En los primeros escritos de adolescencia, el enorme poeta chileno Pablo Neruda dijo: …los hombres en su absurda tarea de inculcar a los niños la agresividad, el odio, el patriotismo de la tierra limitado y obtuso, la preparación lenta y continua de los hombres que quedarán cualquier día del futuro con las vísceras deshechas entre las bayonetas de otros hombres que también fueron niños y que así también educaron, para que así también murieran. Estas tareas de sangre y muerte, siempre son enseñadas a la niñez entre música, flores y cantos. Son mentiras forradas de himnos y banderas que desfilan ante el ídolo de una patria guerrera. Ensuciarles así el alma, es cortar en ellos todo lo que tiene alas”. *** Con motivo de la muerte del bardo nayarita Amado Nervio, nuestro poeta Enrique González Martínez escribió estas sentidas palabras en un artículo que se publicó en 1919: “No dejó la obra trunca de las precocidades malogradas, ni paseó por la existencia la ruina espiritual de una vejez ilustre. Tenía algo que decirnos y expresó todo su mensaje, y solamente su mensaje. Fue su terrenal jornada una lección de vida íntegra en ideal consorcio de pureza y plenitud.” *** En el curso de nuestras vidas, muchas personas cuyos nombres no retiene ya la memoria y cuyas fisionomías se han ido desdibujando con el paso de los años, en ayeres lejanos cruzaron sus senderos con el nuestro, y en una fuga de lustros y décadas, paulatinamente se han ido perdiendo en el olvido. *** El gran escritor argentino Jorge Luis Borges no dilapidaba su talento en fruslerías retóricas. En uno de sus escritos expresó: “Soy un hombre que parece mentir diciendo que ha leído poco, pero en verdad así ha sido; he leído poco, pero he leído mucho lo poco que he leído”. *** La Constitución de 1917 garantiza la libertad de creencias. Por eso mismo la escuela no ha de ser, entre nosotros, ni un anexo clandestino del templo, ni un arma deliberadamente apuntada contra la autenticidad de la fe. Nuestras aulas han de enseñar a vivir sin odio por la religión que las familias profesan, pero sin complicidad por los fanatismos que cualquier religión intente suscitar en las nuevas generaciones. *** El eminente cardiólogo doctor Ignacio Chávez, que como rector de la Universidad Autónoma de México hubo de soportar la agresión de una turba de estudiantes trogloditas, en uno de sus escritos dijo las siguientes palabras: “Si vejez es fatiga, yo no estoy cansado por la lucha diaria. Aún pienso que si la cinta de mi historia se repitiera, empezaría gustosamente de nuevo la tarea… ¡Hay tantas cosas que hacer! Si vejez es soledad, yo no estoy solo. Me duele, si, la ausencia de mi esposa, pero en lo demás, me siento rodeado de profundos afectos familiares, de nobles amistades fraternas en que apoyarme. Si vejez es desgano, perdida de interés por lo que la vida ofrece, yo todavía me asomo a ella con interés apasionado. Aún aliento propósitos, y aún sacude a veces la santa indignación”. *** Sigmund Freud, el genial psiquiatra austriaco creador de la teoría del psicoanálisis y de la doctrina del subconsciente, en uno de sus escritos dejó asentadas las siguientes palabras: “Existen dos maneras de ser felices en esta vida: una es hacerse el idiota, y la otra serlo”.