Por Emilio Fernando Alonso Hace unos cuantos días, para ser preciso, el pasado 30 de agosto, a iniciativa de varios de los jugadores de basquetbol que fueron dirigidos por él, la Universidad de Guadalajara ofreció un merecido reconocimiento al Dr. Ramiro Vázquez, quien, nacido en Apozol, Zacatecas; llegó a esta ciudad a los 15 años de edad para estudiar en la Preparatoria de Jalisco, donde jugó basquetbol primero, y luego fue entrenador de los preparatorianos; después estudió y jugó con la Facultad de Medicina de la UdeG, logrando con ese equipo varios campeonatos estatales que lo proyectarían para formar parte con la quinteta de la Universidad de Guadalajara, base de Jalisco en campeonatos nacionales de basquetbol; y después, ya recibido como médico, abrazar la carrera de entrenador, entregando a su “alma mater” dos campeonatos absolutos del desparecido Cimeba (Circuito Mexicano de Basquetbol), con un equipo de época, con jugadores mexicanos que fueron por años base de la Selección Nacional Mexicana, y de representativos nacionales que participaron en las Universiadas con el Dr. Vázquez como ''coach'' y con grandes jugadores como Arturo “Nazi” Sánchez, Óscar “Mochis Ruiz, Luis Manuel “Chango” López, Enrique “Palmita” González, Óscar “Diablo” Castellanos, Enrique Zúñiga, Antonio Alvarez, Alejandro Gaytán, Francisco Javier Vega, Luis Alberto “Furia” Palomino, Fernando “Chino” Wong, y en el Cimeba con extranjeros del calibre de los estadounidenses William Alexander y el “Rayo” Thomas, así como los candienses Jay Triano y Howard Kelsey. Inolvidables noches de buen basquetbol nos regalaron estos Leones Negros en el Cimeba, con la sabia conducción de Ramiro Vázquez, y ante llenos espectaculares en el Coliseo Olímpico de la Universidad de Guadalajara en Avenida Revolución; tuve la fortuna de vivir esa gran época del basquetbol jalisciense, narrando junto con mi compañero y amigo Adán Vega Barajas, apoyados por el análisis serio y conocedor del “Charro” Roberto Lúa, uno de los mejores basquetbolistas de Jalisco, y seleccionado Nacional en su momento también. Era una delicia formar parte de ese equipo de transmisión del mítico y legendario Canal 58 de Don Manuel López Agredano, pues cada partido de aquel gran equipo dirigido con sabiduría por Ramiro Vázquez era muy especial, noches llenas de magia, emoción y triunfos para el basquetbol de Jalisco. Este merecido reconocimiento contó con la presencia en el Coliseo Olímpico de la mayoría de los jugadores que fueron dirigidos y entrenados por el galeno de Apozol, Zacatecas, avecindado en Guadalajara, y se suma a otra distinción recibida por el “genio” así lo bautizó Carlos Sánchez Mariscal, reportero de EL INFORMADOR, quien cubría los juegos de los Leones Negros en el Cimeba, pues desde 2002, es miembro del Salón de la Fama del Deporte Jalisciense y tiene una estrella con su nombre en la Plaza de la Fama de la Unidad Deportiva Revolución, junto a grandes deportistas que han dado lustre al Estado de Jalisco. Felicitaciones al Dr. Ramiro y a los ex jugadores que tuvieron la idea de reconocer el trabajo de una vida dedicada al basquetbol, y la enseñanza, pues también este ejemplar ser humano es catedrático de la UdeG. Sí, muy merecido reconocimiento para este entrenador que, en su momento, logró formar grandes jugadores y estupendos seres humanos.