Ideas | UdeG: sueldos miserables Por: Sergio René de Dios 21 de julio de 2011 - 02:00 hs Luego de que se solucionó, al menos por ahora, la exclusión de más de 600 profesores del Programa de Estímulos al Desempeño Docente, en materia laboral la Universidad de Guadalajara (UdeG) tiene por delante añejos rezagos y desequilibrios. Menciono sólo uno, no el único: más de la mitad de su personal académico son profesores de asignatura que, en promedio, perciben salarios miserables. Son tan bajas sus percepciones, que universidades que podrían considerarse “patito”, por entre otros indicadores no tener acreditados por un organismo a casi ninguno de sus programas de estudio, pagan mejores sueldos por hora/clase que la UdeG. El infame sueldo que se paga a los profesores de asignatura de la UdeG contrasta con lo que recibe la élite de la propia institución. Hay abismos de diferencia. Los primeros difícilmente podrían vivir decorosamente sólo como docentes universitarios, por lo cual muchos tienen otros empleos. El presupuesto universitario se va a otras áreas discutiblemente prioritarias. La Estadística Institucional del Tercer Informe de Actividades 2010-2011 del rector general Marco Antonio Cortés Guardado, precisa que el personal académico de la UdeG el año pasado ascendía a 15 mil 228 en la red universitaria. De ese porcentaje ocho mil 234 son profesores de asignatura. Representan 54% de la planta docente. Son la mayoría. Sobre ellos recae un importante peso de una de las funciones sustantivas universitarias: la enseñanza, la vida académica en el aula. Va un ejemplo: a un profesor de asignatura, de licenciatura, se le pagan 77 pesos por hora de clase. A eso se le añaden raquíticas ayudas de despensa, transporte y para el fondo de vivienda. Pero también se le descuenta un Seguro de Vida Grupal del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UdeG, el fondo de ahorro y su aportación al régimen de pensiones y jubilaciones. Total, que el docente en cuestión recibe menos de 60 pesos la hora. Para quien estudió licenciatura, maestría o inclusive doctorado, percibir 50 y tantos pesos por hora de clase es un indigno salario. Si laborara 20 horas semanales, este profesor percibiría poco más de mil pesos. Sin contar que cada hora frente a un grupo supone por lo menos otras dos de preparación, atención a los estudiantes, revisión de exámenes o tareas. No todos, pero buen número de profesores de asignatura de la UdeG soportan estas pésimas condiciones laborales, como vivir en la incertidumbre con contratos que se renuevan o no cada semestre y con escasos apoyos, sólo por su gusto por la docencia o porque no tienen otro empleo. Ahí está uno de los más graves rezagos laborales, con repercusiones académicas, de la UdeG. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones