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Domingo, 18 de Noviembre 2018
Internacional | Al menos once personas resultaron heridas en enfrentamientos.

Miles de manifestantes en Tailandia impiden la llegada del primer ministro

Suriyasai Katasila, coordinadora de las plataforma cívica,exigió la renuncia de todo el Gabinete y sus aliados

Por: SUN

Bangkok, Tailandia.- Miles de manifestantes sitiaron hoy las oficinas temporales del Ejecutivo en el viejo aeropuerto de Bangkok, un día después de cercar el Parlamento y cuando mantienen ocupado el palacio del Gobierno desde hace casi tres meses.

El asedio afectó también al cuartel general de las Fuerzas Armadas para impedir que el Gobierno celebrase allí la reunión de urgencia que tenía prevista.

Al menos once personas resultaron heridas en enfrentamientos entre seguidores de la Alianza del Pueblo para la Democracia, organizadora de la protestas, y partidarios de la fuerza política gubernamental, indicaron fuentes policiales.

La refriega entre seguidores gubernamentales, que se distinguían por su camisetas rojas, y miembros de la Alianza vestidos con prendas de color amarillo que representa a la monarquía, ocurrió en la autopista que conduce al viejo aeropuerto Don Muang, a unos 30 kilómetros al norte de Bangkok, y donde el primer ministro Somchai Wongsawat ha instalado sus oficinas temporales.

Los seguidores de la Alianza comenzaron a llegar anoche a la sede provisional del Ejecutivo tras celebrar varias concentraciones frente al Parlamento, la central de la Policía Metropolitana y el Ministerio de Finanzas.

Suriyasai Katasila, coordinadora de las plataforma cívica, manifestó que "el tiempo para negociar con el Gobierno se ha acabado" y exigió la renuncia de todo el Gabinete y sus aliados.

Agregó que seguirán las manifestaciones hasta lograr sus objetivos, a pesar de que otros dirigentes de la Alianza habían prometido rendirse si perdían la que denominaron "gran batalla" del lunes, que acabó con una victoria en las calles pero sin ninguna dimisión en la Administración.

El ex primer ministro Samak Sundaravej, inhabilitado por el Tribunal Constitucional en septiembre, trasladó las oficinas del Gobierno al aeropuerto de Don Muang, situado a unos 30 kilómetros al norte de Bangkok, cuando se convenció de que no podía desalojar a la Alianza de la sede gubernamental, que ocupó el 26 de agosto.

El subdirector del viejo aeropuerto capitalino para aerolíneas de bajo coste, Wisit Iewprapa, afirmó que han reforzado la seguridad y apuntó que los vuelos no se vieron afectados.

Durante el asalto a las instalaciones aeroportuarias, varias manifestantes agredieron a un coronel de la Policía, según informó el periódico local "The Nation".

Don Muang, que además de acoger temporalmente las oficinas gubernamentales sirve de base para algunos vuelos domésticos, dejó de ser la principal terminal aérea de la capital tras la inauguración del aeropuerto internacional de Suvarnabhumi, en 2006.

El primer ministro de Tailandia, Somchai Wongsawat, tiene previsto regresar el miércoles a su país, después de haber participado en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) celebrada el pasado fin de semana en Lima, desde donde reiteró que no dimitiría.

Los dirigentes de la Alianza, quienes anunciaron que mantendrían el asedio en Don Muang durante tres días, apuntaron la posibilidad de impedir con otro bloqueo que el primer ministro pueda salir del aeropuerto de Suvarnabhumi tras su llegada.

Por otra parte, la huelga nacional convocada por los sindicatos del sector público en apoyo a las protestas a penas fue secundada por los trabajadores, y las principales vías de comunicación y puertos del país funcionaron con normalidad.

Los portavoces de la aerolínea estatal Thai Airways, la empresa estatal de ferrocarriles y de la autoridad portuaria de Bangkok indicaron que sólo una parte de su personal se unió a las protestas de la Alianza.

Por su parte, la dirección de la empresa de los autobuses urbanos negociaba el martes con los líderes de la Alianza la devolución de los autocares robados la víspera por manifestantes para bloquear los accesos al Parlamento.

Los manifestantes también colocaron autocares en las entradas del palacio gubernamental, convertido en su cuartel general y donde miles de tailandeses acampan y disfrutan de comida gratuita, asistencia sanitaria, tiendas de ropa y hasta servicio de masajes.

La crisis en Tailandia se originó cuando los aliados políticos del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, a quienes la Alianza acusa de corrupción y de comprar los votos de la población rural, la mayoría del país, ganaron en las elecciones de diciembre del año pasado.

Shinawatra, depuesto mediante un golpe militar en 2006 y acusado de varios delitos de corrupción, se encuentra exiliado en Dubai y sobre él pesa una condena de dos años de cárcel por un delito de abuso de poder cometido cuando desempeñaba el cargo de primer ministro.

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