El Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció que hubo uso excesivo de la fuerza y detenciones injustas durante la manifestación del domingo pasado frente a Casa Jalisco, y anunció que las cuatro personas que aún se encontraban detenidas en el penal de Puente Grande fueron liberadas. Informó que pidió iniciar una investigación interna, acompañada por la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ), para sancionar a los responsables de abusos.En su mensaje, el mandatario señaló que revisó decenas de videos de la protesta y admitió que el operativo tuvo graves deficiencias y salió de control en su momento más crítico. Afirmó que los errores cometidos deben investigarse y sancionarse.“Personalmente he revisado decenas de videos de la manifestación frente a Casa Jalisco y debo reconocer que fue un operativo con graves deficiencias que en el momento más crítico se salió de control. Hubo uso excesivo de la fuerza y hubo detenciones injustas. A las personas nunca se les debió echar agua ni gas. Ninguna persona debió quedar expuesta a la violencia”, expresó.Lemus sostuvo que algunos manifestantes actuaron con violencia y que también hubo elementos policiales que cometieron excesos, a quienes, aseguró, ya tienen identificados. Añadió que las sanciones deberán corresponder al nivel de responsabilidad de cada involucrado. “He pedido iniciar una investigación interna de lo sucedido y que ésta sea acompañada por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Jalisco para dar seguimiento a los procesos de sanción según su nivel de responsabilidad. Debemos garantizar la reparación del daño y, por supuesto, la no repetición”, señaló.El anuncio ocurre después de que la Fiscalía estatal reportó 39 personas detenidas. De ellas, 32 fueron liberadas previamente y siete fueron trasladadas este martes a los juzgados de Puente Grande para las audiencias correspondientes; de estas últimas, tres habían sido liberadas. El Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo denunció obstáculos para elegir defensores, ausencia de información y falta de acceso a las carpetas de investigación. La manifestación del 11 de octubre partió de La Minerva hacia Casa Jalisco para exigir soluciones al suministro de agua con malos olores y distintas coloraciones. Los participantes llevaron pancartas y recipientes con muestras del líquido recibido en sus viviendas. Frente a la residencia oficial hubo derribo de vallas y lanzamiento de objetos contra policías, quienes respondieron con chorros de agua y gases lacrimógenos. También lanzaron piedras en contra de los inconformes y golpearon a varios manifestantes, sin que alguno hubiera sido detenido.Sobre el acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, Lemus aseguró que el servicio de agua potable no se privatizará, no se contratará deuda ni aumentarán las tarifas. También negó que el servicio vaya a entregarse a una empresa israelí. “Tienen mi palabra”, concluyó. JM