En Katmandú, capital de Nepal, familiares y amigos se congregaron el sábado a primera hora en el exterior del principal hospital gubernamental, buscando desesperadamente noticias de sus seres queridos todavía desaparecidos tras la riada que golpeó al país.Muchos iban de un lado a otro entre el mostrador de ayuda y el tablero de avisos del centro, aferrándose a fotografías y revisando listas de pacientes heridos con la esperanza de encontrarlos.Dil Maya Lama lloraba junto al mostrador de ayuda del hospital, buscando cualquier información sobre su hermano desaparecido de 26 años, conductor de una empresa hidroeléctrica en Rasuwa. Había viajado desde Ramechhap, a unos 130 kilómetros de distancia.“Vine aquí con la esperanza de poder encontrarlo”, señaló. “No hay información sobre él”.Nelza Moktan buscaba ansiosamente información sobre su primo desaparecido, que también trabajaba como conductor en Rasuwa. “Me siento desesperada. Ya han pasado cuatro días”, manifestó.Las familias cubrieron las paredes del hospital con carteles que mostraban a familiares desaparecidos, exhibiendo fotografías y números de contacto en un desesperado intento de conseguir alguna pista que pudiera llevarlos de vuelta a casa.Cerca de allí, las autoridades colgaron fotografías de cuerpos no identificados con la esperanza de que pudieran ser reconocidos por parientes o amigos.Rajesh Kumar Ram, que está tratando de dar con su hijo, buscaba desesperadamente su nombre en un listado. “Tengo esperanza de que mi hijo esté atrapado con vida”, dijo llorando: “Tal vez lo encuentren atrapado en algún sitio. Sólo estoy esperando ese momento”.En el exterior, la gente caminaba por las calles cubiertas de lodo, entre señales del desastre. En una calle, un camión estaba atascado en el fango con la caja suspendida en el aire.Priti Kharel estaba de pie en el exterior del cuartel con un cartel con una foto de su hermano, Milan Kharel, que trabaja como geólogo de ingeniería en Doosan Enerbility. Su familia no sabe nada de él desde las inundaciones.“Ya han pasado cuatro días”, manifestó Kharel, que cree que su hermano podría ser uno de los atrapados dentro del túnel de una obra hidroeléctrica, de donde las autoridades han rescatado a algunas personas con vida. Apuntó que amigos que estaban en la zona le contaron a la familia que Milan podría seguir allí.“Queremos que el Gobierno lo rescate lo antes posible”, añadió.Las labores de búsqueda y rescate continuaron en varios puntos de Nepal y del Tíbet chino, incluidos el Proyecto Hidroeléctrico Upper Trishuli-1 en el distrito nepalí de Rasuwa y el cruce fronterizo de Gyirong, gravemente dañado, del lado chino.El portavoz del ejército de Nepal, el general de brigada Raja Ram Basnet, apuntó que las labores de rescate continuarían en la obra hidroeléctrica, donde las autoridades creen que más de 100 personas están atrapadas en un túnel lleno de lodo espeso.Basnet explicó que los rescatistas habían utilizado canastas y cuerdas para llegar a algunas personas, pero la operación seguía siendo difícil debido a los 1.2 a 1.5 metros de lodo y al número limitado de lugares donde los helicópteros podían aterrizar. Una niña de seis años fue rescatada con vida en Timure, en la zona Norte de Nepal, casi 60 horas después de quedar atrapada bajo los restos arrastrados por la riada, en un momento en el que las posibilidades de encontrar supervivientes disminuyen rápidamente con el paso de las horas.Los equipos tuvieron que abrirse paso a mano entre piedras, maderas, planchas metálicas y fragmentos de estructuras acumulados por la corriente hasta alcanzar el estrecho hueco donde había quedado atrapada.La menor salió en brazos de los rescatistas con el cuerpo inerte y aparentemente inconsciente, mientras varios agentes la sostenían y la alejaban de una zona cubierta por barro y escombros.Después de la extracción fue atendida por los equipos de emergencia y, en imágenes posteriores, aparece ya consciente, abrigada y recibiendo alimento en un puesto de seguridad próximo a Timure.Tras varios días, los equipos trabajan sobre capas de barro, roca y restos de viviendas que en algunos puntos comienzan a secarse y compactarse, lo que obliga a retirar el material lentamente y reduce las posibilidades de encontrar personas con vida bajo el lodo y los escombros. Sobre el número de extranjeros afectados en Nepal, la Junta de Turismo de ese país ha detallado que un total de 184 turistas han sido rescatados con vida y 420 continúan desaparecidos.Los indios constituyen el grupo más numeroso entre los extranjeros desaparecidos, con 178 personas, seguidos por 65 estadounidenses, 53 ucranianos, 35 australianos y 33 británicos, según la Oficina de Turismo de Nepal.