El Centro de Guadalajara se llenó del repique de las campanas. Los templos cantaban mientras la Virgen de Zapopan se abría paso dentro de la Catedral Metropolitana para tomar su lugar en el carruaje adornado con flores. Sobre Paseo Alcalde, la Generala veía a sus fieles, quienes le dedicaban efusivos “¡vivas!” y se encomendaban a ella con fervor. Unos pedían por salud, otros agradecían los favores concedidos a lo largo del año y otros buscaban el mejor ángulo para la foto, mientras la imagen mariana avanzaba por el andador para tomar avenida Juárez. La edición 292 de la Romería dio inicio formalmente esta mañana, con el regreso de la Virgen a la Basílica de Zapopan.Antes de emprender el camino, durante la Misa de despedida, se agradeció por las visitas de la imagen a las comunidades y los templos de Guadalajara. Durante la homilía, monseñor Ramón Salazar Estrada, obispo electo de Mazatlán, recordó el recorrido de la Virgen por parroquias y barrios, y el acercamiento de los fieles que buscan su acompañamiento.“Ella ha visitado nuestras colonias. Ella ha visitado nuestras familias, nuestras calles, nuestras comunidades. Ella se ha acercado a tantas personas que le buscan, a tantas personas que lo necesitan”, expresó.El regreso a su santuario, señaló, no significa que la Virgen se olvide de quienes la acompañaron. Desde su basílica, sostuvo, continúa cerca de sus fieles. Salazar Estrada pidió que el agradecimiento por esas visitas se traduzca en una tarea cotidiana: llevar a Cristo a los espacios donde los creyentes trabajan, conviven y comparten con los demás. En ese llamado incluyó a quienes enfrentan dificultades personales, familiares y matrimoniales. También mencionó a las familias de personas desaparecidas, así como las divisiones y la violencia en la sociedad.“A todos los lugares, en todos los ambientes y en todas las circunstancias, en donde se encuentra. Esto en nuestra labor pastoral, en nuestra familia, en nuestra parroquia, en nuestra colonia, en nuestra ciudad, en todos los lugares”, indicó al hablar de la misión de los bautizados.El religioso relacionó ese recorrido con la visita de María a Isabel, llevando a Jesús en su vientre. Con esa referencia, el obispo electo invitó a los asistentes a continuar la misión en sus propias comunidades.Con el agradecimiento por las visitas del año y las peticiones de sus devotos, la Generala emprendió el regreso a su Basílica. CT