Domingo, 26 de Enero 2020
Economía | En esta temporada de siembra, el clima ha dividido al Cinturón del Maíz a la mitad a lo largo del río Mississippi

Productores maíz EU, difícil carrera contra naturaleza

Se busca plantar la tercera mayor cosecha de maíz registrada

Por: REUTERS

OPHIR TOWNSHIP, EU. - El granjero Monty Whipple sostuvo en la palma de su mano el problema del cinturón del maíz del este de Estados Unidos: una bola de barro, densamente compactada.

Su granja de más de 160 hectáreas, a unos 150 Kilómetros al sudoeste de Chicago en el condado LaSalle, estaba llena de barro.

Varios campos que estaban a aproximadamente a un kilómetro por el camino rural tenían tanto como 30 centímetros de agua estancada.

Los granjeros en la región norte-centro de Estados Unidos prefieren tener su cultivo de maíz plantado ya. La regla general dice que por cada día que el maíz es plantado después del 15 de mayo, se pierden aproximadamente dos bushels de maíz por hectárea.

Pero un tractor en el barro se quedará atascado o comprimirá el suelo lo suficiente para evitar que las semillas se asienten.

"Uno siempre piensa, 'Si no lo siembro hoy, pasará otra semana'", dijo Whipple, de 58 años, durante una entrevista la semana pasada.

"Ellos dicen que trabajar la tierra no es más que una gran apuesta -apostarle a los precios, al clima", dijo Whipple antes de arrojar la bola de barro hacia un campo que se extendía hasta el horizonte. "A largo plazo puedes obtener un buen sustento con una granja," añadió el hombre.

Illinois y Iowa son dos de los principales estados productores de maíz en Estados Unidos, el mayor suministrador de ese grano del mundo.

En esta temporada de siembra, el clima ha dividido al Cinturón del Maíz a la mitad a lo largo del río Mississippi.

En el oeste, 81 por ciento del cultivo de Iowa todavía no había sido cosechado hasta la primera quincena de mayo. En el este, sólo un 10 por ciento del maíz de Illinois había sido plantado, el 11 por ciento en Indiana, un 22 por ciento en Ohio, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Las lluvias frecuentes y fuertes han desacelerado el progreso esta primavera (boreal). Los granjeros al este del Cinturón del Maíz ahora se encuentran ante un menor rendimiento del maíz o ante la opción de sembrar soja de más rápido crecimiento.

De todos modos, está previsto que los granjeros estadounidenses este año planten la tercera mayor cosecha de maíz que se tenga registro con 12 mil 900 millones de bushels.

'COSECHA COSTOSA Y FRUSTRANTE'


"Va a ser la cosecha más cara y frustrante", dijo Ken Beck, de 48 años, quien trabaja unas 600 hectáreas de maíz y unas 200 de soja en Ophir Township, Illinois. "Hemos tenido los más altos precios de inversión y todo está todavía asegurado", agregó Beck y aseguró que no planea pasarse a la soja porque ya pagó por la aplicación de un fertilizante para sus campos.

Los precios del fertilizante, las semillas y otros costos de inversión subieron el verano pasado junto al maíz, que el 27 de junio del año pasado llegó a un récord de 7,65 dólares por bushel.

Beck negoció los precios del fertilizante alrededor de ese momento en base a la premisa de que los costos del maíz y del fertilizante seguirían aumentando mientras disminuía el suministro de fertilizante.

Pero el precio del maíz y otros productos se desplomaron un mes después de llegar a ese récord cuando se profundizó la recesión internacional.

"Todos sabíamos que no podía durar. Pero era como el boom de la vivienda; fue bueno mientras duró", dijo Beck.

El estimó que sus costos de inversión son de 600 a 700 dólares por acres. Si sus cultivos producen 200 bushels de maíz y él lo vende aproximadamente al precio actual de 4 dólares por bushel, él puede llegar a un neto de 100 dólares por acre.

Muchos campos necesitarán varios días para secarse y un clima soleado antes de que los granjeros puedan sembrar, y los granjeros tal vez tengan que esperar para regresar a los campos.

"La madre naturaleza ya se llevó más de 45 bushels por acre. Eso lo sé", dijo Beck.

"La próxima semana será muy elocuente", dijo Whipple, hablando durante un receso entre el afilado de la hoja de su cortadora de césped y la entrega de una carga de la cosecha del año pasado a un elevador de granos.

"Nunca estamos tranquilos hasta que (el maíz) esté en el tacho," añadió Whipple.

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