Día de Muertos surge de un entramado cultural complejo cuya evolución abarca siglos de historia. Antes de la llegada de los colonizadores españoles, los pueblos mexicas dedicaban casi un mes entero a rendir culto a la muerte y honrar a sus difuntos dentro del calendario agrícola, coincidiendo con la cosecha del maíz.Con la evangelización en el periodo colonial, estas prácticas ancestrales se fusionaron con el calendario católico de Todos los Santos y Fieles Difuntos, consolidando la estructura escalonada de visitas que se conserva en la actualidad.Según datos del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), el calendario popular establece una progresión rigurosa para recibir a cada alma según sus circunstancias de fallecimiento y edad.Este es el calendario de Día de Muertos:De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), las cosmogonías originarias concebían el descanso final en planos como el Mictlán o el Tlalocan, dependiendo de la forma en que fallecía la persona.Mictlán es el lugar de descanso eterno, creado por los dioses, al que las almas llegan después de 4 años atravesando obstáculos. En este lugar habitaban Mictlantechuhtli y Mictlancihuatl, señor y señora de la muerte.Chichihuacuauhco era el lugar de descanso para los niños fallecidos, donde un gran árbol los amamantaba hasta que nacieran nuevamente. Por otro lado, Tlalocan albergaba a quienes su muerte tuvo que ver con el agua y estaba regido por el dios Tláloc.Tonatiuh Ilhuícatl era el cielo regido por Tonatiuh, dios Sol, y era el destino final para los guerreros, aquellos que fueron sacrificados en tributo, y las mujeres que fallecieron durante el parto.En la visión mexica, los perros xoloitzcuintles desempeñaban el rol fundamental de guiar las almas a través del río Itzcuintlan. En la adaptación contemporánea de la tradición popular, este vínculo con los animales de compañía se formalizó en la primera fecha del altar: el 27 de octubre es el día dedicado al regreso de las mascotas fallecidas de acuerdo con registros de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.FA