El futuro del lobo mexicano pende de un hilo. Una reciente decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría dejar a esta especie sin protección federal, cediendo ante la presión ganadera y abriendo un nuevo frente diplomático que exige atención inmediata.El pasado sábado 5 de septiembre, Donald Trump firmó una orden ejecutiva que instruye a Doug Burgum, secretario de Interior, a determinar si los lobos grises mexicanos cumplen con los criterios para retirarles las protecciones contempladas por la Ley de Especies en Peligro de Extinción. El objetivo principal es determinar si los lobos cumplen los criterios para perder su escudo legal. Dicha protección está actualmente garantizada por la Ley de Especies en Peligro de Extinción en Estados Unidos.La administración estadounidense ha otorgado un límite de 90 días para emitir una resolución definitiva. Esta medida busca respaldar a los rancheros locales, quienes denuncian constantes ataques de los lobos contra su ganado, por lo que, si se aprobara esta orden, los ganaderos estarían autorizados para cazar a la especie. No es la primera vez que se intenta aplicar esta desregulación ambiental. Durante su primer mandato, el presidente ya había ordenado retirar a estos lobos de la lista federal, aunque un tribunal anuló la medida posteriormente.Ante este escenario, el gobierno de Sheinbaum no ha guardado silencio. La Presidenta manifestó que debe existir coordinación entre el gobierno de México y Estados Unidos para conservar y proteger al lobo gris mexicano, pues destacó que es una especie transfronteriza en peligro de extinción.El desenlace de esta evaluación definirá la supervivencia de uno de los cánidos más emblemáticos de Norteamérica. La tensión entre el desarrollo ganadero y la conservación ecológica se encuentra hoy en su punto más crítico.Con información de EFE y SUN. Esta nota fue creada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp.AS