HEMMINGFORD, CANADÁ (07/AGO/2017).- El flujo de migrantes en la frontera Sur de Canada, en su mayoría haitianos que temen ser expulsados de Estados Unidos, aumentó en las últimas semanas y las solicitudes de asilo se triplicaron desde mediados de julio, dijeron funcionarios.En el paso de Lacolle, en la frontera con Quebec, la Policía federal montó ayer una carpa para registrar las identidades de los migrantes, que llegan a pie cargando valijas y paquetes.Más de un centenar de personas se sumaron a las listas por la mañana, mientras otras 50 esperaban pacientemente para hacer el trámite ante las autoridades migratorias. La mayoría son haitianos, pero también hay yemeníes y somalíes.Una vez registrados, los migrantes son llevados a un centro de tránsito, y de ahí a Montreal, donde son albergados mientras las autoridades evalúan los pedidos de asilo.El estadio Olímpico de Montreal se ha convertido en refugio de más de mil personas.Entre 450 y 700 personas cruzan la frontera cada semana, de acuerdo con Jean-Pierre Fortin, titular del sindicato de los trabajadores de Aduanas y Migraciones.La ministra de Inmigración de Quebec, Kathleen Weil, dijo esta semana que las solicitudes de asilo promediaron unas 50 por día en la primera mitad de julio, pero que “el ritmo ya superó los 150 pedidos”.El flujo de haitianos radica en su temor a perder el Estatuto de Protección Temporal (TPS) que Estados Unidos otorgó a cerca de 60.000 ciudadanos de ese país tras el terremoto de 2010, y que el gobierno de Donald Trump extendió por seis meses que expiran a fin de año.SABER MÁSPrometen mejorasEl primer ministro Justin Trudeau prometió el viernes pasado que Canadá redoblará sus esfuerzos para manejar el aumento del flujo migratorio, y también instó a los migrantes a utilizar los canales apropiados para pedir asilo en lugar de ingresar en forma ilegal.