El Dr. Abraham Mendoza cumple dos años como rector de la Universidad Panamericana Campus Guadalajara, periodo en que la institución se ha posicionado en el segundo puesto entre las universidades privadas a nivel nacional, impulsada principalmente por la excelencia académica y los avances en investigación.En entrevista, Mendoza destacó el crecimiento de esta área y la intención de fortalecer su impacto social.“La universidad ha puesto un especial énfasis en crecer, avanzar, consolidar sus labores de investigación, con la idea de tener un impacto más importante en la sociedad”, dijo.La casa de estudios reporta un crecimiento superior al 300% en investigación durante la última década. En Guadalajara, el registro de propiedad intelectual suma 92 notificaciones de invención y 14 patentes concedidas, además de modelos de utilidad, diseños industriales y tecnología con potencial de transferencia. En sus tres campus se reúnen 298 investigadores.Mendoza señaló que la investigación también fortalece la formación académica, pues “la universidad que investiga, también enseña a su comunidad a formular mejores preguntas”. A través de iniciativas como Diálogos con el Entorno y Comunidad Panamericana, la institución estrecha vínculos con sociedad, empresas y gobierno. “Nos empuja a salir, dialogar con los distintos actores de la sociedad civil, gobierno, la iniciativa privada para poder entender dónde estamos y seguir aportando”. Entre los proyectos destaca el Centro de Ciudades Hidroadaptativas, desarrollado en el Campus Guadalajara para atender problemas de escasez, contaminación e inundaciones.“Transformar la gestión urbana del agua mediante la investigación interdisciplinar con la intención de aportar políticas públicas, sugerencias, opiniones objetivas de lo que está sucediendo en la Zona Metropolitana de Guadalajara con el tema del agua”.Su propuesta se estructura en cinco pilares: conciencia hídrica, eficiencia, restauración del ciclo hidrológico, gobernanza y tecnología.También está el Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico (CINOV), que articula el trabajo de los 298 investigadores de los tres campus mediante tres células de investigación aplicada: agroalimentaria, manufactura flexible y tecnologías para la salud. Sus objetivos incluyen mejorar la eficiencia y sostenibilidad del campo, optimizar procesos industriales y desarrollar soluciones para el bienestar y la atención sanitaria.La Universidad Panamericana creó, además, un Centro de Derechos Humanos, con presencia en Ciudad de México, Guadalajara y Aguascalientes, para impulsar investigación y divulgación desde ocho áreas: Derecho, Filosofía, Comunicación, Economía, Ciencias Sociales, Ingeniería, Ciencias de la Salud y Negocios. Su enfoque interdisciplinario abarca “todo aquello que tiene que ver con la dignidad de la persona”.A estos proyectos se suman el Club FARO (Responsabilidad Familiar Corporativa), que desarrolla investigación con socios de Argentina, Colombia y República Dominicana, y aplica una encuesta en 14 países sobre confianza, flexibilidad, productividad e interferencia trabajo-familia. “Se comparten mejores prácticas de qué hacen las empresas para cuidar el tema familiar”.Asimismo, se estableció un Desarrollo Tecnológico para impulsar investigación y generar un “impacto social importante”.En septiembre de 2025 fue lanzada la Red de Apoyo Universitaria por la Salud Mental, junto con la Universidad de Guadalajara, ITESO, Tecnológico de Monterrey, UNIVA y Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), para fortalecer el acompañamiento y atención de la comunidad universitaria. Mendoza destacó que la Universidad Panamericana superó los seis mil estudiantes de licenciatura y posgrados, aunque señaló que el reto es consolidar la excelencia académica.“Que esto se traduzca en mejores prácticas educativas, mayor investigación aplicada y en una mejor relación, cada vez, con el entorno”.Otro desafío es la inteligencia artificial. La institución cuenta con un grupo de investigación para comprender sus retos y llevar su aplicación a la formación de docentes y estudiantes. La intención es aprovechar esta tecnología sin desplazar capacidades humanas como “el pensamiento crítico, el compromiso con la verdad, la veracidad, la creatividad, la madurez emocional y el sentido ético”.El rector aseguró que ya se han probado mecanismos de enseñanza mediante inteligencia artificial para que los estudiantes puedan utilizarla y potenciar sus capacidades, siempre priorizando a la persona.“Queremos que ellos sean reconocidos como personas que saben transformar su entorno, que saben apalancarse en sus conocimientos para poder transformar y crear los mejores entornos ahí donde estén, tanto desde el punto de vista personal como desde el punto de vista profesional”. Para Abraham Mendoza, uno de los principales retos de la educación en México es ampliar el acceso y fortalecer la inclusión.“Trabajamos todo el tiempo en apoyar a personas que no tendrían la capacidad de asistir a la universidad”.El rector consideró que lograr que más personas puedan acceder a la educación superior continúa siendo un desafío nacional. CT