Jueves, 09 de Octubre 2025
Internacional | La grieta del lado norte del depósito se ha estabilizado

Hungría: disminuye el riesgo de un segundo vertido tóxico

La historia de Hungría no se agrandó y los riesgos de un segundo derrame han disminuido

Por: AFP

KOLONTAR, HUNGRÍA (10/OCT/2010).- La grieta en el depósito de lodo  tóxico que cedió el 4 de octubre provocando la mayor catástrofe ecológica de la  historia de Hungría no se agrandó y los riesgos de un segundo derrame han disminuido, informó el domingo el jefe de los servicios anticatástrofe Tibor  Dobson.

"La grieta del lado norte del depósito se ha estabilizado, las reparaciones  están en marcha y no hemos encontrado nuevas fisuras", precisó a la AFP Dobson.

Entretanto, un nuevo dique sigue construyéndose en Kolontar, el pueblo más  afectado por la inundación de lodo tóxico del 4 de octubre. Los cimientos  fueron realizados el sábado, y el domingo decenas de obreros trabajaban en la  ampliación y la elevación de este dique, explicó Dobson, añadiendo que el buen  tiempo favorece la correcta marcha de la obra.

La grieta mide medio metro de ancho y al menos 25 metros de largo, constató  en el lugar la AFP.

En total, unos 900 obreros y expertos trabajan en las diferentes obras de  reconstrucción, de retirada de escombros y de limpieza. A ellos, hay que  agregarles cerca de 800 voluntarios.

Los habitantes de la región del oeste de Hungría afectada por la inundación  de lodo tóxico deben obligatoriamente usar máscaras y anteojos de protección,  anunciaron el domingo las autoridades.

"Según nuestras últimas mediciones, el grado de polvo en el aire sobrepasa  el nivel sanitario, por esta razón, el uso de máscaras-filtro y de anteojos de  protección se ha vuelto obligatorio", anunció el Servicio Nacional de Salud,  ANTSZ.

"El lodo rojo, al secarse, puede ser inhalado e irritar las mucosas, y sus  efectos irritantes pueden ser perjudiciales para la epidermis, así como para  los ojos", añade el comunicado.

El sábado, el primer ministro húngaro Viktor Orban aludió al peligro de una  segunda inundación tóxica. En efecto, la grieta en uno de los diques de la  fábrica de aluminio explotada por el grupo húngaro MAL en Ajka, a 160 km al  oeste de Budapest, hizo temer al primer ministro una "probable" segunda  inundación de lodo rojo tóxico tras las del lunes, que hasta ahora ha dejado  siete muertos, 150 heridos y un desaparecido, según un balance provisional.

Para evitar una nueva tragedia, los 800 habitantes del pueblo húngaro de  Kolontar -- de donde procede la mayoría de las víctimas -- fueron evacuados el  sábado. También se preparó a la pequeña localidad vecina de Devecser (5.400  habitantes) para una eventual evacuación.

Pese a las advertencias de las autoridades, 24 personas permanecieron sin  embargo en Kolontar, rehusando abandonar sus hogares.

Las decenas de evacuados que no hallaron refugio en casas de familiares o  amigos fueron alojados en una gimnasio de Ajka, donde fueron asistidos por  psicólogos.

El domingo por la mañana, los resultados de las muestras de agua extraídas  del Danubio por los Servicios de Aguas revelaban una ligera disminución de la  contaminación: en una escala de 1 a 14, y con el nivel de normalidad ubicado en  8, el índice PH (tasa alcalina y de acidez) era de 8,19 en el río Marcal, de  8,2 en el Raab, un afluente directo del Danubio, y de 7,54 en este gran río, el  segundo mayor de Europa después del Volga.

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones