El nombramiento de Fatima Ezzahra El Mansouri como la primera mujer en asumir la jefatura del Gobierno de Marruecos representa un hecho histórico para la participación femenina en la vida pública del país. Su llegada al cargo se suma a otros cambios y precedentes impulsados por el rey Mohamed VI a lo largo de los 27 años que lleva en el trono.Este martes, el monarca le encomendó a Mansouri la tarea de formar una nueva coalición de Gobierno. La política se desempeña actualmente como ministra de Urbanismo y coordina la dirección colegiada del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), una formación de orientación liberal cercana al Palacio Real, que obtuvo la victoria en las elecciones legislativas celebradas el pasado miércoles.En su primera declaración tras recibir el encargo, la propia Mansouri subrayó el carácter histórico de su nombramiento. "Es la primera vez en la historia de Marruecos que una mujer está al frente de un Gobierno. Es un honor para mí y para todas las mujeres", afirmó en declaraciones recogidas por la agencia de noticias marroquí MAP."Su Majestad siempre ha tenido fe en las capacidades de la mujer marroquí y ha tenido fe en que la mujer en Marruecos merece respeto. Este es un mensaje dirigido a todas las mujeres del reino", añadió.A sus 50 años, Mansouri, licenciada en Derecho, llega al puesto con una larga trayectoria política. Fue alcaldesa de Marrakech, ocupó la dirección del PAM y ejerció como ministra de Vivienda y Urbanismo en el Gobierno saliente, presidido por el magnate y dirigente liberal Aziz Ajanuch, a quien ahora sustituirá para el periodo 2026-2031.Dentro de su partido, sus compañeros la llaman "presidenta" y destacan su compromiso y la contribución que ha realizado a la formación durante cerca de dos décadas.Observadores consultados por EFE subrayan que su designación no responde a una voluntad de proyectar una determinada imagen hacia el exterior, sino a su perfil y a una trayectoria política construida durante años en la vida pública.Recordaron que su llegada a la jefatura del Gobierno tampoco constituye el primer precedente de una mujer en un puesto de alta responsabilidad en Marruecos. Desde el comienzo de su reinado, Mohamed VI ha situado a mujeres en posiciones que hasta entonces habían estado reservadas de manera exclusiva a los hombres.Entre ellas figura Zulija Nasri (1945-2015), primera mujer consejera real hasta su muerte, así como Zineb Adaoui, primera mujer wali (gobernador) en 2014 en Marruecos y que actualmente encabeza el Tribunal de Cuentas.Mohamed VI llegó a romper moldes en las tradiciones arraigadas del Palacio Real. En 2002 hizo público su matrimonio con la ingeniera Lalla Salma (de la que se separó en 2018), en un país donde las esposas de los anteriores monarcas permanecían en el anonimato.Las primeras apariciones públicas de Lalla Salma en distintos actos y actividades oficiales marcaron una ruptura con la imagen más reservada que había caracterizado a la familia real durante el reinado de su padre Hasán II cuya esposa nunca apareció en público.Más allá de los símbolos, uno de los cambios de mayor alcance llegó con la reforma del Código de Familia en 2004. La denominada Moudawana introdujo modificaciones relevantes en cuestiones como el matrimonio, el divorcio y los derechos de las mujeres, y abrió un intenso debate sobre el papel de la religión, la familia y los derechos de las mujeres en la sociedad marroquí.La reforma provocó entonces una fuerte movilización social y política, con manifestaciones multitudinarias sobre el nuevo texto entre conservadores y liberales.Dos décadas después, y tras años de reivindicaciones de organizaciones feministas, Mohamed VI impulsó en 2023 una nueva revisión del Código de Familia. El proceso se encuentra en su fase final de elaboración, aunque el nuevo texto todavía no ha culminado el procedimiento legislativo.Otro cambio significativo alcanzó la justicia religiosa. Marruecos abrió por primera vez el ejercicio de la profesión de adules (notarios de derecho musulmán) a las mujeres, permitiéndoles intervenir en la formalización de contratos matrimoniales, divorcios y otros documentos, una función tradicionalmente reservada a los hombres.Estos cambios han contribuido, según expertos, a generar un "efecto pedagógico" y modificar progresivamente la percepción del papel de la mujer en la sociedad marroquí.Una transformación visible en los días previos al nombramiento de Mansouri. Cuando su nombre comenzó a aparecer entre los posibles candidatos a dirigir el próximo Gobierno, políticos de distintas tendencias, medios de comunicación y usuarios de redes sociales fueron mayoría en apoyar a que una mujer asumiera por primera vez la jefatura del Ejecutivo.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppNA