¿Qué es la felicidad? El Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española tiene tres acepciones: 1. f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. 2. f. Satisfacción, gusto, contento. 3. f. Suerte feliz. La connotación que nos importa es la primera, ya que parece ser la más medible. ¿Cómo medir la satisfacción, gusto o alegría general? Si se pudiera medir (que lo dudo) en todo caso retrataría un momento, no un proceso. Pero lo que sí se puede más o menos medir es a la felicidad del pueblo como un estado de ánimo general derivado del goce o posesión continuada y general de bienes. Usar el concepto de felicidad, como muchas veces lo han hecho AMLO y otros demagogos, como el impresentable Presidente de Venezuela Nicolás Maduro con su flamante Viceministerio de la Felicidad (cualquier parecido con el lenguaje orwelliano no es mera casualidad), es complicado. A decir del dictador sudamericano, esa nueva institución tendrá por objetivo lograr ni más ni menos que “la suprema felicidad social del pueblo venezolano” en su entendimiento como alegría, al no indicar cuales son los bienes políticos que la generarán. Puede preverse entonces que dicho viceministerio se convertirá en una nueva carpa donde Maduro (payaso triste sin gracia) intentará de forma terca e infructuosa hacer reír al público. No lo logrará, no es buen cómico (ni presidente). Frente a este caso y otros, van un par donde me parece, se utiliza de manera asertiva el concepto de felicidad. Manufacturados por dos próceres de nuestra historia, -que aunque enemigos entre sí—, fueron los más relevantes y claros independentistas; me refiero a Morelos e Iturbide. Por lo atinente a Morelos, el Artículo 24 de la Constitución de Apatzingán dice “La felicidad del pueblo y de cada uno de los ciudadanos, consiste en el goce de la igualdad, seguridad, propiedad y libertad. La íntegra conservación de estos derechos es el objeto de la institución de los gobiernos y el único fin de las asociaciones políticas”. Iturbide por su parte, al entrar con el victorioso ejército de las Tres Garantías el 27 de septiembre de 1821 a la Ciudad de México y concluir con ello el proceso de independencia y para recordarlo dijo “Mexicanos: ya estáis en el caso de saludar a la patria independiente como os anuncié en Iguala…. Ya sabéis el modo de ser libres, a vosotros toca el de ser felices”. (Del Arenal, Un modo de ser libres, ECM) Gozar de la igualdad, seguridad, propiedad y libertad es la felicidad del pueblo y de cada uno de sus ciudadanos. No otra cosa. Reforma fiscal La fiereza de la reforma y su carencia de idoneidad, provocará que muchas empresas busquen el amparo. Si bien sí existen algunos casos donde se puede prever un resultado positivo, hay que estar atentos ante los que proponen juicios que de antemano se sabe no tendrán éxito.