Sábado, 01 de Noviembre 2025
Internacional | El Pontífice recuerda a los personajes en el idioma propio de cada uno de ellos

El Papa declara a seis nuevos santos

Durante la homilía de la misa el Pontífice recuerda a los personajes en el idioma propio de cada uno de ellos

Por: EL INFORMADOR

El Papa Benedicto XVI dirige la ceremonia de canonización de seis nuevos santos celebrada en la Ciudad del Vaticano. EFE  /

El Papa Benedicto XVI dirige la ceremonia de canonización de seis nuevos santos celebrada en la Ciudad del Vaticano. EFE /

CIUDAD DEL VATICANO (18/OCT/2010).- El Papa Benedicto XVI declaró seis nuevos santos de la Iglesia, entre ellos una monja australiana que en su tiempo fue excomulgada por haber denunciado a un sacerdote pederasta.

En la Plaza de San Pedro elevó al “honor de los altares” a los beatos Mary MacKillop, la primera santa de Australia y André Bessette, el primer canadiense, además de dos religiosas italianas Giulia Salzano y Battista Camilla de Varano, la española Cándida Maria de Jesus Cipitria y Barriola, y un sacerdote polaco, Stanislaw Kazimierczyk Soltys.  
Durante la homilía de la misa, en el idioma propio de cada uno de los nuevos santos, recordó parte de sus biografías y saludó a sus seguidores que llegaron hasta El Vaticano para asistir a la celebración.

También en el sermón el líder católico subrayó la necesidad de rezar siempre, sin cansarse y sin caer en el desánimo pese a las tentaciones.

“A veces nos cansamos de orar, tenemos la impresión que el rezo no es tan útil para la vida, que sea poco eficaz. Por ello estamos tentados a dedicarnos a la actividad, de emplear todos los medios para alcanzar nuestros objetivos y no recurrimos a Dios”.  

“Es claro –-agregó-- que la oración debe ser expresión de fe, de otra manera no es una verdadera oración. Si uno no cree en la bondad de Dios, no puede rezar en modo verdaderamente adecuado. La fe es esencial como base de la actitud de oración”.

Ante unas 100 mil personas, Benedicto XVI celebró la octava ceremonia de canonizaciones en sus cinco años de Pontificado.

Con los seis son ya 34 los santos proclamados en este quinquenio, en el que también ha beatificado a 600 fieles, en su mayoría españoles.

NTX/EFE

Honor de los altares

Alfred Andre Bessette


Nació en el pueblo de Saint-Grégorie, Quebec (Canadá). Sus primeros años estuvieron marcados por la muerte de su padre, cuando tenía nueve años, y su madre tres años después. Los diez hermanos fueron repartidos y separados entre familiares y amigos.
A los doce años se puso a trabajar, lo que impidió que tuviera una educación. Apenas sabía leer y escribir. Trabajó por un tiempo y más adelante, como muchos otros jóvenes de su tiempo, se mudó a Estados Unidos para trabajar en las crecientes fábricas de Nueva Inglaterra.

En 1870 entró en el noviciado de la congregación de la Santa Cruz en Montreal.
Hablaba con los enfermos y ancianos y poco después comenzaron a difundirse supuestos milagros por su intercesión. Era conocido como el “hombre que hacía milagros”. Falleció en 1937.

Conoció el sufrimiento y el hambre y que siempre manifestó una caridad ilimitada y se desvivió para aliviar el sufrimiento de las personas que se acercaban a él.

Mary Hellen Mackillop

Nació el 15 de enero de 1842 y murió en 1909. Es la primera santa de Australia, llegó a enfrentarse a la jerarquía católica de su país y fue excomulgada, aunque sólo temporalmente, por el obispo de Adelaida por denunciar a un cura pederasta.

Mary Hellen Mackillop, que adoptó como religiosa el nombre de María de la Cruz, ha sido definida por la primera ministra de Australia, Julia Gillard, como “pionera de la educación”. La nueva santa es la fundadora de la Congregación de las Hermanas de San José del Sagrado Corazón y destacó su dedicación a la educación de las jóvenes pobres en una Australia rural.

Un complejo conjunto de circunstancias llevó al Obispo de Adelaida, en otro tiempo amigo y benefactor, a excomulgar a María en 1871 por supuesta desobediencia (la denuncia del cura pederasta). María aceptó la excomunión y la destitución de muchas de sus hermanas. El Obispo revocó la sentencia un año después.

Stanislaw Soltys Kazimierczyk

Nació en Cracovia y a los 23 años entró en la orden religiosa, en el convento donde pasó su niñez e inició su formación espiritual.

Sus rasgos personales eran paciencia, humildad, castidad, modestia y sencillez, según destacan los biógrafos en sus obras. Tenía fama de gran predicador y de ejercer gran influencia en los jóvenes monjes, a los que inculcaba su espiritualidad y sabiduría.

Stanislaw murió el 3 de mayo de 1489 con fama de santidad y ya desde el primer momento se contabilizaron supuestos milagros por su intercesión.

Fue beatificado el 18 de abril de 1993 en el Vaticano por el Papa Juan Pablo II.
Sacerdote de los Canónicos Regulares Lateranenses, dedicó toda su vida a la eucaristía y la predicación y se le conoce como el “Apóstol de la Eucaristía”.

Giulia Salzano

Fundadora de la Congregación de las Hermanas Catequistas del Sagrado Corazón. Nació en Santa Maria Capua Vetere, provincia de Caserta (Sur de Italia), el 13 de octubre de 1846. Huérfana de padre a los cuatro años, fue confiada para su formación a las Hermanas de la Caridad del Real Orfanato de San Nicolás La Strada, permaneciendo allí hasta los quince años.

Conseguido el diploma de magisterio, Giulia Salzano ejerció como maestra en la escuela municipal de Casoria, en la provincia de Nápoles. A la enseñanza supo unir el interés por el catecismo y la educación a la fe de niños, jóvenes y adultos, cultivando la devoción a la Virgen. Fue beatificada por Juan Pablo II en 2003.

El milagro que le abrió las puertas para la canonización fue el de una catequista, Gracia Pelliccia que tras un paro cardiaco de 20 minutos se recuperó de manera inexplicable para la medicina. Falleció en 1929


Cándida María de Jesús Cipritia y Barriola

Hija de una familia humilde, nació en el caserío de Berrospe, en Andoaín (Norte de España), el 31 de Mayo de 1845. Muy joven abandonó su tierra para trabajar en Castilla y ayudar así a su familia.

El 2 de Abril de 1869, en la iglesia de “El Rosarillo” en Valladolid, vio claro que tenía que fundar una congregación, “para salvar las almas, por medio de la educación e instrucción de la niñez y juventud”.

El 8 de diciembre de 1871 en Salamanca junto con otras cinco mujeres comenzó su aventura y fundó la Congregación de las Hijas de Jesús.

La exclusión de la mujer y de las clases económicamente débiles de los ámbitos de la enseñanza movieron a la Madre Cándida a iniciar este camino, según resaltan sus biógrafos. La Madre Cándida, como es conocida, fue bautizada con el nombre de Juana Josefa Cipitria y Barriola. El 9 de agosto de 1912, Cándida muere en Salamanca.


Battista Camilla da Varano

Nació en Camerino en 1458, hija natural del príncipe Giulio Cesare da Varano y aunque nació fuera de matrimonio, la niña creció en el palacio paterno, donde recibió una adecuada instrucción en artes y letras bajo el cuidado de Giovanna Malatesta, esposa del príncipe.

En 1481 ingresó en el monasterio de las Clarisas de Urbino. A los 35 años, fue elegida por primera vez abadesa, servicio en el que fue confirmada en repetidas ocasiones.

Desde 1488 a 1493 vivió unos años espiritualmente atormentados, fue excomulgada por parte del Papa Alejandro VI, quien se enfrentó a su padre por cuestiones territoriales. Tras la muerte de Alejandro VI, el 18 de agosto de 1503, la ya santa regresó a Camerino y el 28 de enero de 1505, el Papa Julio II la envió a formar una nueva comunidad de clarisas en Fermo.

Al mismo tiempo, creó otras comunidades clarisas en San Severino de las Marcas en los años 1521-22. Falleció en 1524 en Camerino.

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