Si un empleado comenzó a cotizar después de 1997, su futuro financiero se encuentra en grave peligro. Un nuevo análisis advierte que menos del 4% de los trabajadores logrará jubilarse bajo la Ley 97 del IMSS. Resulta fundamental comprender por qué las semanas cotizadas amenazan el retiro y qué alternativas existen hoy.El panorama para las nuevas generaciones de trabajadores en México es cada vez más desalentador y requiere atención inmediata. De acuerdo con el especialista financiero Gerardo Bravo, las condiciones actuales del mercado laboral y los estrictos requisitos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han creado una barrera casi infranqueable. En una reciente entrevista, el experto alertó que la inmensa mayoría de los empleados se quedará sin una pensión digna al llegar a la tercera edad, transformando el sueño del retiro en una pesadilla.La principal trampa de este sistema radica en el constante aumento de las semanas de cotización exigidas por la ley para liberar los fondos. Para este año 2026, el requisito mínimo se ha elevado a 875 semanas, una cifra que millones de mexicanos no alcanzarán debido a la constante intermitencia laboral. Gerardo Bravo señala que, incluso siendo muy optimistas en las proyecciones económicas, apenas un 10% de los trabajadores bajo este régimen logrará cumplir con las exigencias impuestas por el Gobierno federal.A este enorme obstáculo burocrático se suma el grave problema de la informalidad y la evasión patronal que impera en el país. Muchos empleadores registran a sus trabajadores con un salario menor al real o los mantienen en esquemas sin prestaciones formales, lo que frena drásticamente la acumulación de semanas en su Afore. Esta práctica desleal condena a los empleados a no alcanzar el tiempo mínimo requerido, dejándolos completamente desprotegidos para afrontar los gastos de su vejez. Quienes logren sortear estos obstáculos laborales y finalmente se jubilen, se enfrentarán a una cruda realidad económica que pocos anticipan. El especialista advierte que la Pensión Mínima Garantizada, que actualmente ronda los $3,540.56 pesos mensuales, será completamente insuficiente para cubrir el costo de la canasta básica en 2026. Esto significa que, aun logrando el anhelado retiro, los pensionados vivirán en condiciones de extrema precariedad si no cuentan con ahorros adicionales que respalden sus gastos médicos y de vivienda.A diferencia de la antigua Ley 73, donde el monto mensual dependía del salario promedio de los últimos cinco años, la Ley 97 basa la pensión exclusivamente en los fondos acumulados en la cuenta individual. Si el trabajador no realizó aportaciones voluntarias a su Afore durante su etapa productiva, el saldo final será raquítico. Esta situación obligará a muchos adultos mayores a buscar empleos informales y seguir trabajando mucho más allá de la edad de retiro oficial.Los únicos que podrán asegurar su pensión bajo este estricto esquema son aquellos con trayectorias laborales ininterrumpidas en el sector formal y salarios altos registrados ante el IMSS. Son profesionales que han evitado a toda costa la informalidad y que, además, han tomado el control absoluto de sus finanzas personales mediante el ahorro constante. Para el resto de la población trabajadora, depender únicamente de las aportaciones obligatorias patronales es un error financiero que costará muy caro. Ante este escenario crítico y contra reloj, es vital tomar medidas preventivas inmediatas para no depender exclusivamente del sistema público de pensiones. La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) recomienda a los trabajadores involucrarse activamente en la gestión y crecimiento de su cuenta individual. A continuación, se presenta una lista de acciones estratégicas que los empleados pueden implementar desde hoy mismo para asegurar un futuro financiero más estable y evitar convertirse en parte de esta alarmante estadística negativa.JM