Jueves, 25 de Junio 2026
Entretenimiento | Toma cada día con humor

Morris Gilbert entrega su vida al teatro

El productor comparte sus experiencias y habla de sus mejores y peores papeles en su carrera

Por: EL INFORMADOR

CIUDAD DE MÉXICO.- “Soy -dijo alguna vez Morris Gilbert al autodefinirse- talentoso, bueno y guapo”. Por supuesto, no lo dijo en serio o por lo menos lo matizó con un gesto de ironía. Él sabe que el poder acumulado en sus hombros lleva también el peso de los enemigos que insisten en criticarlo: que monopoliza el teatro mexicano, que sus elencos son siempre los mismos, que obstaculiza el desarrollo de nuevo talento.

Sin embargo, en la cabeza de este productor (actualmente con 10 obras en cartelera y cuya amistad con divas como Silvia Pinal y Angélica María le ha servido para llevarlas a algunos de sus montajes) el enemigo está en otra parte: “El tiempo. Me falta tiempo para recobrar el equilibrio de una vida más sana. Quisiera tener más espacio para leer los 20 mil libros pendientes”.

Es evidente que la popular imagen de Gilbert en las múltiples develaciones de placa de sus obras (por lo menos una de ellas cumple 100 representaciones cada 15 días) ha ocultado los avatares de su vida privada, tan fascinante como su imagen pública.

Fue justo después de la adolescencia que se acercó al teatro como actor, profesión que abandonó muy pronto para empezar a producir. Su primera obra fue Los hijos de Keneddy a los 22 años. “Cuando era joven, decían de mí cualquier cosa, menos que sería famoso. Decían que era peculiar, extremista, especial, pero famoso jamás. Y qué bueno, porque la fama es una droga, una enfermedad”.

Actualmente, su oficina en Ocesa Teatro es un cubículo que asombra por su austeridad: no llega a los 10 metros cuadrados y el calor asfixia en verano. Aun así, Gilbert se encierra todos los lunes a “piedra y lodo” durante varias horas. Se sienta en su escritorio y con paciencia de bibliotecario lee los comentarios que el público escribe en las papeletas que se reparten en las funciones de sus obras. “Es un bonche que da miedo: parecen ser, por lo menos, mil o dos mil comentarios. Y los leo todos”, sentencia.

De hecho, su exigencia y disciplina es otra leyenda que circula entre los pasillos, foros y butaquerías. “Los telones tiemblan cuando el señor Gilbert se enoja”, dice una fuente que prefiere conservar el anonimato. En cada uno de los teatros donde hay obras suyas, siempre se guarda una butaca.

El equipo de producción sabe que puede llegar sin aviso previo. Se sienta y mira la función mientras anota sus observaciones. Cada semana reúne a su equipo para corregir los errores. Y si no puede ir, en su oficina tiene dos monitores que transmiten en vivo las funciones de los dos más grandes teatros que opera, los Telmex 1 y 2. “Los fines de semana funciono en 10 diferentes canales”, presume en alusión de las 10 obras que presenta.

Altas y bajas

Hace un año Gilbert vivió el momento siempre amargo de perder a su padre quien fue un sobreviviente del holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial. Aunque pocas veces lo comenta, estas raíces son su fuente de inspiración: “Yo no sé por qué los judíos provocamos tantos enconos, quizá sea por el tamaño de nuestra nariz (risas). Sin embargo, estoy convencido de que este mismo sufrimiento milenario es el que nos ha convertido en un pueblo al que le gusta el espectáculo, montar musicales, producir películas, hacer música. Ante la desgracia, oponemos la alegría del arte y el entretenimiento”.

Y si bien Gilbert no ha sufrido persecuciones, su vida tiene un episodio particularmente grave: “En la vida mi peor actuación fue tener un tumor en la garganta”.

Además, asegura que tres veces ha estado en bancarrota: “Pero nunca le quedé a deber a nadie. Estuve en ceros y realmente me moría de la risa por los nervios de no saber qué iba a ser de mi vida. Curiosamente de ese bajón, inmediatamente después comenzó el éxito comercial. Aprendí que si luchas, puedes salir fácil de esas situaciones”.

Conociendo estas historias de su vida, es más fácil comprender el humor con el que suelta frases como “soy talentoso, bueno y guapo”.

“En la vida mi peor actuación fue tener un tumor en la garganta”
Morris Gilbert, productor

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones