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Domingo, 24 de Junio 2018
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Jalisco

Fuera del radar, escuelas para menores con discapacidad

Según un diagnóstico, 31% de los municipios desconoce si hay instituciones para este sector. y 60% sólo tienen uno o dos Centros de Atención Múltiple

El Informador

De acuerdo con el “Diagnóstico e informe especial sobre la situación de las personas con discapacidad en Jalisco, 2017”, presentado en junio pasado por la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ), 31% de los 103 municipios participantes en la investigación desconoce cuántas escuelas hay en su territorio para este sector de la población o no cuentan con ellas.

“En 33% hay de una a cinco escuelas que incluyen niñas y niños con y sin discapacidad que conviven en el mismo salón de clases. El resto, 36%, menciona que no conoce con exactitud el dato”, se explica en el documento.

En la evaluación se resalta que los ayuntamientos deben integrar a las personas con discapacidad a los Centros de Atención Múltiple (CAM) para que puedan adquirir mayor autonomía.

“A pesar de la importancia de otorgar educación y atención integral a las personas con discapacidad, 60% de los ayuntamientos sólo poseen uno o dos CAM para facilitar este tipo de asistencia, orientación y acompañamiento múltiple. Esta cantidad es insuficiente para abarcar el total de población que requiere generar recursos propios para enfrentarse a barreras de aprendizaje o dificultades cotidianas”.

La directora general de Equidad y Formación Integral de la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ), Liliana Margarita Cuevas, presumió los avances en la atención a los alumnos con discapacidad en el Estado.

La funcionaria destacó los 10 mil 114 niños y jóvenes que estudian y reciben capacitación para el trabajo en los 136 CAM, principalmente en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG); los cuatro Centros de Recursos e Información para la Integración Educativa (CRIE), de los que forman parte mil 034 estudiantes y la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), que brinda apoyo a las escuelas regulares que tienen escolares con esta condición.

Sin embargo, Cuevas no pudo precisar cuántos alumnos con discapacidad asisten a las aulas, cuántos docentes están capacitados para atenderlos y cuántos planteles operan con accesibilidad universal.

En el Centro de Atención Múltiple “Manuel López Cotilla” hay 138 alumnos con diversas discapacidades que cursan preescolar, primaria, secundaria y “formación laboral”. EL INFORMADOR/E. Barrera

Los preparan para el trabajo

En el Centro de Atención Múltiple (CAM) “Manuel López Cotilla” hay 138 alumnos con diversas discapacidades que cursan preescolar, primaria, secundaria y “formación laboral”. En esta última se atiende a los que no pueden continuar sus estudios, ya que tienen una discapacidad cognitiva que se los impide.

“Contamos con ‘formación laboral’, en donde tenemos 21 alumnos y les enseñamos a realizar manualidades que se venden aquí mismo, con los papás y los maestros. También hemos hecho convenios con negocios pequeños, en donde los alumnos van y dan sus prácticas”, comentó Martha Gabriela Ávalos Rea, responsable de la dirección del CAM.

Ávalos Rea admitió que, una vez egresados, son pocos los que realmente se integran al mercado laboral debido a que no todas las empresas los aceptan o porque sus padres no los dejan.

En cuanto a la educación básica, indicó que los docentes que laboran con este tipo de estudiantes cuentan con la capacitación adecuada.

“Partimos del plan curricular que tienen todas las escuelas y, de ahí, hacemos diversas modificaciones. Por ejemplo, si el programa me marca que los niños deben aprender del uno al 30 en este tiempo, pero yo veo que mis alumnos sólo van a aprender del uno al 10, pues hago una modificación al plan y sólo aprenden esos”, aseguró.

Invierten en Programa Universidad Incluyente

La UdeG tiene, desde 2013, el Programa Universidad Incluyente, en el cual ha invertido 20 millones de pesos anuales en capacitación, contratación de personal, compra de tecnología y modificaciones en la infraestructura. El objetivo es que todos los  planteles y edificios de la Red Universitaria puedan atender a las personas que sufren alguna discapacidad.

“En accesibilidad podríamos hablar que los centros más avanzados son CUCEA, que ha estado trabajando con presupuesto del programa y presupuesto propio. Además, está el CUCEI, el CUCS, el CUValles en Ameca y en CUSur en Ciudad Guzmán. Todos estos centros tienen accesibilidad física y tecnológica. Sin embargo, en toda la Red sólo tenemos 15% de avance, sobre todo en el Sistema de Educación Media Superior, que es muy grande y tenemos muchos planteles en donde no hay nada”, resaltó la jefa de la Unidad de Inclusión, Miriam del Carmen Cárdenas Torres.

A pesar de no tener un padrón total de alumnos con discapacidad, la UdeG sabe que cuenta con al menos, 223, ya que fueron los que obtuvieron el estímulo económico que se oferta para ellos. De estos, 104 tienen discapacidad motora, 70 auditiva, 38 visual, cinco tienen Asperger —parte de los trastornos del espectro autista— y seis tienen otras discapacidades que no se detallaron.

La UdeG prepara una Licenciatura en Intérprete de Lengua de Señas Mexicana para formar especialistas y poder aceptar más estudiantes sordos. EL INFORMADOR/Archivo

Apuestan por especialización para atender a sordos

Debido a que quienes padecen algún tipo de discapacidad auditiva tienen necesidades específicas, que requieren de especialización por parte de sus docentes, la Universidad de Guadalajara (UdeG) planea incrementar la calidad de la educación que le da a este tipo de personas mediante cursos, diplomados y talleres.

“Las características específicas de los estudiantes sordos son muchas y requieren de especialización para trabajar con ellos. Son muchos los que aspiran a ingresar y que tienen el derecho de seguir estudiando y la universidad quisiera darle todas las posibilidades, pero se requiere mucho y es mucha inversión la que debemos hacer ahí”, destacó la jefa de la Unidad de Inclusión, Miriam del Carmen Cárdenas Torres.

Aunque no se tiene el número exacto de alumnos sordos que intentan ingresar cada semestre, ni cuántos hay en toda la Red Universitaria, la funcionaria detalló que el principal reto que tienen actualmente es la contratación de intérpretes en lengua de señas mexicana, ya que no existen muchos en el país.

Actualmente, la UdeG tiene contratados 10: siete para la Preparatoria 7 y el resto para la Preparatoria 3, el Centros Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) y el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS).

“Se ha impulsado el conocimiento de la lengua de señas. Estamos por iniciar un diplomado en Lengua de Señas Mexicana para los profesores de la Red, no sólo para los que trabajan con estudiantes, sino para todos los que quieran hacerlo y sé que también el programa de Lenguas Extranjeras va a desarrollar esto”, dijo.

Además, la UdeG ya prepara una Licenciatura en Intérprete de Lengua de Señas Mexicana, con la finalidad de formar cada vez más especialistas en ello y poder aceptar, cada vez más, estudiantes sordos.

TESTIMONIOS

Desea que su hijo sea independiente

Claudia Chávez es mamá de un niño de 10 años que padece dislexia del habla y una discapacidad ligera en el sistema motor. Él estudia tercero de primaria en el Centro de Atención Múltiple (CAM) “Antonio Alcalde”. Claudia asegura que decidió llevar a su hijo a la escuela porque quiere que sea lo más independiente posible.

“Yo creo que hay que llevarlos a la escuela porque uno no va a ser eterno y hay que darles las herramientas para que sean independientes y mostrarles, realmente, lo que es la vida. Porque, si no, no se van a saber defender, ni van a poder trabajar”.

El hijo de Claudia sufrió una caída cuando tenía meses de haber nacido. Este accidente le dejó como secuela la discapacidad, que continuó su manifestación durante el crecimiento del menor. Pero ella siempre estuvo segura de que el niño tenía la capacidad para ir a la escuela.

“Él tenía la idea de ser doctor, pero su médico le explicó que esa carrera es muy pesada y le propuso ser paramédico. Le explicó a qué se dedican y está encantado. Es su única motivación para ir a la escuela. Cada vez que pasamos por una Cruz Roja me dice: ‘mamá, de grande yo voy a trabajar ahí’”.

Quiere ser docente de alumnos sordos

Iván Arteaga tuvo malas experiencias en su educación básica. En la primaria, a pesar de estar con niños sordos, no le enseñaron a utilizar la lengua de señas mexicana, querían que se vocalizara. La secundaria la pasó en una escuela regular en donde no había más alumnos con discapacidad, por lo que los docentes no hacían un programa especial para él, además de sufrir bullying por parte de sus compañeros.

“Yo no quería estudiar la preparatoria. Pensé que iba a ser igual que en la secundaria. Yo quería convivir con gente sorda como yo. Cuando salí la secundaria conocí la Asociación Silente y ahí aprendí lengua de señas y empecé a poder comunicarme. Después me metí a unos cursos, en donde aprendí todo lo que no había podido en la secundaria, hice trámites y entré aquí, en donde me dan educación de calidad y estoy muy a gusto”, comenta Iván, a través de un intérprete, en la Preparatoria 7 de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Asegura que el bachillerato con intérpretes en clase ha cambiado su visión sobre la educación. Cuando se gradúe, en un año, planea continuar sus estudios para ser docente de alumnos sordos. Su objetivo es que los niños con discapacidad auditiva de los poblados alejados de Jalisco puedan tener acceso a una educación de calidad.

Iván tiene una discapacidad auditiva, estudia en la Preparatoria 7, donde hay intérpretes en clase. EL INFORMADOR/E. Mondragón 

LA VOZ DEL EXPERTO

Falta concientización en docentes y directivos

Guillermo Vega Oceguera (académico de la UP)

En los últimos años se ha hablado de incluir a los alumnos con discapacidad a escuelas regulares con la finalidad de que todos los niños convivan y que la educación sea igual para todos. Sin embargo, para Guillermo Vega Oceguera, académico de la Escuela de Pedagogía de la Universidad Panamericana, esto no será posible mientras no haya una total disposición de docentes y directivos.

“Normalmente, quienes están frente al grupo trabajan para que la mayoría alcance las metas esperadas del ciclo escolar, pero no se preocupa por que todos los que están allí aprendan todo lo que requieren. Entonces, mientras no se cambie esa mentalidad, no se podrá avanzar en este tema”.

Subrayó que estar al frente de un grupo en donde hay alumnos regulares y con discapacidad implica, prácticamente, planear dos clases distintas, para que todos aprendan y entender que quienes tienen discapacidad no van al mismo ritmo que los demás; lo cual es algo que muchos docentes no están dispuestos a realizar.

“Mientras no haya una total disposición, el tema no se va a lograr, porque, además, es una cosa de recursos económicos, necesitas a un experto en pedagogía para que te indique cómo llevar a estas personas, e infraestructura y tecnología básica para atenderlos”.