL INFORMADOR 14 de abril de 2011 - 05:20 hs El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, David Cameron, tratan la situación en Libia. EFE / DOHA, QATAR (14/ABR/2011).- Una conferencia internacional sobre Libia integrada por países árabes y occidentales decidió en Qatar crear un mecanismo de ayuda financiera para las fuerzas rebeldes, y volvió a exigir que el coronel Muamar Gadhafi deje el poder. En esta primera reunión del Grupo de Contacto Internacional, celebrada en Doha, participaron 20 países y organizaciones, casi cuatro semanas después del inicio, el 19 de marzo, de una intervención militar multinacional bajo mandato de la ONU. Según el comunicado final, el Grupo “acordó establecer un mecanismo financiero temporal”, que permita al Consejo Nacional de Transición, órgano político de la rebelión, “gestionar las ayudas y garantizar las necesidades de financiación a corto plazo” de las regiones controladas por la insurgencia. No se precisó la dotación de ese fondo ni los países que contribuirán. El Grupo insiste también en “la necesidad de que (el coronel) Gadhafi renuncie al poder” para favorecer una solución a la crisis política en Libia, según el texto leído a la prensa por el primer ministro y jefe de la diplomacia de Qatar, jeque Hamad Ben Jasem Ben Jabr Al Thani. En la apertura de la reunión, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo: “Es esencial que hablemos con una sola voz”, dijo, añadiendo que cerca de 3.6 millones de personas podrían necesitar ayuda internacional. El objetivo del “mecanismo de financiación temporal” será mantener los servicios básicos en las zonas controladas por los insurgentes, según explicó el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague. El mecanismo financiero temporal deberá ser monitoreado y para saber en que utilizará el dinero proveniente de fondos congelados en el exterior a Gadhafi y su Gobierno para suplir las necesidades de los 3.6 millones de personas que destaca la ONU. La próxima reunión del Grupo de Contacto tendrá lugar a comienzos de mayo en Italia, el segundo país en reconocer al Consejo Nacional de Transición como representante legítimo del pueblo libio. ANÁLISISLibia prueba límites de la OTAN sin Washington Robert Burns La insistencia del presidente Barack Obama en que la OTAN, y no Estados Unidos, asumiera el mando en los ataques contra las fuerzas de Muamar Gadhafi ha puesto en evidencia una verdad incómoda sobre una alianza que nunca antes emprendió una ofensiva aeronáutica que no fuera liderada por Washington. Incluso contra un enemigo considerado débil, como Libia, la OTAN necesita el poderío de Estados Unidos para pelear de manera efectiva. No es que los otros 27 países que conforman la OTAN no tengan suficientes aviones de combate, pilotos o bombas. El problema es que, mientras que algunos como Francia y Gran Bretaña están dispuestos a participar plenamente, otros han limitado sus funciones a aquellas que no se relacionan con combates. Y otros han decidido no tener en absoluto participación militar. Todos se han acostumbrado a una forma diferente de operar, en la que Estados Unidos abre el camino y asume buena parte de la carga de los combates. No es algo sorpresivo, dado que la OTAN fue creada en 1949 como una respuesta encabezada por Estados Unidos ante la amenaza de una invasión de Europa Occidental por parte de la antigua Unión Soviética. Pero se suponía que en Libia la situación sería distinta. En su discurso del 28 de marzo, en el que explicó la misión a los estadounidenses, Obama describió a Libia como un ejemplo de un problema que no amenazaba directamente la seguridad de los estadounidenses. Ello significaba que, si bien Estados Unidos debía ayudar a proteger a los civiles ahí, no debería soportar toda la carga, señaló el mandatario. En el momento de su discurso, la OTAN había anunciado recién la decisión de asumir la plena responsabilidad por comandar la operación en Libia, a la que Estados Unidos prestaría apoyo. Esa ayuda consistiría, por ejemplo, en buena parte de las operaciones de aeronaves que realizaban misiones de observación y reconocimiento del campo de batalla, así como el envío de aeronaves que suministraran combustible a las de la OTAN. Pero, ¿cuán efectivo ha resultado esta operación sin un papel protagónico de Estados Unidos? Gadhafi no ha dejado de atacar Misrata, la única ciudad importante en el occidente de Libia que es controlada parcialmente por los rebeldes. Los aviones de la OTAN tampoco lograron hacer que retrocedieran las fuerzas de Gadhafi que amenazaban la ciudad oriental de Ajdabiya. Las esperanzas de los rebeldes, acerca de una victoria militar, se han desvanecido prácticamente, en medio de solicitudes de una campaña más intensa por parte de aviones de la OTAN y de Estados Unidos. Incluso algunos aliados de la OTAN se han quejado de un esfuerzo a medias. Algunos miembros de la alianza se culpan entre sí. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, David Cameron, tratan la situación en Libia, en el Palacio Elíseo. Temas África ONU Libia Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones