Ideas | Mucho gasto y poco avance Por: Diego Petersen 14 de septiembre de 2011 - 02:00 hs Mucho gasto y poco avance Antes decíamos que la educación en México era mala y escasa con respecto a otros países. Éramos un país pobre y disperso en el que educar era un verdadero apostolado. Los maestros eran los misioneros de la Revolución que iban a los rincones más alejados a educar, a enseñar a leer y a escribir. Se decía, cursi y falsamente, que iban a sacar al pueblo de la ignorancia, lo cual hablaba más de la ignorancia de quienes lo decían. Hoy en México la educación sigue siendo mala, pero ahora además es gastada. México es el país de la OCDE que más ha invertido en educación en lo últimos años. El porcentaje del gasto público destinado a educación se ha incrementado de manera sostenida los últimos 10 años, mismo periodo en que la matrícula de primer ingreso se ha venido reduciendo año con año. Sin embargo, la calidad de educación apenas se ha mantenido en el nivel de las primarias y tiende a polarizarse en las secundarias. Esto es, aunque el promedio de la Prueba Enlace es ligeramente superior, el número de reprobados es mayor: tenemos pocos alumnos sustancialmente mejores y muchísimos peores. El secretario de Educación, Antonio Gloria, dijo a manera de justificación por los resultados de la Prueba Enlace en Jalisco, que se hace lo que se puede con lo que se tiene. Más allá de la obviedad, lo cierto es que Educación hoy tiene más recursos y la exigencia debería ser mayor. A reserva de sonar a imitador del ex vocero de Fox, Rubén Aguilar, a lo mejor lo que el secretario de Educación quiso decir es que se hace lo que se puede con un sindicato al que le temen. Los maestros son el gran aliado en la educación. Salvo casos excepcionales, los buenos resultados que obtienen algunos grupos no obedecen a un asunto sistémico sino al esfuerzo individual de un profesor. En una misma escuela vemos que un grado tiene excelentes notas y en el siguiente son malas o pésimas. Escuelas con enormes carencias tienen mejores resultados que las que tienen mejor infraestructura porque están mejor dirigidas. La educación de calidad está, pues, basada en el esfuerzo individual de los maestros y directores, y no en un sistema educativo que lo fomente. Es ya lugar común decir que la educación está secuestrada por los sindicatos de maestros, pero no por ello es menos cierto. Mientras no seamos capaces de romper con el círculo de poder que representa el sindicalismo charro del que el Estado es cómplice (el poder de la maestra se deriva de leyes absurdas y favores electorales) la inversión en educación no será proporcional a los resultados. Seguiremos gastando mucho y avanzando poco. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones