Viernes, 31 de Octubre 2025
Internacional | El arzobispo es el principal interlocutor con el Gobierno sobre derechos humanos

Cardenal Ortega lleva la voz católica en Cuba

El arzobispo es el principal interlocutor con el Gobierno sobre derechos humanos, situación que provoca desconfianza en el sector opositor

Por: EL INFORMADOR

El arzobispo titular de la Arquidiócesis de La Habana se vio favorecido con el retiro de la escena política de Fidel Castro. ESPECIAL  /

El arzobispo titular de la Arquidiócesis de La Habana se vio favorecido con el retiro de la escena política de Fidel Castro. ESPECIAL /

SAN JOSÉ, COSTA RICA (20/MAR/2012).- En 1998 salta a la escena política. Jaime Ortega Alamino protagonizó un hecho sin precedentes en el turbio historial de relaciones entre la cúpula de la Revolución Cubana y la jerarquía católica en Cuba: casi por sorpresa, el cardenal y arzobispo de La Habana apareció durante un enlace nacional de los canales de televisión de la isla para difundir un insólito mensaje religioso.

Era enero de 1998 y faltaban pocos días para que el entonces papa Juan Pablo II llegara a Cuba, en una histórica visita al último régimen comunista del Hemisferio Occidental.

Para millones de cubanos, Ortega, ataviado de rígido negro y con un cinto rojo, era un total desconocido que interrumpía la programación televisiva nocturna —predilecta por las novelas— con un mensaje religioso que resultaba incomprensible para la mayoría de población.

Pero el cardenal Ortega logró que el régimen aceptara abrir una pequeña ventana en su rígido y vertical aparato propagandístico —dedicado a repetir extensos mensajes del comandante en jefe, Fidel Castro, y de la dirigencia comunista— y permitiera que, por primera vez en ese entonces en casi 40 años, una autoridad de la Iglesia Católica de Cuba difundiera un mensaje a la nación en horario de máxima audiencia.

¿Comprendió la mayoría de cubanos un discurso de citas religiosas, pasajes bíblicos y nombres de evangelistas que no estaban —ni están— acostumbrados a escuchar, luego de que por años sólo recibieron un bombardeo político de proclamas por igual en contra del Gobierno de Estados Unidos o del anticastrismo de Florida, antiimperialistas, revolucionarias y comunistas?

En un país en el que solamente el aparato partidista —el Comunista, que es el único permitido— y estatal tiene posibilidad de buscar, obtener y procesar cifras sobre las tendencias de opinión, la respuesta nunca trascendió públicamente y la duda todavía hoy persiste.

Sin embargo, la figura de Ortega siguió creciendo, al lograr que las viejas relaciones de tensión y choque entre los mandos eclesiásticos con los del régimen pasaran a ser de unas de cordialidad y de una inusual cercanía, aunque ello generó reclamos dentro y fuera de Cuba.

¿Cambio real o cosmético?

Tras el triunfo de la Revolución en 1959, Castro y su Gobierno fueron acusados de perseguir y aplastar las creencias religiosas de los cubanos —en especial católicos— con el dogma marxista de que la religión es el opio de los pueblos.

Pasada la visita de Juan Pablo II en 1998, se creyó que habría alguna apertura hacia la democratización —pluripartidismo, prensa libre, fin del exilio y del presidio político—, pero el panorama tampoco varió, aunque en el transcurso de los años se aflojaron algunas restricciones religiosas.

En mayo de 2010, Ortega se colocó en una posición de interlocución con el régimen, favorecido por el retiro de Castro por enfermedad —primero temporal y luego definitivo— de los puestos de máxima dirigencia y reemplazado por su hermano Raúl, general y nuevo dirigente principal en los cargos del PCC y en la estructura estatal.

En ese mes, el nuevo mandatario logró que el hombre elevado a cardenal en 1994 aceptara la petición gubernamental de convertirse en su interlocutor en derechos humanos, en una negociación para liberar presos políticos y enviarlos a España.

Pocos días después, y en una imagen que generó desconfianza hacia el jefe de la cúpula católica cubana, cardenal y presidente aparecieron sonrientes en una fotografía, mientras la Policía Política de Cuba seguía arrestando a opositores con el silencio de Ortega, único vocero autorizado por Castro para informar de las liberaciones de prisioneros políticos.

Enterrando la fantasía

El poeta cubano Raúl Rivero, preso varios años en Cuba por disidente y enviado al exilio en Madrid, aseguró en ese entonces en su columna del diario El Mundo, de España, que “para echarle otra pala de tierra a la fantasía” en la que Castro embarcó a Ortega, fueron arrestados 38 opositores que pretendían reunirse a analizar la situación del país.“Las relaciones entre el Estado y la Iglesia en Cuba se encuentran en un periodo de expresiones y gestos nuevos”, alegó, por su parte, el cubano Orlando Márquez, director de Palabra Nueva, revista de la Arquidiócesis de La Habana, en un artículo que publicó en abril de 2010.

“Encuentros más fluidos, entre los obispos y las autoridades correspondientes del Partido Comunista, se van sucediendo en las distintas diócesis y a nivel nacional”, relató, al admitir que “falta mucho por andar” para poder tener un diálogo “integral y fructífero”.

El proceso, narró, empezó “hace varios años, y de forma lenta pero gradual ha ido favoreciendo espacios de intercambio en los que la Iglesia expone sus criterios y consideraciones —no sólo de contenido religioso— mientras la otra parte, es decir el Partido y, por tanto, el poder, comparte sus criterios y consideraciones, sobre la Iglesia y sobre cualquier otro tema de interés mutuo”.

Sin embargo, y desde el mismo sector del catolicismo, surgieron reclamos sobre el nexo de Ortega con el poder. Las relaciones entre ambas partes “solo serán normales cuando las iglesias gocen de una verdadera libertad religiosa”, dijo el religioso y opositor cubano Dagoberto Valdés, ex miembro del Pontificio Consejo Justicia y Paz del Vaticano.

Valdés, formador cívico y director de Convivencia, la revista digital de un sitio de internet de España, declaró que esos vínculos deben estar garantizados por ley, mediante “la renovación de la mentalidad” y en un “ambiente social de libertad y de respeto para todos los creyentes”.

“Obras, personas y grupos” fueron excluidos de la Iglesia Católica en el afán de conseguir “la normalización” de sus relaciones con el Estado, lamentó el opositor.

Prestigio y expectativa

Nacido hace 75 años en la central provincia de Matanzas, ordenado sacerdote en 1964 y consagrado arzobispo en 1979, Ortega ha sido la principal figura de la jerarquía católica cubana desde hace 18 años.

Mientras cumplió su papel de interlocutor, viajó a Washington y otros países en discretas misiones en torno a presos políticos.

“Desde su cubanidad, su profunda fe religiosa y su sincera preocupación por el bienestar del pueblo cubano, el cardenal Ortega ayuda, con lealtad y honestidad, en la búsqueda de un futuro de paz y prosperidad para todos los habitantes de esta isla”, aseguró el embajador de España en Cuba, Manuel Cacho Quesada, al entregarle la Gran Cruz de la Orden Isabel la Católica, en un acto en enero anterior en La Habana.

Ortega se enfrenta ahora a otra visita histórica a Cuba: el Papa Benedicto XVI estará en suelo cubano del 26 al 28 de marzo próximos y quizás vuelva a aparecer, de sorpresa nocturna, en las imágenes de los aparatos de televisión de millones de cubanos para difundir un nuevo mensaje religioso… pero ya no insólito.

En 1991, el Partido Comunista de Cuba (PCC) abolió la exigencia de que era necesario ser ateo para ser militante.


PERFIL

Clérigo y activista político


Nació el 18 de octubre de 1936 en Jagüey Grande, Provincia Matanzas, Cuba. Fue ordenado sacerdote el 2 de agosto de 1964 y arzobispo el 14 de junio de 1979, para finalmente alcanzar el grado de cardenal el 26 de noviembre de 1994.

Actualmente es el arzobispo de la Arquidiócesis de La Habana.

Fue presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC), en tres periodos consecutivos de 1988 a 1998, y de nuevo de 2001 a 2004. En dicha calidad, participó en la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo. Es miembro del Comité Permanente de la COCC.

Entre otros reconocimientos se ha hecho acreedor a la Gran Cruz al Mérito Humanitario, por parte de la Institución del Mérito Humanitario, con sede en Barcelona, doctorado Honoris Causa por las universidades St. Thomas y Berry, en Miami, Florida; Providence, en Rhode Island; St. John, en Nueva York; de San Francisco, California, y la Popular Autónoma, del Estado de Puebla, en México.

Recibió también el Premio anual de la Fundación “Bonino Pulejo”, de Messina, Italia, entre otros.


HABÍAN SIDO RETENIDAS EL DOMINGO

Autoridades liberan a las Damas de Blanco

LA HABANA, CUBA
.- Ceden a presiones. Las autoridades cubanas liberaron el domingo por la noche, a las más de 70 integrantes de las Damas de Blanco que fueron detenidas horas antes, entre ellas su portavoz, Berta Soler, informaron fuentes de este grupo disidente.

Decenas de integrantes de las Damas de Blanco fueron objeto a lo largo del fin de semana de arrestos temporales que comenzaron el sábado, cuando el grupo intentó efectuar una marcha pacífica para conmemorar el noveno aniversario de la oleada represiva contra 75 opositores condenados durante la “Primavera Negra” de 2003.

También se produjeron detenciones cuando las damas acudieron a la habanera iglesia de Santa Rita, como hacen todos los domingos para escuchar misa, y después realizar una caminata por la calle en defensa de los derechos humanos y abogar por la libertad de los presos políticos.

Estos arrestos se producen a una semana de la visita que efectuará Benedicto XVI a la isla.

Tras su liberación, Soler, dijo a corresponsales que la represión contra estas mujeres está “recrudeciendo” con motivo de la visita papal porque el Gobierno cubano pretende dar al Papa otra imagen del país.

Según Soler, con estas detenciones y hostigamientos el Gobierno cubano quiere impedir a las Damas de Blanco que acudan a las misas que ofrecerá el Jerarca Católico en Cuba y así se lo ha advertido la seguridad del Estado a algunas de sus integrantes.

“Vamos a tratar de ir cueste lo que cueste”, aseguró la portavoz de las Damas de Blanco, quien ha reclamado que Benedicto XVI les conceda “un minuto” durante su visita a la isla, del 26 al 28 de marzo.

Sobre su detención y la de otras personas, la activista denunció “brutalidad” policial, como tirones de pelo o el uso de fuerza contra algunas de las mujeres.

Horas antes, la administración Obama había demandado la inmediata liberación de decenas de miembros del grupo Damas de Blanco, incluida su vocera, Berta Soler.

Tommy Viator, vocero del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca dijo que los arrestos “en vísperas de la visita del Papa Benedicto, pone de relieve el desdén de las autoridades cubanas por los derechos humanos en Cuba”.

FRASE

''
Somos el sector marginado, que sufre, oprimido y quisiéramos que el Santo Padre nos escuchara un minuto para decirle que en Cuba existen presos políticos ''

Berta Soler
,
vocera de Las Damas de Blanco.


SANTUARIO VIRGEN DE LA CARIDAD DE COBRE

Benedicto XVI orará contra las divisiones y enemistades

CIUDAD DE MÉXICO
.- A minar la indiferencia. El Papa Benedicto XVI rezará porque los cubanos superen la división, el rencor, la enemistad y se perdonen mutuamente cuando visite el Santuario de Caridad del Cobre, patrona de la isla caribeña, de acuerdo con su programa de actividades.

Según el libreto de las celebraciones litúrgicas que presidirá el Jerarca católico durante su viaje apostólico a América Latina, ante la imagen de la Virgen del Cobre, el próximo 27 de marzo, implorará para que nadie pase indiferente ante el sufrimiento humano.

“(Enséñanos) a tender la mano para perdonar y ser perdonados, a respetar a todos por amor, a superar la división, el rencor y la enemistad, a unirnos como hermanos, a ser más humanos y mejores cristianos”, dirá en español en oración a la Virgen.

Tras leer esa oración, ofrecerá a la estatuilla de Nuestra Señora de la Caridad un cirio encendido, mientras un coro interpretará el texto mariano Salve Regina (Dios te salve, Reina).

Ese será el acto principal del viaje de Benedicto XVI a la isla, que iniciará el lunes 26 de marzo cuando aterrice en Santiago de Cuba, más de 900 kilómetros al Este de La Habana, desde México.

“El Papa llega a la ciudad de Santiago sobrevolando las altas cordilleras que la rodean como un abrazo de amor, que también abrazará a Benedicto XVI junto con el cariño de los congregados en el aeropuerto”, indicó el libreto preparado por el Vaticano.

NTX

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