En los últimos días ha circulado en redes sociales el término "Niño Godzilla" para referirse a un fenómeno climático extremo que se dice mantiene en alerta a los expertos del clima por su potencial para alterar drásticamente las lluvias, provocar sequías y potenciar huracanes a nivel global durante los próximos meses.El concepto se utiliza para describir un evento de "El Niño" inusualmente intenso, caracterizado por temperaturas en las aguas del océano Pacífico ecuatorial superiores a 2.5 grados centígrados por encima de lo normal. Aunque no se trata de una denominación científica oficial, algunos expertos lo emplean para dimensionar una anomalía térmica extrema capaz de elevar temporalmente la temperatura global hasta 1.8 grados y desencadenar sequías severas y ciclones destructivos en distintas regiones del planeta.El posible regreso de "El Niño" este año mantiene bajo vigilancia a especialistas y autoridades meteorológicas, luego de que la NOAA advirtiera no hace mucho de una alta probabilidad de que el fenómeno se fortalezca durante los próximos meses. En México, investigadores de la UNAM ya analizan los posibles efectos sobre las lluvias, las sequías y la temporada de huracanes.Aunque todavía existe incertidumbre sobre la intensidad que podría alcanzar, algunos especialistas y divulgadores han comenzado a referirse a un posible escenario extremo como "Niño Godzilla", un evento con capacidad para alterar el clima a escala global y generar impactos severos en diferentes regiones.El término no forma parte de la nomenclatura científica oficial, pero comenzó a popularizarse tras el histórico episodio registrado entre 2015 y 2016, considerado uno de los eventos de "El Niño" más intensos de las últimas décadas.De acuerdo con María Luisa Machain, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, este fenómeno ocurre cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial permanecen durante varios meses con temperaturas muy superiores a las habituales. Durante el episodio de 2015-2016, la anomalía térmica superó los 2.5 grados centígrados, modificando patrones climáticos en distintos continentes."No es un término científico, pero ayuda a dimensionar la magnitud de estos eventos extremos", comentó.La investigadora explicó que los efectos de este calentamiento no se limitan al océano Pacífico, sino que terminan alterando los patrones de lluvia, las temperaturas y la formación de ciclones en diversas partes del mundo.A pesar de la preocupación generada por las alertas sobre un posible "Súper El Niño" o "Niño Godzilla", como se le refiere sobre todo en redes sociales, el panorama para México en el corto plazo parece menos crítico de lo previsto. Dante Sinohé Hernández Padrón, investigador de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), informó que el país logró una recuperación hídrica del 94% tras la sequía de 43 meses que concluyó en 2025, por lo que se prevé que 2026 cierre sin una sequía generalizada.Especialistas de la UNAM y del Servicio Meteorológico Nacional advirtieron que el riesgo aún no ha desaparecido. Aunque las condiciones climáticas previstas para finales de este año se mantienen dentro de parámetros considerados normales, el escenario podría complicarse en 2027. Si las temperaturas globales continúan la tendencia récord observada en los últimos años, México podría enfrentar un nuevo ciclo de sequía severa. Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM, señaló que los modelos climáticos actuales muestran similitudes con algunos de los eventos de "El Niño" más intensos registrados en la historia moderna, incluidos los ocurridos en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016.El especialista explicó que, aunque todavía no puede confirmarse un escenario extremo, existe la posibilidad de que el fenómeno alcance una intensidad de moderada a alta e incluso supere registros anteriores.Además, advirtió que el contexto actual es distinto al de décadas pasadas, ya que el planeta presenta un calentamiento aproximado de 1.46 grados centígrados respecto a la era preindustrial.Ese incremento, combinado con un evento intenso de "El Niño", podría elevar temporalmente la temperatura global hasta niveles cercanos a 1.8 grados, acelerando fenómenos meteorológicos extremos y aumentando los riesgos para la agricultura, el acceso al agua y la economía.Saber más*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppOF