Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Lunes, 21 de Enero 2019

Ideas

Ideas |

La primera piedra

Por: Laura Castro Golarte

La primera piedra

La primera piedra

Sobre la corrupción, el Presidente Peña Nieto dijo primero, hace tiempo, que era una cuestión cultural, a manera de justificación; y apenas esta semana, el miércoles, salió con que nadie puede aventar la primera piedra y “todos somos parte de un modelo que hoy estamos desterrando y deseando cambiar, para beneficio de una sociedad que es más exigente y que se impone nuevos paradigmas”.

>

Perdón pero ¿qué dijo? Bueno, primero que todo, se incluyó y segundo, quién sabe, hablar de “paradigmas” suena muy moderno e innovador aunque ni siquiera se tenga idea de qué significa (es muy común de hecho). Y pregunto porque antes del beneficio y los paradigmas había expresado lo siguiente: “Porque este tema que tanto lacera, la corrupción, está en todos los órdenes de la sociedad y en todos los ámbitos”. No puedo más que lamentar profundamente este discurso del Presidente de México, una vez más suena a justificación y no realmente para combatir la corrupción, sino para mantenerla, como para seguir practicándola, al cabo en este país nadie puede tirar la primera piedra.

>

Hay análisis serios y profundos sobre la corrupción en México; está documentada la corrupción durante el dominio español por ejemplo y antes, en los reinos prehispánicos, el mexica a la cabeza. Hay quienes apuntan que se trata de una combinación de dos modelos y los mexicanos somos los herederos, por eso, desde cuándo, se afirma “la corrupción somos todos”.

>

Por un lado, el león cree que todos son de su condición, es cierto. Este refrán no hace sino reflejar los niveles inconmensurables de ceguera, de debilidad, de soberbia y de estulticia. No es así y no somos así. No todos y, ciertamente, entre 120 millones de habitantes, no la mayoría.

>

El discurso de Peña esta semana, accesible en internet para quien desee consultarlo (https://www.gob.mx/presidencia/prensa/palabras-del-presidente-enrique-pena-nieto-semana-nacional-de-transparencia-2016-informacion-publica-para-combatir-la-desigualdad?idiom=es), deja ese sabor de boca, de justificación y falta de voluntad, de derrota y de resignación. Terrible. Y por otro ¿no debería ser la clase política, empezando por el Primer Mandatario, la que ponga el ejemplo de probidad y no de corrupción?

>

Dicho sea de paso, desde hace varios días, desde el informe de hecho, hay un componente pertinaz en las diversas intervenciones del Mandatario: “Lo bueno casi no cuenta, pero cuenta mucho”. Es el lema o slogan principal de los spots del último Informe de Gobierno. Memes, bromas y caricaturas no se han hecho esperar. En lo personal creí que no pasaría de ahí, pero cuando habló con los deportistas paralímpicos, se refirió a quienes hubieran querido que la delegación mexicana fracasara nada más criticar (fue su lectura, dijo); y justo en la semana de la transparencia, en donde pasó a cortarnos con las mismas tijeras a todos los mexicanos, remarcó que no se regateara lo que sí se ha logrado en la materia durante su administración. Al ras de la obsesión.

>

Sus asesores no le están haciendo ningún favor. Y con tales niveles de impopularidad; con la demanda reiterada de que renuncie; con la molestia por los gasolinazos, la inflación manipulada, el desempleo y el empleo precario; la invitación a Trump, la información sobre la deuda que crece, la relativa al paquete económico que parece elaborado por nuestros enemigos según varias referencias y opiniones de expertos y la amenaza de una crisis de fin de sexenio que parece la impronta de los priistas; la renuencia a promover un incremento salarial que verdaderamente incentive el mercado interno y abata la profunda, endémica y sistemática desigualdad que padecemos en México; la reforma educativa que no es y la represión a diversos grupos inconformes con políticas y decisiones, con “lecturas” erróneas y un desdén mayúsculo por todo lo ciudadano, con todo esto, ese discurso justificador no sirve de nada, es más, sirve pero para profundizar la cavernosa brecha entre los mexicanos y su máximo representante, porque al remarcar que se regatea, que lo bueno no se cuenta y que hasta se hubiera deseado que los deportistas mexicanos perdieran, el reclamo reiterado a la sociedad, a los mexicanos, es tácito pero expreso.

>

No hay el más leve asomo de reconciliación, de aceptación mucho menos de rectificación. Y claro, todos estamos mal. Es un desastre y una desgracia. El sentimiento de impotencia cunde y hasta parece que puedo ver miles de manos preparando el primer lanzamiento.

>

Lee También

Comentarios