Viernes, 10 de Julio 2020
Cultura | Un sitio de internet ha recopilado sus mejores frases

Humildad marcó la formación de Emmanuel Kant

Emmanuel Kant investigó la estructura de la razón

Por: NTX

Kant, quien nació el 22 de abril de 1724, se considera iniciador de la filosofía moderna. ESPECIAL  /

Kant, quien nació el 22 de abril de 1724, se considera iniciador de la filosofía moderna. ESPECIAL /

CIUDAD DE MÉXICO (21/ABR/2011).- Bajo la premisa de que 'no se puede aprender filosofía, tan sólo se puede aprender a ´filosofar´', el alemán Emmanuel Kant dejó para la posteridad algunas frases que el sitio en Internet ' Proverbia.net' ha recopilado para sus seguidores.  

La página reúne frases y citas que dan cuenta de la filosofía o del ingenio de decenas de personajes, entre literatos, políticos, científicos y humanistas, que han dejado huella en el devenir de las sociedades, a partir de trabajos e ideas.  

'En las tinieblas, la imaginación trabaja más activamente que en plena luz', 'La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte', y 'El derecho es el conjunto de condiciones que permiten a la libertad de cada uno acomodarse a la libertad de todos', son otras de las frases que se atribuyen a Kant, quien nació el 22 de abril de 1724, y a quien se considera iniciador de la filosofía moderna.  

Pilar de la Ilustración, Kant investigó la estructura de la razón y aunque nunca le gusto, se le llegó a considerar el padre del 'Idealismo alemán'.  

Kant vio la primera luz en Königsberg, Prusia; fue el cuarto de nueve hermanos, de los cuales, sólo cinco llegaron a la adolescencia.  

Su madre Anna Regina Reuter, proveniente de Núremberg, Alemania, fue hija de un fabricante escocés de sillas de montar, y su padre Johann Georg Kant, era un artesano alemán.  

Creció en un hogar de corriente luterana y fue un estudiante regular, aunque no espectacular, y se formó como una persona constante en su religión, aprendiendo a tener humildad en su persona, pero sobre todo, a poder interpretar aquello que le imponían como verdad.  

Su educación fue muy estricta y severa, le dejó grandes enseñanzas, así como grandes dudas, pues se centró en el aprendizaje del latín y religión, dejando en segundo término a las matemáticas y la ciencia.  

En su juventud fue enviado a estudiar al Colegio Fridericianum y después a la Universidad de Königsberg en 1740, donde se matriculo a la edad de 16 años.  

Estudió filosofía de Leibniz y Wolff, bajo la tutela del profesor y filósofo racionalista alemán, Martin Knutzen; dicho acercamiento le permitió introducirse a las nuevas corrientes científicas y matemáticas, mismas que le permitieron desarrollar en su obra filosófica con el paso de los años.  

Tras la muerte de su padre, Kant suspendió sus estudios para trabajar como profesor en algunos pueblos de su ciudad natal, sin embargo, no suspendió sus investigaciones que se mantenían latentes después de la lluvia de dudas que le surgieron a raíz de sus cuestionamientos.  

Para 1749, Kant publicó su primer libro 'Meditaciones sobre la verdadera estimación de las fuerzas vivas', así como algunos textos científicos, situación que le permitió tener una referencia favorable para ser profesor universitario.  

Comenzó a dar clases en la universidad en 1755, brindándoles a sus estudiantes sus primeros conocimientos de metafísica, aunque también le sirvieron como retroalimentación.  

Para 1760 publicó más textos relacionados con la filosofía, 'La falsa sutileza de las cuatro figuras del silogismo', 'Ensayo para introducir el concepto de magnitudes negativas en la filosofía' y 'El único fundamento posible de una demostración de la existencia de Dios'.  

En 1764 escribió 'Observaciones sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime', el cual, posteriormente, retomaría el concepto de lo sublime en su 'Crítica del juicio', la tercera de sus críticas; este texto quedó en segundo lugar en un concurso organizado por la Academia de Berlín.  

A los 45 años fue nombrado Profesor de Lógica y Metafísica en la Universidad de Königsberg, a lo que escribió 'Disertación inaugural', como defensa en este nombramiento, en esta obra se centró en temas del pensamiento intelectual y la receptividad de lo sensible.  

En 1771, Kant era considerado un erudito y un filósofo cada vez más influyente, sin embargo guardó silencio por once años; pese a los intentos de sus amigos de sacarlo de su aislamiento, Kant era de cierta manera ermitaño, aunque disfrutaba de la compañía y de la conversación.  

Durante su periodo de silencio, se dedicó a buscar una solución de las facultades intelectuales y sensibles, las cuales expuso en su 'Disertación inaugural', ya que consideraba que no había una relación y una conexión, en dichos planteamientos.  

Kant salió de su silencio en 1781, al publicar una de sus más grandes obras, 'Critica de la razón pura', la cual indagaba la trascendencia epistémica del conocer humano.  

Hacia 1780, Kant era ya considerado uno de los pensadores más importantes de su época, pues sus libros se vendían bien y postulaba conceptos que no se habían planteado anteriormente.  

En ese periodo escribe el ensayo 'Respuesta a la pregunta: ¿Qué es la Ilustración?', su primera obra de filosofía de la moral 'Fundamentación de la metafísica de las costumbres y Principios metafísicos de la ciencia natural'.  

Ante el panorama que vivía Europa del siglo XVIII, surgió una controversia, que se convirtió en un debate sobre los valores de la Ilustración y de la 'razón', por lo que el filósofo Karl Leonhard Reinhold, apostaba que dicha controversia se podía resolver con el texto de la 'Critica de la razón pura'.  

Ante ello, Kant reedita en 1787 la 'Crítica de la razón pura', después de una minuciosa revisión del libro de más de 800 páginas.  

Continuó desarrollando su filosofía de la moral, tal fue el caso que publicó 'Crítica de la razón práctica' en 1788, la 'Crítica del juicio' en 1790, y 'Metafísica de las costumbres' en 1797; lo que  marcó la aparición del 'Idealismo alemán', a la cual Kant se opuso en 1799.  

La salud de Kant era mala desde hacía años, pero a finales del siglo XVIII fue empeorando; murió en la misma ciudad en la que nació y creció, Königsberg, el 12 de febrero de 1804, a la edad de 80 años, murmurando la palabra 'basta', antes de expirar, según cuentan sus biógrafos. 

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