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Domingo, 26 de Mayo 2019

Ocho años después, se le vuelven a quemar sus lanchas

Enrique Navarro, vecino del fraccionamiento Pinar de la Venta, sabe del riesgo de habitar en la zona boscosa en tiempos de estiaje

Por: Sergio Blanco

El fuego alcanzó tres de las cuatro lanchas que tenía a un costado del camino. EL INFORMADOR / F. Atilano

El fuego alcanzó tres de las cuatro lanchas que tenía a un costado del camino. EL INFORMADOR / F. Atilano

El fuego alcanzó tres de las cuatro lanchas que tenía a un costado del camino. EL INFORMADOR / F. Atilano

El fuego alcanzó tres de las cuatro lanchas que tenía a un costado del camino. EL INFORMADOR / F. Atilano

Desde hace 25 años, Enrique Navarro es vecino del fraccionamiento Pinar de la Venta, en Zapopan; pero antes de eso, sus padres ya tenían su propiedad en ese lugar. Él sabe del riesgo de habitar en una zona boscosa en tiempos de estiaje, pues ha padecido varios incendios forestales, dos de ellos de tal magnitud que alcanzaron su propiedad y le quemaron sus lanchas en ambas ocasiones.

"Hace ocho años que me quemé casi igual, perdí como dos millones de pesos. Esa vez el Ayuntamiento nunca vino porque ese día se quemó el Colli y mandaron a todos para allá. Acá llegaron los Bomberos de Tonalá hasta las seis de la tarde, pues obviamente ya estaba todo quemado".

Con esta mala experiencia como antecedente, se decidió a depender lo menos de las autoridades y armó un "bomberito", que no es otra cosa que una camioneta Ford pick up con un tanque de mil litros de capacidad.

Y se llegó el día para usarlo. Este martes comenzó a ver cómo se acercaban las llamas a su propiedad escalando por la cuesta sobre la que se encuentra, en Paseo de los Robles. En esta ocasión sí llegaron los bomberos, pero la lumbre era demasiada.

"Me dijeron, '¿qué te interesa más, tus lanchas o tu casa?', pues la casa, obviamente, brincó la lumbre y ahí fue donde prendimos el 'bomberito'. Los bomberos estaban desorientados, era la sucursal del infierno".

Enrique le pidió a su esposa Angélica que tomara los documentos y que se fuera de ahí. "Todo me llevé, no alcancé a llevarme ropa, esto era un infierno, las llamas estaban tremendas y me fui. El humo era... no se podía respirar, no se podía ver, a tres metros ya no veías nada", dijo ella.

El fuego sí alcanzó la propiedad y consumió una terrazas pero lograron apagar el techo de una recámara de la casa principal, lo que salvó la finca; no así, tres de las cuatro lanchas que tenía a un costado del camino. En esta ocasión estimaron su pérdida en un millón de pesos.

LS

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