Miércoles, 24 de Abril 2024
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Entretenimiento

Esta es la evolución musical de Jalisco

Nuestra Entidad es rica en su generación de compositores, músicose intérpretes para diversos géneros

El Informador

No hay Entidad más musical, tradicional e innovadora que Jalisco. Es cuna del mariachi, pero también importante semillero de músicos de formación orquestal, compositores relevantes y figuras contemporáneas del rock, el pop, el rap y el regional mexicano. Nuestra Entidad es variopinta en sus expresiones sonoras y como tal es reconocido a nivel internacional.

En México, al hablar de música es reconocer la labor de importantes artistas como José Pablo Moncayo, Consuelo Velázquez, Blas Galindo, Pepe Guizar, La Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), Juan Pablo Contreras, Vicente Fernández, Alejandro Fernández, Maná, Troker, Belanova, Paty Cantú, María León, C-Kan y figuras virales recientes como Peso Pluma. Desde lo cultural a lo comercial, el suelo jalisciense es referente y garantía de calidad.

Para ahondar más sobre la grandeza musical de Jalisco, habla en entrevista para EL INFORMADOR Ernesto Cano Lomelí, maestro del Departamento de Música del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD). “Todo lo que sucede ahora es un reflejo de lo que ha ido transcurriendo a través del tiempo en lo que se refiere a la cultura musical. Somos una sociedad que tiene una herencia de música tradicional importante, que es la que finalmente se escucha en otros países, el perfil de México tiene su fundamento en esa riqueza artística”.

Apunta que la contribución que ha hecho Jalisco es muy importante con respecto a la tradición del mariachi, el jarabe y el son, “que son elementos que identifican al mestizaje mexicano y al folclor de esta región”. Sin embargo, en el terreno comercial, también hay un fuerte empuje, no todos convencionales pero siempre capaz de lograr llamar la atención.

Y es que en el mercado todas las expresiones suman y solo el tiempo dirá qué piezas van a trascender en la memoria colectiva así como ya sucedió con la obra de icónicos artistas que han dejado himnos para la posteridad como “Bésame mucho” de Consuelo Velázquez o el “Huapango de Moncayo” de José Pablo Moncayo.

“Es importante que entendamos que por una parte está lo que identifica musicalmente al pueblo jalisciense desde nuestro folclor y por otro lado la música formal y profesional con obra sinfónica con representativos como Blas Galindo, José Pablo Moncayo y los maestros de las últimas décadas como Emilio Hernández, Domingo Lobato, o más recientes como Manuel Cerda. Entonces, mi perspectiva es que lo más importante para la sociedad es tener en cuenta el arte que producen nuestros creativos jaliscienses, lo que significa la música que tiene esa representatividad y no quedarnos sólo en consumir música de carácter comercial que en un momento dado se pone de moda y que luego se sustituye por otros productos. Pero la música que es esencia y que es el perfil de la identidad del pueblo, esa va quedando en la memoria colectiva y es lo que finalmente identifica a una cultura musical ante otras naciones”.

Refiere también que hay una ebullición muy importante que se está dando con una infinidad de creaciones de sonidos contemporáneos con tradicionales. “Cada vez está más presente el acercamiento de los grupos de los pueblos originarios, usando también elementos electrónicos y las formas contemporáneas para finalmente, a través de sus expresiones y su música nueva, transmitir su cosmovisión”.

La Orquesta filarmónica de jalisco. La música clásica está bien representada por el ensamble estatal. EL INFORMADOR/Archivo

Momentos clave de Jalisco en la música

El especialista comparte que diferentes contextos sociales y culturales le han dado a Jalisco un importante realce. “A finales del siglo XIX, la banda de la gendarmería, del Estado y otras agrupaciones, fueron a concursos a la Unión Americana contra bandas alemanas, francesas y estadounidenses, y ganaron primeros lugares en esos tiempos cuando el maestro Clemente Aguirre y luego su sucesor dirigían esa banda”.

En el ámbito de la música formal, refrenda que otro momento culminante ocurrió para el Estado con el trabajo creativo de Blas Galindo y José Pablo Moncayo, quienes han sido representantes de la música formal en Nueva York, Brasil y Europa, “por ejemplo, ‘El Huapango de Moncayo’ básicamente todos los repertorios de las orquestas del mundo lo tienen en su colección”. Por otro lado, refiere, hay músicos que han sido becados a otros países para formarse como concertistas de órgano y de piano, “quienes además, han fortalecido la educación musical en el ámbito local en las escuelas y las academias”.

Maná. La mítica banda tapatía se ha convertido en una leyenda dentro de la escena del rock latinoamericano. SUN

Entre rock y tradición

En el terreno del rock y la música independiente, Jalisco también ha marcado pauta con importantes foros, festivales y artistas. 

El Estado no puede entenderse contemporáneamente hablando sin las aportaciones sonoras de Maná, Cuca, Azul Violeta, Sussie 4, Rostros Ocultos, El Personal, La Revolución de Emiliano Zapata, Porter, La Fachada de Piedra, Descartes a Kant, La Dosis, Radaid y Disidente, entre otras agrupaciones, donde además los festivales musicales han sido piedra angular para darles representatividad como el extinto concierto masivo 212.

“Desde finales de los 60 y durante toda la década de los 70, el movimiento de rock estuvo fuerte y en un momento dado se le llamó la capital del rock, más que en la Ciudad de México”, refiere el especialista Ernesto Cano.

En el terreno pop también se ha dado un interesante fenómeno con bandas como Belanova, Playa Limbo, Lú y proyectos solistas como María León, Paty Cantú, Elán, Elis Paprika, Carlos Santana y Siddhartha. Mientras que en el género del ranchero, el máximo referente es Vicente Fernández y ahora su dinastía comandada por Alejandro Fernández y sus hijos Alex y América, pero también Pedro Fernández quien ha desarrollado una gran carrera y a nivel más local destacan los nombres de intérpretes como Alejandra Orozco, Lety López, Dina Buendía, así como Azucena la de Jalisco, entre otros.

También hay un movimiento importante del regional mexicano que se está volviendo global y que ha sido impulsado por figuras como Peso Pluma, quien combina los elementos del corrido con los sonidos bélicos para ofrecer una propuesta más fresca e irreverente. Pero también en la historia de la banda han resonado nombres como Banda Cuisillos, Banda Maguey y Banda Machos, entre otras, que en los años 90 le dieron gran identidad y fervor a Jalisco.  

“Hay contextos sociales y culturales que son representativos de la fuerza musical que hay en Jalisco y sus diversos géneros. En el ámbito de la música romántica, por ejemplo, todo lo que es vals, marchas, paso doble y toda la música de salón que permeó de 1900 hasta 1950, también tuvo mucho impacto en esta región y se compusieron grandes obras, hay toda una herencia de música escrita en ese sentido. Y que apenas se está tomando forma esa documentación a través de la investigación y la digitalización de obras escritas. Entonces, es una buena cantidad de material que está por estudiarse todavía sobre lo que se creó alrededor de hace 50 años en Jalisco”.

Paty Cantú. La compositora e intérprete está convertida en una de las máximas exponentes del pop a nivel nacional. SUN

¿Qué retos hay para las nuevas generaciones?

Al cuestionarle al especialista cuáles son los retos a los que se enfrentan las nuevas generaciones de músicos, responde que los jóvenes que trabajan en ensambles musicales ya sea mariachis, orquestas o grupos, están buscando mejorar sus conocimientos musicales, su técnica y su nivel de ejecutantes como compositores o arreglistas. 

“En la experiencia fundamental del músico es importante estudiar y tocar a la vez. La mayoría de las veces, los músicos venimos de clases sociales populares y hay que trabajar en el ámbito de ejecución en distintos géneros para seguir avanzando”. Pero también refiere que depende de cada estudiante saber hasta dónde quiere llevar su perfeccionamiento.

Reflexiona que Jalisco sigue siendo un gran semillero de talentos, no sólo en la parte musical, sino en las distintas disciplinas artísticas, “hay una efervescencia fuerte donde hay cada vez gente más preparada en los asuntos teóricos y prácticos, generando obra creativa”, es decir, no reversionando lo que ya existe, sino generando contenidos inéditos y propios.

“La tecnología ahora es un importante elemento donde el ejecutante se apoya para generar sus herramientas armónicas, melódicas y rítmicas para generar una pieza más completa” con atmósferas determinadas que le interesen en lo particular. “Jalisco, siempre ha sido reconocido por su gusto musical, es algo histórico en los genes de los jaliscienses, y todo esto se refleja en las expresiones que los tapatíos experimentan desde lo autóctono, los sones, la música tradicional, las orquestas típicas y la obra sinfónica, hay mucho de donde presumir”, remarca el maestro Ernesto Cano.

Es así que la música jalisciense está en constante transformación y marca un parteaguas en la cultura nacional con mucha calidad de exportación, “no sólo se trata de reproducir fórmulas, sino de generarlas y eso es lo que veo en los jóvenes, quienes tienen la efervescencia por crear propuestas nuevas y creativas”, finaliza.