Septiembre marca el inicio de una cadena de celebraciones que para muchas personas en la ciudad de Guadalajara convierte los últimos meses de 2026 en los más especiales. Fiestas Patrias, otoño, Día de Muertos, posadas, Navidad e invierno se suceden hasta despedir el año.Hay meses que pasan sin hacer demasiado ruido, pero septiembre parece anunciar que algo está por cambiar. En México, incluida Guadalajara, su llegada trae los primeros adornos verdes, blancos y rojos, reuniones familiares y planes que comienzan a abarcar espacio en el calendario.Las Fiestas Patrias son el primer gran momento de esta temporada. El 15 y 16 de septiembre, familias y amigos se reúnen alrededor de la comida, la música y las celebraciones por la Independencia de México.El pozole, los antojitos mexicanos, los adornos tricolores y las reuniones tienen también un componente emocional: son costumbres que regresan cada año y que terminan formando parte de los recuerdos familiares.Por eso, para muchas personas, la temporada comienza con septiembre.Y cuando termina el Grito de Independencia, lejos de acabarse la fiesta, apenas comienza el recorrido hacia los últimos meses del año.El 22 de septiembre de 2026 comienza oficialmente el otoño, una estación que funciona como puente entre las Fiestas Patrias y las celebraciones de octubre, noviembre y diciembre.El cambio de estación anuncia que el año entra en su tramo final.Después llega Halloween, el 31 de octubre, y poco después el Día de Muertos, celebrado el 1 y 2 de noviembre.Las ofrendas, las flores de cempasúchil, el papel picado, las veladoras y las fotografías convierten estos días en una experiencia profundamente ligada con la memoria.Más que una simple decoración, el Día de Muertos permite que las familias recuerden a quienes ya no están, recuperen fotografías, historias y costumbres, y vuelvan a encontrarse con una parte de su propia historia.Entre las tradiciones en nuestra ciudad se encuentra la colocación de altares de muertos en algunos puntos lejos de los hogares, así como la visita a los panteones donde están enterrados los seres queridos que se adelantaron en el camino. En Jalisco, octubre tiene una tradición propia que también forma parte de esta temporada: la Romería de Zapopan, una de las expresiones religiosas y culturales más importantes de México.Reconocida en 2018 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, la celebración reúne cada año a millones de personas alrededor del regreso de la imagen de la Virgen de Zapopan a su santuario.La Romería, también conocida como "La llevada de la Virgen", se realiza cada 12 de octubre. La peregrinación comienza a primera hora de la mañana en la Catedral Metropolitana de Guadalajara y concluye en la Basílica de Nuestra Señora de Zapopan.El recorrido a pie comprende varios kilómetros, durante los cuales la imagen de la Virgen de Zapopan es acompañada por fieles, peregrinos y miles de danzantes tradicionales.La escena transforma las calles del Área Metropolitana de Guadalajara. La música, los trajes coloridos y los bailes de grupos forman parte de una tradición que se ha mantenido generación tras generación.La celebración convoca anualmente a más de 2 millones de personas, convirtiéndose en uno de los acontecimientos más multitudinarios del calendario jalisciense.Cuando pasa el Día de Muertos, todavía queda una pausa antes de entrar de lleno en diciembre.El descanso de noviembre relacionado con la Revolución Mexicana representa para muchas personas una oportunidad para viajar, visitar familiares, descansar o simplemente pasar unos días lejos de la rutina dentro de la misma capital de Jalisco.Pero hay algo particular en esta parte del calendario: cuando noviembre termina, diciembre prácticamente ya está esperando.Y con diciembre cambia nuevamente el ambiente.Del 16 al 24 de diciembre llegan las posadas, y con ellas aparecen otra vez las reuniones de familiares, amigos y compañeros de trabajo.También regresan las cenas, los intercambios, los villancicos, las piñatas y los preparativos para Navidad. Esto incluye visitas al Centro Histórico, donde se realiza la compra de los mejores regalos o ingredientes para las cenas.Las casas adquieren otra apariencia con árboles, luces y adornos. Para muchas personas, incluso antes de que llegue el 25 de diciembre, esos elementos son suficientes para despertar recuerdos.Una canción, el olor de determinada comida o una decoración pueden transportar a una persona a otra Navidad, una posada de la infancia o una reunión familiar que ocurrió años atrás.Ahí puede encontrarse parte de la respuesta a por qué septiembre tiene una sensación diferente.El 21 de diciembre de 2026 comienza oficialmente el invierno, justo cuando la Navidad está por llegar.Las temperaturas más bajas en la ciudad, las bebidas calientes, las cenas familiares y las reuniones en casa crean una atmósfera distinta. Para muchas personas, esta estación está relacionada con la sensación de refugio y convivencia que acompaña el cierre del año.Después llega Navidad, el 25 de diciembre, y finalmente la última gran celebración del calendario: Año Nuevo.El 31 de diciembre representa la despedida de 2026 y la llegada de un nuevo periodo.Quizá la razón por la que tantas personas consideran que esta es la mejor época del año no está únicamente en las celebraciones. Está en lo que cada una de ellas despierta.Septiembre puede traer a las personas en Guadalajara recuerdos de reuniones familiares. Octubre puede evocar disfraces y dulces. Noviembre abre un espacio para recordar a quienes ya no están. Diciembre recupera tradiciones que pasan de una generación a otra.El invierno prolonga esa sensación de permanecer en casa, convivir y cerrar un ciclo.Los últimos meses de 2026 concentran celebraciones, cambios de estación y rituales familiares, pero también reúnen pequeños momentos capaces de despertar nostalgia.Por eso septiembre puede sentirse diferente.No es solamente el mes de las Fiestas Patrias. Es la puerta de entrada a una temporada que se construye celebración tras celebración, hasta llegar al cierre del año.Todavía falta para Navidad, pero para muchos mexicanos ya comienza a sentirse cerca.Y quizá esa sea la explicación más sencilla: la mejor época del año no dura un solo día. Comienza en septiembre y avanza entre reuniones, recuerdos, comida, tradiciones, otoño e invierno hasta despedir 2026.Cuando llega septiembre, el año parece correr de otra manera. Primero aparece el orgullo por México; después llegan los recuerdos de Día de Muertos y, casi sin darse cuenta, las posadas, el invierno y Navidad están a la vuelta de la esquina.Tal vez por eso estos meses tienen una carga emocional distinta entre los tapatíos: porque cada celebración trae consigo una memoria y, al mismo tiempo, prepara el camino para la siguiente.-Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor-*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppOF