Un estudio que analizó más de 200 mil glaciares descubrió que aquellos que terminan en lagos, océanos o plataformas de hielo pierden masa hasta 57% más rápido que los que terminan sobre tierra firme.El deshielo de los glaciares no ocurre de manera uniforme, una investigación de las universidades de Birmingham y Leeds, en Reino Unido, encontró que más de la mitad del hielo glaciar perdido en el mundo se concentra en apenas el 3% de los glaciares.El estudio, publicado en la revista Nature Communications, analizó más de 200 mil glaciares de todo el planeta, sin incluir los grandes mantos de hielo de Groenlandia y la Antártida.Los investigadores descubrieron una diferencia importante entre los glaciares que terminan sobre tierra firme y aquellos cuyo frente entra en contacto con el agua. Estos últimos pueden experimentar una pérdida de masa considerablemente mayor debido a la interacción entre el hielo y los lagos u océanos.De acuerdo con los resultados, los glaciares que desembocan en lagos, océanos o plataformas de hielo representan apenas el 3,2% de los glaciares estudiados, pero fueron responsables de más de la mitad de la pérdida total de hielo durante el periodo comprendido entre 2000 y 2019.En conjunto, estos glaciares perdieron alrededor de 134 mil millones de toneladas de hielo cada año durante ese periodo.La diferencia también se observa en la velocidad del retroceso. Los glaciares que terminan en el agua pueden perder masa hasta 57% más rápido que aquellos cuyo frente permanece sobre tierra.El hallazgo muestra que no basta con conocer cuánto hielo pierden los glaciares a escala global. También es necesario considerar las características del lugar donde terminan, ya que el contacto con el agua puede modificar de manera importante la dinámica de pérdida de hielo.Los científicos señalan varios mecanismos que pueden explicar esta diferencia. Uno de ellos es el desprendimiento de grandes bloques de hielo desde el frente del glaciar, un proceso conocido como desprendimiento de icebergs.Cuando el frente de un glaciar termina en un lago o en el océano, parte del hielo puede fracturarse y separarse directamente del glaciar. De esta manera, la masa helada se pierde sin necesidad de que todo el bloque se derrita previamente.El agua también puede provocar un derretimiento más intenso debajo de la superficie. Cuando el hielo entra en contacto con agua relativamente más cálida, esta puede erosionar su parte sumergida y favorecer la pérdida de masa por debajo de la línea de flotación.Ambos procesos hacen que un glaciar que desemboca en agua pueda perder hielo de una manera diferente a otro que se encuentra completamente sobre tierra firme.La investigación adquiere especial relevancia debido al aumento de los lagos glaciares asociado al calentamiento del planeta. A medida que los glaciares retroceden y se derriten, pueden formarse nuevos cuerpos de agua frente a sus antiguos límites.Estos lagos no son solamente una consecuencia visible del retroceso glaciar. También pueden modificar la manera en que continúa perdiéndose hielo y, en determinados casos, acelerar el proceso.Joe Mallalieu, investigador que realizó el trabajo en la Universidad de Birmingham y actualmente trabaja en la Universidad de Leeds, señaló que los glaciares que terminan en lagos resultan especialmente llamativos porque están perdiendo hielo con gran rapidez.Sin embargo, los investigadores todavía no tienen una explicación definitiva para toda esta diferencia. El comportamiento podría estar relacionado con las características de los propios lagos, con el tamaño y la forma de los glaciares o con una combinación de ambos factores.Precisamente por ello, comprender la relación entre glaciares y lagos se ha convertido en uno de los siguientes desafíos para los científicos.El descubrimiento también tiene implicaciones que van más allá de conocer dónde se concentra el deshielo. La pérdida de hielo glaciar contribuye al aumento del nivel del mar, por lo que comprender qué glaciares son más vulnerables permite mejorar las proyecciones sobre su evolución futura.Los datos también son importantes para las regiones que dependen del agua almacenada en los glaciares. Su retroceso puede modificar la disponibilidad de agua dulce y alterar los sistemas hídricos de las zonas donde estos cuerpos de hielo tienen un papel importante.Los autores consideran que incorporar estas diferencias en los modelos científicos permitirá realizar estimaciones más precisas sobre la evolución de los glaciares y sus consecuencias.El estudio demuestra así que la cifra global de hielo perdido cuenta solamente una parte de la historia. Detrás de ella existe una enorme desigualdad: una pequeña fracción de los glaciares concentra una proporción desproporcionadamente grande del deshielo.Mientras el calentamiento global favorece la aparición y expansión de lagos glaciares, determinar exactamente cómo interactúan estos cuerpos de agua con el hielo será fundamental para anticipar la velocidad del retroceso glaciar y sus efectos sobre el nivel del mar y los recursos hídricos.TG