Arabia Saudita enfrenta un escenario cada vez más complejo ante el avance de los rebeldes hutíes (Ansar Allah) en Yemen, los ataques contra su infraestructura petrolera y las acciones de Irán y sus aliados, que amenazan las principales rutas utilizadas por el reino para exportar crudo.En los últimos dos días, los hutíes tomaron la ciudad portuaria de Mokha y una isla del Mar Rojo que estaban bajo control de fuerzas del Gobierno yemení respaldado por Riad. El avance fortalece su capacidad para amenazar el tránsito por el estrecho de Bab el-Mandeb, paso estratégico entre el mar Rojo y el océano Índico.La presión aumentó después de que Arabia Saudita cerrara el viernes el oleoducto que conecta los principales yacimientos petroleros del este con el Mar Rojo debido a ataques con drones procedentes de Irak, donde operan poderosas milicias respaldadas por Irán.La ruta había adquirido mayor importancia desde que los ataques iraníes prácticamente cerraron el estrecho de Ormuz. Riad comenzó entonces a trasladar petróleo por tierra hasta el Mar Rojo para enviarlo hacia Europa mediante el Canal de Suez o hacia Asia a través de Bab el-Mandeb.Sin embargo, el renovado conflicto con los hutíes ha golpeado esa alternativa. Las exportaciones saudíes de petróleo hacia Asia cayeron de unos 3.4 millones de barriles diarios en junio a apenas 128 mil en agosto, aunque este mes se recuperaron hasta alrededor de 700 mil, según Kpler.“Arabia Saudita lleva varios años intentando dejar atrás el conflicto de Yemen y centrarse en la transformación económica y la estabilidad regional”, explicó Neil Quilliam, experto de Chatham House.“Los recientes avances hutíes aumentan la presión sobre Riad para que responda, pero cada opción disponible conlleva costos significativos y resultados inciertos”, añadió.Una nueva ofensiva militar saudí podría prolongar el conflicto y provocar ataques más intensos contra instalaciones energéticas. Sherwan Hindreen Ali, investigador de ACLED, advirtió además que el armamento hutí es ahora más sofisticado y que Riad podría disponer de menos misiles interceptores debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán.La alternativa sería buscar una salida diplomática con los hutíes o Teherán. Sin embargo, los rebeldes exigen levantar el bloqueo encabezado por Riad, mientras Irán tendría pocos incentivos para reducir la presión sin obtener concesiones de Washington.La creciente presión sobre Arabia Saudita ocurre mientras su principal aliado, Estados Unidos, muestra pocas señales de querer abrir otro frente militar en Yemen.Durante décadas, los países del Golfo Pérsico han dependido de las garantías estadounidenses de seguridad, pero la relación enfrenta nuevas dudas. En febrero, Washington se sumó a Israel en ataques contra Irán sin consultar previamente a sus aliados del Golfo y desde entonces ha tenido dificultades para protegerlos de las represalias iraníes.Estados Unidos ya atacó posiciones hutíes entre enero de 2024 y enero de 2025. Posteriormente, Donald Trump lanzó otra campaña aérea en marzo del año pasado por las agresiones contra el transporte marítimo relacionadas con la guerra en Gaza.Ahora, sin embargo, las fuerzas estadounidenses mantienen un amplio despliegue en torno al estrecho de Ormuz, mientras sus reservas de interceptores sofisticados han disminuido.Además, una nueva intervención podría tener costos políticos internos antes de las elecciones al Congreso.Trump afirmó que Irán “probablemente” estuvo detrás del reciente ataque al oleoducto saudí, pero evitó comprometer una respuesta.“Según entiendo en este momento, la Casa Blanca no está entusiasmada con involucrarse”, afirmó Michael Ratney, ex embajador estadounidense en Arabia Saudí, quien considera difícil que Riad alcance sus objetivos sin un respaldo constante de Washington. EL DILEMA DE RIADOfensiva. Arabia Saudita podría atacar a los hutíes para frenar su avance, pero corre el riesgo de reactivar una guerra prolongada y sufrir represalias contra infraestructura estratégica.Negociación. Riad puede buscar un acuerdo con los rebeldes o con Teherán, aunque tendría que enfrentar las exigencias hutíes y posibles concesiones a Irán.Contención. El reino podría reforzar sus defensas y evitar una intervención directa, pero permitiría a los hutíes consolidar posiciones y aumentar su capacidad de presión.CLAVESIntervención. Arabia Saudí entró militarmente en Yemen en 2015 al frente de una coalición que buscaba frenar a los hutíes y respaldar al Gobierno reconocido internacionalmente.Teherán. Irán mantiene vínculos con los rebeldes y les proporciona respaldo que ha fortalecido su posición dentro del enfrentamiento regional.Costo. La guerra dejó alrededor de 150 mil muertos y llevó a Yemen en distintos momentos al borde de la hambruna, profundizando una grave crisis humanitaria.Tregua. Un alto al fueg o alcanzado en 2022 redujo las hostilidades y permitió a Arabia alejarse de una intervención prolongada.