En medio del debate por las regulaciones a los medios de comunicación y la protección de los derechos de las audiencias, el periodista Carlos Loret de Mola cuestiona la creación de mecanismos estatales que determinen la veracidad de la información en México. En su columna de opinión publicada este miércoles, el comunicador ironiza sobre la facultad del Gobierno de clasificar la información periodística y plantea una serie de interrogantes vinculadas a investigaciones y polémicas que han marcado a la administración pública y a figuras allegadas al poder.Loret de Mola advierte que la implementación de organismos o comisiones reguladoras para calificar la verdad podría derivar en instrumentos de censura y persecución contra la prensa crítica.Ante la posibilidad de que instituciones estatales clasifiquen los contenidos informativos entre verdades o opiniones, el periodista formula un pliego de preguntas dirigidas a la Mandataria y a los órganos reguladores sobre casos documentados en el entorno político del movimiento gobernante."¿Es verdad que amigos de Andy López Beltrán han recibido contratos por miles de millones de pesos? ¿Es verdad que esos amigos de Andy aparecen en grabaciones relatando cómo cometieron actos de corrupción? ¿Es verdad que también cuentan que se hospedan en el departamento de uno de los hijos de AMLO?", cuestiona Loret de Mola en su texto.Dentro del listado de interrogantes, el autor suma señalamientos referentes a financiamientos paralelos, incidentes en infraestructura y nombramientos clave en áreas de seguridad:"¿Es verdad que dos hermanos de López Obrador, Pío y Martinazo, recibieron dinero en efectivo a escondidas en sobres amarillos y dijeron que era para Andrés Manuel? ¿Es verdad que uno de los hijos del ex presidente AMLO fue nombrado supervisor del tren que se descarriló matando a 14 personas?", agrega.El comunicador exige definir si estos pasajes —que incluyen también los videos de Carlos Ímaz recibiendo efectivo en el pasado, la violencia electoral en Sinaloa o investigaciones sobre huachicol fiscal en las fuerzas armadas— son considerados por las autoridades como "hechos comprobables" o simples posturas de opinión.El análisis de Loret de Mola sostiene que el uso de la retórica sobre la "protección de los derechos de las audiencias" busca centralizar la facultad de juzgar la labor periodística. De acuerdo con el columnista, este tipo de marcos jurídicos suelen disfrazarse con nombres nobles para acallar los señalamientos de corrupción y la disidencia política."Como suelen hacerlo los regímenes dictatoriales, utiliza la noble idea de 'los derechos de las audiencias' para implementar una serie de medidas que buscan dejar en manos de su administración definir cuándo un periodista miente, y a partir de ahí, perseguir a quienes la cuestionan o documentan la corrupción", enfatiza el periodista.Para ilustrar el riesgo de estas medidas, la columna repasa precedentes internacionales donde leyes de regulación de información o seguridad terminaron restringiendo libertades cívicas:Venezuela: La "Ley contra el Odio" aplicada para encarcelar a opositores y voces disidentes.Nicaragua: La "Ley de Regulación de Agentes Extranjeros", utilizada para despojar de la nacionalidad a críticos del régimen.Singapur: La "Ley para la Protección contra las Mentiras y Manipulaciones en Línea", que faculta al Estado para ordenar la eliminación de contenidos en medios de comunicación.Loret de Mola concluye que la pretensión de controlar la verdad informativa alinea al Gobierno mexicano con esquemas autoritarios históricos, advirtiendo que las repercusiones sobre la libertad de expresión impactarán directamente en el balance democrático del país.Con información de Carlos Loret de Mola*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA