Los ciudadanos israelíes comenzaron a emitir su voto en unas elecciones generales consideradas un referéndum sobre el liderazgo del primer ministro, Benjamín Netanyahu. Para muchos de los electores entrevistados por EFE en Jerusalén, estos comicios representan uno de los momentos más determinantes en la historia de Israel.En un centro de votación ubicado en Rehavia, un barrio del centro de la ciudad, los primeros en acudir a las urnas a las 7:00 hora local (5:00 GMT) fueron principalmente personas de la tercera edad.A lo largo de la mañana llegaron jóvenes, algunos tras salir la noche anterior aprovechando que la jornada electoral es festiva, y también familias, un reflejo de la diversidad de un barrio en el que conviven judíos seculares, religiosos y moderados.Ante el colegio, la lista Juntos del ex primer ministro Naftali Bénet, Yashar, del exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, el Likud de Netanyahu y el ultranacionalista religioso Moshé Feiglin instalaron puestos de propaganda.El presidente israelí, Isaac Herzog, pasó también por el colegio y pronunció un discurso sobre la importancia de votar. Será él quien, tras consultar a los partidos una vez publicados los resultados oficiales, encargue formar Gobierno al candidato con más opciones de reunir una mayoría en la Knéset (Parlamento)."Es mi deber como ciudadano votar, y me alegro mucho de tener la oportunidad de hacerlo", dice a EFE Tito, de 82 años, uno de los primeros en depositar su papeleta.Aunque admite que en cada convocatoria se repite que es la más importante, cree que esta vez es distinto: "Estas elecciones de 2026 son cruciales para el Estado de Israel".Asaf, de 55 años, madrugó porque le toca trabajar. "Son las elecciones más cruciales que hemos tenido nunca. Está en juego la existencia del Estado de Israel. Creo que es nuestra última oportunidad", afirma."Si Israel sigue gobernado por este grupo de fanáticos, para quienes la democracia no es su valor supremo, llevarán a Israel a un abismo negro", advierte. A su juicio, el país necesita "poner fin a las guerras" y "rehabilitarse", y si todo sigue igual, "Israel dejará de existir en un futuro no muy lejano".Amitay, de 44 años y vecino de Jerusalén, reconoce que "es un tópico en Israel que cada elección sea la más crucial", pero cree que esta vez lo es "después de lo que hemos vivido: la masacre del 7 de octubre y la forma en que nos atacan desde todo el mundo"."Siempre fuimos una nación que aspiraba a la paz, y deberíamos volver a serlo. Por supuesto, cuidando nuestras necesidades de seguridad: mucha gente en esta zona no nos quiere, y está bien, pero tenemos que defendernos y encontrar la forma de vivir en paz con ellos", sostiene.Junto a los puestos de propaganda, Stav, con una camiseta de Los Demócratas, el partido de centroizquierda de Yair Golán, empieza a cantar a viva voz la 'Shir la shalom' (Canción para la paz), himno del movimiento pacifista israelí desde 1969 que el primer ministro Isaac Rabin entonó en un mitin en Tel Aviv en 1995, minutos antes de ser asesinado por un ultraderechista judío."Tres años de guerra. Necesitamos la paz. Estamos cansados de esto", dice a EFE. Para él, Golán es "el único que no tiene miedo" y "dice claramente que necesitamos la paz, negociaciones, hablar con nuestros enemigos"."Los demás tienen miedo o están a favor del genocidio", asegura.Más de 7,3 millones de israelíes están llamados a las urnas para elegir a los 120 diputados de la Knéset, en unos comicios en los que, según los últimos sondeos, ni el bloque de Netanyahu ni la oposición alcanzarían la mayoría absoluta de 61 escaños.Los colegios cierran a las 22.00 hora local (20.00 GMT), cuando las televisiones publicarán los primeros sondeos a pie de urna.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp NA