El gobernador Rubén Rocha Moya retomó su cargo en Sinaloa este viernes 21 de agosto, tras 112 días de licencia. El mandatario fue investigado por supuestos nexos con el crimen organizado, acusaciones que habrían resultado falsas. En su regreso, lanzó un mensaje directo contra la oposición, a la cual responsabilizó de orquestar una campaña de desprestigio para dañar su imagen y al movimiento político de izquierda en México."Soy ajeno e inocente de las patrañas que se han urdido en mi contra por personeros de la ultraderecha para dañar, como hoy se sabe a plenitud, al movimiento político de izquierda en el que milito y cuyos principios asumo y represento por completo", aseveró Rocha Moya desde redes sociales.La ausencia del funcionario comenzó el pasado 1 de mayo, cuando solicitó al Congreso local separarse de sus funciones. El objetivo principal era permitir que la Fiscalía General de la República (FGR) realizara las indagatorias necesarias sin el obstáculo del fuero constitucional, al cual renunció por "convicción personal" para enfrentar el proceso.El caso tuvo su origen en abril, cuando el sistema de justicia de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, publicó señalamientos contra el político mexicano y otros nueve funcionarios. El expediente, presentado ante una jueza federal en el Distrito Sur de Nueva York, lo vinculaba con la facción de "Los Chapitos", brazo armado del Cártel de Sinaloa.Ante estos dichos, el gobernador decidió someterse a la jurisdicción mexicana como un ciudadano común, "sin escudarse en su investidura". Durante este periodo de licencia, compareció ante los agentes del ministerio público para responder a todas las solicitudes de información de las autoridades, colaborando en cada etapa del proceso judicial.El propio mandatario destacó en sus redes sociales que no hay elementos mínimos que sustenten su participación en alguna conducta penal, confirmando su inocencia ante la ley y descartando cualquier delito, pese a que la FGR no ha emitido ningún fallo o comunicado a su favor que lo deslinde oficialmente de nexos criminales. Rocha Moya dirigió sus críticas más severas hacia los sectores conservadores. Calificó los señalamientos como "patrañas urdidas por personeros de la ultraderecha", cuyo fin era golpear a la Cuarta Transformación y al partido Morena, fuerzas políticas que él representa en su entidad.El político aseguró que estas acciones tenían motivaciones políticas e injerencistas, apoyadas por actores extranjeros que operaron sin pruebas. Según sus palabras, estas calumnias buscaban lesionar la soberanía nacional y frenar el avance del proyecto de Estado, encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum, que busca ayudar a los ciudadanos que viven en la pobreza.En su discurso de reincorporación, reivindicó su trayectoria ligada al humanismo educativo y su lucha histórica por los sectores más vulnerables de su región.Afirmó que regresa al ejercicio de su responsabilidad "con la frente limpia, con alto orgullo y con la fuerza de la verdad de su lado".Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppFF