Ideas | — ...y la cruda Por: Jaime García Elías 19 de agosto de 2011 - 02:00 hs — ...y la cruda En cuanto concluya la borrachera —casi seguramente con la frase ritual de Mario Vázquez Raña: “Éstos han sido los mejores Juegos Panamericanos de la historia”—, vendrá, sin falta, la cruda... —II— Antes habrá, por supuesto, el cacareo triunfalista. Habrá el consabido “¡Sí se pudo...!”. Ese clamor llevará un tono desafiante, con dedicatoria a los catastrofistas que auguraban un papelón, como corolario del rosario de errores, escándalos y torpezas que llevaron a decir a Vázquez Raña que “ningunos Juegos (Panamericanos) le habían causado tantos dolores de cabeza como los de Guadalajara”. Una vez hecha la tarea, se dirá que “valió la pena”. Los oportunistas —obvia decir nombres...— se colgarán, eufóricos, las correspondientes medallas. De los excesos, las atrocidades y las violaciones a la ley que se hubieran cometido en el manejo de los fondos públicos al efecto de sacar adelante la prioridad absoluta que era la celebración de la “fiesta de la juventud” del hemisferio, no se volverá a hablar. O se hablará, a lo sumo, durante las campañas, con el ánimo de desprestigiar a los adversarios que convirtieron los Juegos en bandera política. Pero en lo que concierne a imputar responsabilidades o a promover acciones legales..., ni pensarlo: incluso en el muy probable caso de que haya “alternancia” en el Gobierno del Estado, la parte del sistema que, a partir del axioma de “hoy por ti, mañana por mí”, garantiza la impunidad de quienes ejercen discrecionalmente y en beneficio suyo y de su grupo los cargos públicos, funcionará con su eficiencia acostumbrada: nadie será sancionado por ninguna trapacería; nadie tendrá que devolver al erario un solo peso “carranceado” —para decirlo en mexicano— so pretexto de los Juegos. —III— Guadalajara (y anexas) se quedará, eso sí, con las instalaciones deportivas que, sin escatimar recursos, se han construido: estadios, albercas, domos, canchas, gimnasios, canales y velódromos habrán subsanado el déficit histórico que había en esa materia; enriquecerán el equipamiento de que dispondrán los ciudadanos para el aprovechamiento saludable del tiempo libre... Pero como para ese efecto se requiere destinar recursos orientados al uso y mantenimiento de tales inmuebles, y como el compromiso de las autoridades se limitaba a cumplir con el compromiso de los Juegos pero no con los ciudadanos que con sus impuestos los hicieron posibles, el destino de muchos de los “orgullos” que presumirá Guadalajara, como un milagro no suceda, es perfectamente previsible: el descuido, el abandono, la vandalización, la ruina... Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones