Cuando cayó la noche este jueves en San Martín de las Flores, las gradas, las vallas, la iluminación blanca, la música ambiental, los vestuarios y el escenario borraron por unas horas la actual fachada de la colonia, para convertirla en Jerusalén, de la forma en que la delegación de San Pedro Tlaquepaque la ha imaginado y reconstruido durante más de 200 años.El viento sopló sobre el centro de la plaza, dándole al evento un aire todavía más de aquella época. Había niños, adultos, adultos mayores, familias enteras. En los alrededores, varios puestos seguían abiertos, aunque en su mayoría tapados por la estructura de las gradas instaladas para la representación. Todos los alrededores de la plaza se acoplaron a la tradición.Así se vivió este Jueves Santo la edición 232 de la Judea de San Martín de las Flores, una de las representaciones religiosas más antiguas del país, reconocida como patrimonio cultural inmaterial en San Pedro Tlaquepaque. Con un horario de las 19:00 a las 22:00, se llevó a cabo la representación de los últimos días de Jesucristo, una escena que reunió a 8 mil personas.La plaza se transformó por completo con cuatro escenarios principales, 200 metros de graderías, cuatro pantallas gigantes, sistema de audio lineal y una iluminación diseñada para seguir el paso de actrices y actores en cada uno de los momentos más importantes de la representación. Todo estaba dispuesto para que la historia se recreara.La noche arrancó con la entrada triunfal a Jerusalén, una de las primeras escenas en las que la gente comenzó a acomodarse y disfrutar de la representación. Después vinieron las predicaciones, las bienaventuranzas, la enseñanza del Padre Nuestro, el Sanedrín, la samaritana, María Magdalena, la resurrección de Lázaro, la curación del paralítico y del ciego de Jericó. Más adelante, el Jueves Santo comenzó a representar sus escenas más importantes, como la Última Cena, el lavatorio de pies, la traición de Judas, la venta de Jesús, las oraciones en el Monte de los Olivos, la aprehensión de Jesús y las primeras comparecencias.De acuerdo con los organizadores del evento, este jueves se contó con alrededor de 280 elementos entre Policía de San Pedro Tlaquepaque, Protección Civil, Bomberos y paramédicos, en una jornada que reunió entre 8 mil y 10 mil asistentes solamente en esta parte de la celebración. En total, la representación contó con alrededor de 180 actores. En el centro de esa atención estuvo Miguel Iván Alejo Guareño, de 34 años, quien interpreta a Jesús y cuenta con una preparación que no empieza días antes de la representación, sino que se sostiene durante todo el año.Miguel lleva 20 años interpretando a Jesús y 11 haciéndolo dentro de la Judea de San Martín de las Flores. En esta edición, además, le corresponderá cargar una cruz de aproximadamente 120 kilos, elaborada por artesanos del municipio.“Todo el año estoy en preparación, voy a misa y constantemente platico con sacerdotes. También en preparación física, todos los días me levanto a hacer ejercicio. Siento un gran gozo en el alma por tener la oportunidad de todos los años transmitir este mensaje. Todos los años le entrego mi cuerpo a Jesús para poder hacer esta obra”, compartió.Entre los asistentes, el mismo sentimiento se repitió. Una mujer que asistió como cada año, explicó que su relación con la Judea comenzó desde niña y que no ha dejado de venir desde entonces.“He venido todos los años desde hace 32 años. El ver los últimos días de la vida de Jesús me hace estar agradecida de tener a alguien que nos cuida, ya que desde que era niña soy creyente, es algo que mis papás siempre me inculcaron. Para mí significa mucho este evento. Siento que venir a presenciar su vida es una señal de agradecimiento por todo lo que me da”, contó.Tras esta representación inicial, la Judea de San Martín de las Flores continuará los días viernes 3 y sábado 4 de abril. Durante estas jornadas se llevarán a cabo el Viacrucis hacia el Cerro de las Flores y la posterior Resurrección.