Cristales rotos, vitrinas destrozadas, mercancía robada y empleados con crisis nerviosa son parte del saldo que dejaron los disturbios registrados el domingo en el Centro Histórico de Guadalajara, durante la manifestación para exigir agua limpia.Desde Federalismo hasta 16 de Septiembre, comerciantes hicieron ayer un recuento de los daños provocados por grupos de encapuchados que irrumpieron en establecimientos y causaron destrozos.Uno de los negocios más afectados fue la tienda Coppel ubicada en el cruce de Juárez y Colón, donde rompieron vitrinas y sustrajeron teléfonos celulares y otros artículos electrónicos.“Se llevaron cinco celulares Oppo, que son los que tenemos para que la gente los manipule. Llegaron varias personas encapuchadas y quebraron las vitrinas con un martillo”, relató Rosario, promotora de la marca.En otros establecimientos, las pérdidas fueron menores, aunque también quedaron evidencias de los actos vandálicos. En Croissants Alfredo, una empleada contó que los agresores rompieron un cristal y se llevaron hasta una charola de croissants de chocolate.Miguel Ángel Valdivia Madrigal, gerente del Café D’ Val, ubicado en Pedro Moreno, relató que alrededor de las 11:00 horas llegaron personas encapuchadas armadas con mazos, palos y martillos, con los que destrozaron los ventanales.“Nos aventaron una bomba explosiva y uno de mis clientes resultó herido, por lo que tuvo que recibir atención médica”.El gerente lamentó que ninguna autoridad se hubiera acercado al establecimiento para conocer las afectaciones y expresó su esperanza de recibir apoyo para reparar los cristales. A un costado del Palacio de Gobierno, el negocio Paletas Vezzo tuvo que cerrar sus cortinas antes de lo habitual. Su propietario, Carlos Ruiz, explicó que, aunque llevan más de 20 años en el lugar y han presenciado manifestaciones estudiantiles, feministas y protestas contra el Gobierno, lo ocurrido el domingo fue distinto.“La marcha estaba fuera de control y vacía de autoridad”, lamentó el propietario, quien decidió cerrar a las 15:00 horas, pese a ser uno de sus días de mayores ventas. “Cuando vimos que incendiaron las puertas de edificios públicos, decidimos retirarnos. Es mejor proteger nuestra integridad”.En el estacionamiento Xentro, ubicado en 8 de Julio y Pedro Moreno, los empleados escucharon gritos y vieron correr a personas encapuchadas con bates. Alcanzaron a cerrar la cortina antes de que ingresaran al inmueble.Mientras los comerciantes contabilizan las pérdidas, el gobernador Pablo Lemus llamó a la ciudadanía a cerrar filas contra quienes provocaron los destrozos. El mandatario sostuvo que la movilización para exigir agua limpia fue “ejemplar”, pero condenó los actos violentos atribuidos a los grupos de provocadores. La Secretaría de Seguridad de Jalisco identificó a cinco grupos de personas encapuchadas presuntamente involucradas en los actos vandálicos registrados en el Centro Histórico de Guadalajara durante la segunda manifestación para exigir agua de calidad, confirmó su titular, Juan Pablo Hernández.“Identificamos cinco grupos en diferentes momentos. Uno de ellos con actividades muy identificadas, todos traían una playera de algún equipo de futbol. Otro grupo que identificamos fueron unos que estaban en Plaza de la Liberación y estuvieron caminando alrededor del Poder Judicial y del Poder Legislativo, donde finalmente perpetraron el ataque con algunos petardos y bombas molotov”, explicó.El funcionario detalló que un tercer grupo estaba integrado por personas con el rostro cubierto, quienes portaban pinzas para cortar el alambrado de las vallas instaladas en Palacio de Gobierno y lanzaban petardos.En un cuarto grupo se detectó la participación de menores de edad, mujeres y hombres que arrojaban piedras y cometían actos vandálicos. Según Hernández, sus integrantes se turnaron durante la jornada: “Se estaban relevando, tenemos cuando menos tres relevos”.El quinto grupo fue señalado por realizar pintas y causar destrozos en Palacio de Gobierno, además de dañar cámaras de videovigilancia.“Querían provocar a la Policía, querían que la Policía saliera a enfrentarlos y generar alguna afectación mayor que pudiera poner en riesgo a la ciudadanía”, sostuvo el secretario. Por su parte, el secretario general de Gobierno, Salvador Zamora, aseguró que las corporaciones de seguridad recibieron instrucciones de evitar confrontaciones con quienes participaron en los disturbios.“En el momento que hubiéramos salido en los momentos álgidos a detener a estas personas, que tenemos identificadas y que vamos a ir por ellas, hubiéramos provocado lo que sucedió una semana antes. No íbamos a poner en riesgo la integridad física de las personas que se estaban manifestando de manera pacífica y legítima”, afirmó.Pese a esta estrategia, las autoridades reportaron la detención de 10 personas y solicitaron el apoyo de la ciudadanía para identificar a otros posibles responsables y presentar las denuncias correspondientes.El saldo de los disturbios también incluyó 15 policías lesionados y daños materiales en Palacio de Gobierno estimados inicialmente en 15 millones de pesos.Entre las afectaciones se encuentran ventanas, cortinas, candelabros y cámaras de videovigilancia, además de otros elementos del inmueble histórico. El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, atribuyó a intereses políticos los actos violentos registrados durante la segunda marcha por el agua limpia en Guadalajara y llamó a la ciudadanía a cerrar filas para evitar que grupos provocadores generen confrontaciones.En un video difundido en sus redes sociales, el mandatario calificó como ejemplar la movilización pacífica del domingo, pero condenó los destrozos ocasionados por personas que, aseguró, buscaban enfrentarse con la Policía.“No podemos permitir que, a través de la violencia, el caos y la desestabilización, intereses políticos busquen apoderarse de Jalisco”, advirtió.Lemus señaló que los responsables incendiaron tres puertas del Palacio de Gobierno, rompieron cristales, derribaron cámaras de seguridad y realizaron pintas en edificios históricos. También denunció el lanzamiento de explosivos contra el Congreso estatal y el Palacio de Justicia.“A nadie en Jalisco le conviene seguir en la confrontación, aunque algunos así lo crean. Las y los jaliscienses debemos cerrar filas y cerrarle las puertas de Jalisco a los violentos”, expresó.Finalmente, aseguró que su administración escuchó las exigencias ciudadanas y trabaja para garantizar el suministro de agua limpia. Los daños ocasionados a edificios públicos durante la marcha por el agua del domingo pasado se suman a otros episodios de violencia registrados en manifestaciones en Guadalajara.En junio de 2020, las protestas para exigir justicia por la muerte de Giovanni López derivaron en destrozos en Palacio de Gobierno. Manifestantes rompieron ventanas, dañaron puertas históricas y provocaron incendios en patrullas.El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) documentó entonces 405 pintas en el inmueble, además de afectaciones en puertas, candiles y elementos arquitectónicos.Más recientemente, el 15 de noviembre de 2025, una manifestación dejó daños en el Congreso de Jalisco, donde resultaron afectadas puertas, ventanas, oficinas y mobiliario, incluido un escritorio incendiado.El domingo 18 de octubre de 2026, los disturbios volvieron a alcanzar Palacio de Gobierno, el Congreso estatal y el Palacio de Justicia, con incendios en accesos y daños materiales.Estos antecedentes muestran las afectaciones recurrentes al patrimonio histórico durante movilizaciones ciudadanas. CT