Cultura | Las ocho mujeres viven en el poblado chabolista de El Vacie García Lorca, interpretado por gitanas en España Un grupo de mujeres gitanas alistan la presentación de la obra La casa de Bernarda Alba, la cual se estrenará en el Teatro Español de Madrid Por: EFE 4 de marzo de 2010 - 19:04 hs MADRID, ESPAÑA.- Un grupo de mujeres gitanas, muchas de ellas analfabetas, han tenido la decisión y perseverancia para llegar a actrices con una versión de "La casa de Bernarda Alba", de Federico García Lorca, que se estrena en el madrileño Teatro Español. Las ocho mujeres viven en el poblado chabolista (casuchas) de El Vacie (Sevilla, sur de España), el más antiguo de Europa. Y ahora han salido, por primera vez, de "ese encierro a cielo abierto" y han cruzado los 150 metros que separan "la Edad Media de la civilización" para ser actrices "y levantar la cabeza", según una de las actrices, Rocío Montero. "La casa de Bernarda Alba" y, con ella, la posibilidad de ser actrices, es para estas mujeres y sus familias "una puerta abierta" y la experiencia ha significado "mucho" porque estaban "encerradas" en El Vacie y no conocían "nada", aseguró Dolores del Campo, de 27 años. La aventura empezó hace dos años cuando Ricardo Iniesta, creador del "laboratorio teatral" Territorio de Nuevos Tiempos, convocó junto al poblado talleres de teatro para mujeres gitanas analfabetas, que tuvieron que cerrar porque era tal el éxito que no podían gestionar la demanda. En noviembre pasado, Pepa Gamboa, directora especializada en espectáculos flamencos, decidió montar, con ocho de esas mujeres, una versión "fraccionada y heterodoxa" del drama de García Lorca, que, según dijo, "les ha tendido la mano para que se expresen" y que ya han podido ver espectadores en diversas ciudades españolas. Gamboa destacó la valentía de estas mujeres y recordó cómo logró que las actrices, de las que sólo tres saben leer y escribir "algo", se aprendieran sus textos jugando con una pelota y forzándolas a decir sus frases. Montero, que da vida a Bernarda Alba, relató que cuando Gamboa las llamó para este proyecto se sorprendieron: "¿cómo va a hacer una gitana teatro si además somos alfabetas (analfabetas)?". "Y me ponía a cocinar, y con el texto, y estaba durmiendo y parecía que los textos me salían por la boca", rememoró Montero, de 50 años, quien reconoce que para ellas fue "un poquito duro", pero ahora sienten "mucho orgullo" porque pueden presentarse en cualquier sitio. Pero Montero no sólo habló de su experiencia como actriz, sino también de su realidad de cada día y de cómo ayer dejó su chabola llorando porque la copiosas lluvias que han caído este invierno en el sur de España la tiene inundada y porque dejó a su marido con ocho niños, suyos y de otras de las actrices. "¿Un hombre qué capacidad tiene para ponerse a cocinar?" se pregunta Montero, entre las risas de complicidad de sus compañeras de reparto, y además otra vez está lloviendo y estaba otra vez "todo lleno de agua". Así, Montero asegura que su vida "no ha cambiado" porque sigue sin tener su máxima aspiración: una casa "sin ratas y donde no entre la lluvia". "La Casa de Bernarda Alba", en cuyo montaje participan las instituciones europeas en España, se representará en Madrid hasta el día 14 para salir luego de gira y la función del día 6 servirá de conmemoración del Año Europeo de la Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social y del Día de la Mujer. Temas Teatro Obras Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones