Además del constante incremento en los precios de las rentas, quienes buscan arrendar una casa o departamento en la Zona Metropolitana de Guadalajara enfrentan ahora un proceso cada vez más complejo, con requisitos más estrictos impuestos por propietarios y empresas inmobiliarias.Lo que antes se resolvía con un contrato, un depósito y la presentación de una identificación oficial, hoy puede implicar hasta tres meses de depósito, investigación en Buró de Crédito, comprobación de ingresos y empleo, aval con propiedad libre de gravamen en Jalisco, firma de pagarés, contratos ante Justicia Alternativa y pólizas de arrendamiento.La creciente exigencia ha generado inconformidad entre usuarios. “Para rentar una casa en Zapopan me pidieron mes y medio de depósito, un mes de renta, aval sin gravamen en la Zona Metropolitana de Guadalajara, firmar 12 pagarés, comprobantes de nómina e investigación laboral. ¿Quién les hizo tanto daño?”, lamentó Teresa Vargas.Omar Castañeda González, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) en Guadalajara, explicó que el endurecimiento de los requisitos responde principalmente a la necesidad de proteger el patrimonio de los propietarios. “Antes bastaba con firmar un contrato, pero los fraudes y los problemas de inseguridad han obligado a los dueños a tomar mayores precauciones”.Añadió que algunos propietarios piden hasta tres meses de depósito porque, tras daños en los inmuebles, un mes de garantía no alcanzó para cubrir las reparaciones, sobre todo en viviendas amuebladas.Carlos Verduzco, agente inmobiliario especializado en renta y venta de viviendas, coincidió en que las empresas realizan investigaciones cada vez más exhaustivas antes de aprobar un arrendamiento. “Revisamos la autenticidad de los comprobantes de ingresos, verificamos la situación fiscal y consultamos el Buró de Crédito para confirmar la capacidad de pago del interesado. Aproximadamente, uno de cada 10 solicitantes no supera el primer filtro”. El especialista señaló que también existen operaciones que no prosperan porque los aspirantes no logran reunir toda la documentación requerida.Representantes del sector señalaron que las reformas a la Ley Nacional de Extinción de Dominio y a la ley antilavado reforzaron la corresponsabilidad de propietarios e inmobiliarias, lo que incrementó los controles para seleccionar a los inquilinos.A nivel nacional, la Ciudad de México, Toluca y Guadalajara concentran los procesos de arrendamiento más estrictos, reconoció la presidenta nacional de la AMPI, Jenny Althair Rivas Padilla, quien atribuyó esta tendencia al aumento de los fraudes inmobiliarios y a las nuevas obligaciones legales del sector.Explicó que las inmobiliarias ahora deben integrar expedientes digitales, utilizar software especializado, conservar la documentación durante varios años y cumplir con auditorías para acreditar el origen lícito de las operaciones.A la par de estas exigencias, las rentas continúan al alza. De acuerdo con la Asociación, los precios en la Zona Metropolitana de Guadalajara se han incrementado 10% durante el último año. Colonias como Lomas del Valle, Puerta de las Lomas, Club de Golf Santa Anita, Colinas de San Javier y Puerta de Hierro se mantienen entre las zonas con las rentas más elevadas de la metrópoli, con promedios que en algunos casos superan los 90 mil pesos mensuales. CT