Tras el devastador terremoto del 19 de septiembre de 1985 frente a las costas de Michoacán, el monitoreo de la actividad sísmica en el territorio nacional se convirtió en un elemento de vigilancia fundamental en la cultura de protección civil.Este monitoreo queda a cargo de dos sistemas de alerta. El primero deriva en las estaciones y sensores de la red sísmica mexicana, a cargo del Servicio Sismológico Nacional (SSN) del Instituto de Geofísica y del Instituto de Ingeniería de la UNAM.Por su parte, el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), operado por el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES), es una red de sensores sísmicos instalados en las zonas de alta actividad sísmica del centro y sur del país, que, al detectar un sismo, alerta a la población.De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres, los movimientos sísmicos se registran todos los días. Sin embargo, los más fuertes se originan, principalmente, en las costas del océano Pacífico, desde Jalisco hasta Chiapas. Estos dispositivos detectan el movimiento y vibraciones en la tierra y miden su intensidad. Al detectar un sismo, la red del SASMEX, compuesto por una red de 96 sensores en la zona de subducción de la Placa de Cocos y de Norteamérica, emite una señal que utiliza ondas de radio, para alertar con anticipación a la población de las ciudades que cuentan con cobertura.Estos sensores reconocen sismos en un radio próximo de 90 kilómetros y estiman en los primeros segundos de la detección de sismo su posible magnitud. El SASMEX mantiene un sistema continuo de monitoreo y supervisión automático las 24 horas de los 365 días del año.Por su parte, el SSN no tiene a su cargo ningún sistema de alerta sísmica. El sistema del SSN, detecta las primeras ondas sísmicas a través de sismómetros, acelerómetros y receptores GPS, para determinar los principales parámetros del movimiento, como la magnitud y el epicentro. Actualmente, el SSN cuenta con 32 estaciones de banda ancha en territorio nacional para registrar la sismicidad. Las señales sísmicas de estas estaciones son transmitidas a la estación central en CU, para luego ser comunicadas a las autoridades y a la población en general.Para determinar si la alerta sísmica se activa, se debe revisar la magnitud preliminar del temblor, dependiendo de la distancia a la ciudad que podría verse en peligro.El proceso se realiza en cuestión de segundos y es automático, no cuenta con una regulación manual.Aunado a ello, el SASMEX considera algunos criterios para la activación de la alerta sísmica:De esta forma, el SASMEX considera los siguientes criterios de magnitud y distancia en la activación de la alerta:Los avisos sonoros de alerta sísmica son recibidos por la población de Ciudad de México, Puebla, Acapulco, Chilpancingo, Morelia, Toluca, Cuernavaca y Colima, beneficiando a más de 25 millones de personas en zonas de riesgo sísmico.JM