Martes, 14 de Octubre 2025
Internacional | Los damnificados pasaron la segunda noche a la intemperie

Muertes por sismo en China llegan a mil 144

Las labores de rescate de sobrevivientes se complican, sin embargo la ayuda empieza a llegar a la zona afectada

Por: AFP

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BEIJIN, CHINA.-
El número de víctimas del sismo que golpeó el  miércoles la remota provincia de Qinghai, en la meseta tibetana, en el noroeste  de China, se eleva a mil 144, informó la agencia oficial China Nueva.

El precedente balance de víctimas en la provincia de Qinghai era de 791  muertos, tras encontrarse 31 cuerpos más, anunciaron medios locales.

El número de muertos puede aún aumentar, ya que hay centenares de personas  desaparecidas.

El primer ministro Wen Jiabao, que llegó la noche del jueves a Jiegu, donde  el 85% de los edificios se desplomaron, terminó su visita, mientras continuaba  la búsqueda de supervivientes.

El jefe del gobierno chino dijo en declaraciones a la televisión que "China  superará este desastre. Haremos todo lo posible por construir un nuevo Yushu",  la prefectura donde se encuentra Jiegu, cerca del epicentro del terremoto.

El sismo causó otros 65 muertos en la vecina provincia de Sechuan, ya  devastada en 2008 por un fuerte terremoto, precisó la agencia semioficial China  News Service.

Dos días después del sismo, la ayuda de urgencia empezaba a llegar el  viernes a la zona devastada.

Los vehículos cargados de ayuda comenzaron a llegar a Jiegu, cerca del  epicentro del terremoto que el miércoles asoló una zona de difícil acceso de la  provincia de Qinghai, en la meseta tibetana.

Miles de supervivientes despertaron este viernes tras una segunda noche a  la intemperie, con temperaturas que descienden hasta los cinco grados bajo cero, con hambre y rodeados del olor de cuerpos en descomposición.

El temblor -de magnitud 6.9 según el Instituto de Geofísica Estadounidense  (USGS) y de 7.1 según las autoridades chinas- se produjo a las 07:49 del  miércoles (23:49 GMT del martes) y fue de una intensidad similar al que devastó Haití el pasado 12 de enero.

El canal de televisión CCTV transmitió imágenes de Wen escalando con  dificultad, y con la ayuda de los socorristas, las montañas de escombros, o de  rodillas, tratando de consolar a una mujer y a su hijo de etnia tibetana.

"La prioridad es salvar a la gente. No vamos a renunciar en tanto quede un  rastro de esperanza", dijo el jefe de gobierno en el cuartel general de ayuda, en Yushu, según la agencia.

Los socorristas, que los días anteriores excavaban a mano limpia, este  viernes estaban equipados con material pesado, que sin embargo parece  insuficiente ante la magnitud de la destrucción.

Los miles de socorristas que han llegado a la zona se enfrentan al oxígeno enrarecido de esta región de las alturas, donde la temperaturas es glacial.

Monjes budistas tibetanos se incorporaron a los equipos de búsqueda.

"¡Aquí hay gente! Hay que encontrarlos. No podemos parar hasta que los  saquemos", dijo uno de los monjes mientras retiraba escombros.

Para la mayoría de los damnificados, la situación es desesperante. "He  perdido todo", declaró una mujer de 52 años que perdió a diez miembros  de su familia y que deambula entre las ruinas protegiendo con su abrigo a su  sobrino de cuatro años. "No tenemos nada. Ni siquiera algo para comer", dijo.

Se teme que el número de muertos aumente en las próximas horas, ya que,  sólo en Jiegu sigue habiendo unas 200 personas sepultadas bajo los escombros.

El terremoto, que alcanzó una magnitud de 7.1 en la escala de Richter,  según las autoridades chinas, fue de una intensidad similar al que devastó  Haití, el pasado 12 de enero.

El sismo golpeó un área rural de extrema pobreza, poblada en un 90% por la  etnia tibetana, y destruyó viviendas de adobe y edificios de madera, pero  también edificios en material "duro", como las escuelas.

Unos cien estudiantes que se encontraban en sus establecimientos de  enseñanza derrumbados figuran entre los muertos, indicó el Diario del Pueblo.

El presidente chino, Hu Jintao, que se hallaba de visita en Brasil,  interrumpió su gira por América Latina y decidió no ir a Venezuela y Chile para  volver a Pekín debido al "enorme desastre".

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