Cada 12 de octubre, más de dos millones de personas paralizan las calles de Jalisco. Pero, ¿alguna vez te has preguntado qué desató esta devoción masiva? Conocer el origen de la Romería de la Virgen de Zapopan es entender el corazón cultural y espiritual del occidente de México hoy.La historia de esta monumental peregrinación nos remonta a los primeros años de la evangelización. La pequeña imagen, que mide apenas 34 centímetros, fue traída a tierras jaliscienses por Fray Antonio de Segovia en el lejano año de 1530.Durante el siglo XVII, la ciudad de Guadalajara enfrentó crisis devastadoras. En 1695, una serie de epidemias e inundaciones azotaron la región, dejando a la población en un estado de vulnerabilidad extrema.Ante la desesperación, los fieles buscaron refugio en la imagen mariana. Los relatos históricos de la época afirman que su presencia en los barrios alivió los males, ganando fama por sus milagros.El verdadero inicio oficial de la tradición, tal como la conocemos, ocurrió décadas después. Fue exactamente en el año 1734 cuando se formalizó el recorrido anual tras una nueva ola de tempestades.Las autoridades civiles y eclesiásticas tomaron una decisión histórica para proteger a la ciudad. Declararon a la Virgen de Zapopan como "Patrona contra rayos, tempestades y epidemias", sellando un pacto con la comunidad.Este juramento incluyó la obligación inquebrantable de llevar la imagen cada año durante el temporal de lluvias. La virgen debía visitar por turno todas las iglesias y capillas de la ciudad episcopal.Así nació el extenso ciclo ritual conocido popularmente como La Llevada de la Virgen. Este peregrinaje comienza en el mes de mayo y culmina en octubre con el gran regreso a su santuario.Curiosamente, la fecha exacta de la celebración ha cambiado con el paso de los siglos. Desde 1735 la procesión final se realizaba el 4 de octubre, pero a partir de 1951 se estableció el 12 de octubre como el día definitivo.Hoy en día, el evento trasciende lo puramente religioso. Es un fenómeno cultural masivo que recorre aproximadamente nueve kilómetros, partiendo desde la Catedral Metropolitana hasta llegar a la Basílica de Zapopan.Durante este largo trayecto, las calles se transforman en un festival ritual vibrante. Más de 30 mil danzantes de diversas comunidades indígenas acompañan a La Generala con música, rezos y bailes prehispánicos.Esta impresionante mezcla de fe, arte y colaboración colectiva llamó la atención del mundo entero. Por ello, la UNESCO inscribió a la Romería en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.¿Cómo se mantiene viva esta costumbre casi 300 años después de su origen? La respuesta está en el tejido social de Jalisco. Las familias transmiten el compromiso de generación en generación, ensayando durante meses.La Romería responde al qué, quién y por qué del fervor mexicano. Es una tradición que nació de la tragedia en 1734 y que hoy se erige como el máximo símbolo de identidad y resiliencia en el occidente del país.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor *** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA