El multihomicidio que enlutó a la escena musical mexicana toma un giro inesperado. Diego Sebastián "N", principal sospechoso del asesinato de Jonathan Meléndez y su familia, modificó radicalmente su declaración ante las autoridades, revelando que el móvil del crimen involucra una fortuna en criptomonedas y no un simple préstamo.El caso del asesinato de Jonathan Meléndez, reconocido tecladista y fundador de la banda de indie rock Camilo Séptimo, continúa revelando detalles escalofriantes. Las autoridades del Estado de México mantienen bajo custodia a su exsocio comercial, quien figura como el principal sospechoso de haber perpetrado el crimen. Recientemente, el periodista Carlos Jiménez dio a conocer a través de sus redes sociales que el presunto homicida ha modificado la narrativa de los hechos, lo que cambia por completo la perspectiva de la investigación que lleva a cabo la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).La primera versión ofrecida por Diego Sebastián Rosen, de nacionalidad argentina, indicaba que acudió al penthouse del músico en Atizapán de Zaragoza para solicitar un préstamo. Según esta declaración inicial, el sospechoso buscaba obtener 300 mil pesos mexicanos, pero una supuesta discusión verbal culminó en el trágico desenlace. Sin embargo, la nueva confesión apunta a un botín digital millonario, lo que evidencia una posible premeditación en el ataque ocurrido en el exclusivo fraccionamiento.No obstante, las autoridades y los reportes periodísticos señalan que el presunto asesino cambió drásticamente su testimonio. Ahora, el detenido afirma que su verdadera intención era exigir el pago de una deuda millonaria en dólares y Bitcoin. De acuerdo con la filtración del caso, el sospechoso buscaba apoderarse de una memoria digital que contenía las claves de acceso a criptomonedas valuadas en aproximadamente 30 millones de pesos, justificando la masacre al argumentar que "las cosas se salieron de control". Las investigaciones oficiales confirman que no hubo cerraduras forzadas en el domicilio ubicado en la zona de Bosque Esmeralda. El agresor logró ingresar al complejo residencial gracias a la relación de negocios que mantenía con el tecladista de Camilo Séptimo, ya que ambos administraban una empresa dedicada a la renta de propiedades vacacionales de lujo en destinos como Valle de Bravo. Esta cercanía le permitió al atacante vulnerar la seguridad del hogar sin levantar sospechas entre los guardias ni las propias víctimas.Una vez dentro, el perpetrador acabó con la vida del músico de 38 años, su esposa Ana Paula de 35 años (quien tenía cuatro meses de embarazo), su hija de tres años y una trabajadora del hogar de 21 años. El único sobreviviente fue un niño de seis años que logró esconderse debajo de una cama durante el ataque. Para entender la magnitud y los avances de este caso que ha conmocionado a México, es fundamental revisar los datos confirmados por las autoridades en la siguiente lista de puntos clave: La pérdida de "Honas", como era conocido en el medio artístico, ha generado una ola de indignación y exigencia de justicia. Colegas de la industria y miles de seguidores han manifestado su repudio ante la brutalidad del crimen que arrebató la vida de toda una familia. Mientras tanto, la FGJEM continúa recabando pruebas periciales, analizando videos de seguridad y verificando las comunicaciones entre la víctima y su agresor para sustentar la acusación formal.El objetivo principal de las autoridades es evitar que las contradicciones en las declaraciones del detenido entorpezcan el proceso judicial. La evolución de este caso demuestra cómo los activos digitales se han convertido en un nuevo blanco para la delincuencia, dejando en evidencia los riesgos letales que pueden surgir cuando las disputas financieras se mezclan con la traición y la violencia extrema.JM