El polémico tema de los "perfiles falsos" en apps de transporte fue puesto sobre la mesa una vez más luego de que una creadora de contenido llamada @carocarotas descubrió que su hermana aparecía registrada como conductora en la plataforma de Didi a pesar de no contar ni con licencia de conducir y jamás haber solicitado empleo en dicha empresa: esto dejó al descubierto una red de usurpación de identidad que opera del siguiente modo:Al revisar su constancia de semanas cotizadas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la afectada detectó que figuraba dada de alta por la razón social ITELEVATE SOLUTIONS, un registro patronal falso que afectaba directamente sus trámites administrativos y la posibilidad para realizar gestiones como el retiro de recursos por desempleo en su Afore.Ante la falta de respuesta efectiva por parte de las plataformas de movilidad, la familia acudió a las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México para imponer una denuncia formal por delito de usurpación de identidad.Durante el procedimiento (que requirió acompañamiento jurídico y psicológico), la víctima rindió su declaración e inicio el trámite legal con el fin de sentar un precedente, deslindarse de cualquier acto ilícito cometido bajo su nombre y exigir que se ponga un algo a estas irregularidades. La investigación ciudadana expuso un comercio clandestino enfocado en la compra y renta de perfiles de conducción, designados popularmente como cuentas chuecas o "chokis". Datos del sitio especializado en ciberseguridad Sumsub señalan que el sector del transporte privado enfrenta una amenaza creciente por la falsificación de identidades, la cual permite a choferes no verificados eludir exámenes psicométricos o antecedentes penales mediante cuentas duplicadas.Ante el peligro que representan estos "choferes fantasma" para los pasajeros, diversas agrupaciones de conductores y usuarios exigen a las autoridades y a las corporaciones la implementación obligatoria de controles biométricos con reconocimiento facial continuo para evitar la clonación de perfiles.Por su parte, las dependencias del Gobierno de México recomiendan monitorear periódicamente las semanas cotizadas y el historial tributario para evitar afectaciones por redes delictivas. La adquisición de perfiles apócrifos o alquilados genera severas complicaciones administrativas para los ciudadanos que sufren el robo de su información. De acuerdo con la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (PRODECON), las víctimas suelen percatarse del problema al ingresar a su Buzón Tributario o realizar su declaración ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), donde descubren facturas emitidas por ingresos no percibidos que derivan en discrepancias fiscales, recargos y la cancelación de subsidios.Frente a este escenario, las acciones legales se han canalizado mediante querellas formales ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y reclamaciones institucionales para desconocer los montos facturados. Asimismo, la presión judicial ha forzado a la plataforma tecnológica a realizar revisiones masivas para el bloqueo de cuentas falsas, advirtiendo a los operadores que el uso de identidades suplantadas constituye un delito penal.JM