La intensa actividad del Volcán de Fuego, en Guatemala, mantiene en alerta a las autoridades de ese país y ha despertado dudas en el sur de México. Aunque los flujos de lava y material piroclástico no representan un riesgo directo para territorio mexicano, la dispersión de ceniza sí podría alcanzar algunas zonas de Chiapas, dependiendo de la evolución de la erupción y de las condiciones del viento.La nueva fase eruptiva del Volcán de Fuego, uno de los colosos más activos de Centroamérica, ha provocado el descenso de corrientes piroclásticas, la expulsión constante de gases y ceniza, así como una intensa vigilancia por parte del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) de Guatemala.Durante las últimas horas, el organismo ha emitido diversos boletines especiales para informar sobre la evolución de la actividad volcánica, la cual incluye una columna eruptiva de hasta 5 mil metros sobre el nivel del mar y la dispersión de ceniza hacia el oeste y noroeste, alcanzando distancias de hasta 120 kilómetros desde el cráter.La situación ha generado inquietud entre habitantes del sur de México, especialmente en Chiapas, debido a la cercanía del volcán con la frontera. Sin embargo, las autoridades aclaran que el principal riesgo para territorio mexicano no es la lava ni los flujos piroclásticos, sino una posible caída de ceniza si las condiciones atmosféricas favorecen su desplazamiento.El Volcán de Fuego se localiza en el centro de Guatemala, entre los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango, a unos 50 kilómetros de la Ciudad de Guatemala.La zona mexicana más cercana corresponde al estado de Chiapas, ubicado aproximadamente a 140 kilómetros en línea recta del volcán. Los municipios fronterizos son los que mantienen la menor distancia con el coloso:Aunque esta cercanía ha generado preocupación, la distancia es suficiente para que los fenómenos más peligrosos de una erupción, como los flujos de lava o las corrientes de densidad piroclástica, permanezcan confinados al territorio guatemalteco.De acuerdo con los reportes del INSIVUMEH, las corrientes piroclásticas continúan descendiendo por distintas barrancas del volcán y recorren entre 5 y 7 kilómetros, afectando principalmente las comunidades cercanas a los flancos oeste y suroeste del macizo.La posibilidad de que la ceniza llegue a Chiapas depende principalmente de dos factores: la intensidad de la erupción y la dirección de los vientos en las capas altas de la atmósfera. Las autoridades guatemaltecas informaron que la nube de ceniza ya ha alcanzado distancias de hasta 120 kilómetros, extendiéndose incluso hacia el departamento de San Marcos, que comparte frontera con México.Con base en los mapas de dispersión elaborados por el INSIVUMEH, Tuxtla Chico es el municipio mexicano con mayor probabilidad de registrar una eventual caída de ceniza si las condiciones meteorológicas continúan favoreciendo su desplazamiento hacia el norte.Además de Tuxtla Chico, los municipios chiapanecos que colindan con el departamento guatemalteco de San Marcos son:Hasta el momento, ninguna autoridad mexicana ha emitido una alerta oficial relacionada con la actividad del Volcán de Fuego, ya que no existe un riesgo inmediato para la población del país.No obstante, Protección Civil recomienda mantenerse atento a la información emitida por las autoridades de Guatemala y México, ya que la dirección del viento puede cambiar y modificar la trayectoria de la ceniza volcánica.Por ahora, el monitoreo del INSIVUMEH continúa de forma permanente mientras persiste la fase eruptiva. Los especialistas insisten en que la mayor amenaza sigue concentrándose en las comunidades cercanas al volcán dentro de Guatemala, donde las corrientes piroclásticas representan el principal peligro para la población.TG