Este domingo, los candidatos a la presidencia de Brasil, Flávio Bolsonaro —hijo del expresidente ultraconservador Jair Bolsonaro— y Luiz Inácio Lula da Silva —que busca la reelección— se han presentado ante sus seguidores políticos a dos meses de los comicios.El senador brasileño e hijo del expresidente Jair Bolsonaro inició este domingo su campaña para las elecciones presidenciales de octubre con duros ataques hacia el actual mandatario y prometió tratar a los narcotraficantes como "terroristas"."¡Lula es el moroso de la esperanza!", exclamó el candidato del Partido Liberal (PL) ante unas centenas de sus seguidores en la playa de Copacabana, en la turística ciudad de Río de Janeiro, bastión político de la familia Bolsonaro.Luiz Inácio Lula da Silva, al igual que su contrincante conservador, lanzó este domingo durante un acto multitudinario en São Paulo su campaña para la reelección, con un discurso enfocado en el combate a la violencia de género y al crimen organizado, y la promesa de continuar con los programas sociales."En mi cuarto mandato quiero terminar con algunos de los dilemas de nuestro país", afirmó Lula, de 80 años, frente a miles de simpatizantes reunidos en el estadio municipal de Vila Euclides, lugar en el que encabezó las históricas huelgas sindicalistas en plena dictadura militar.A dos meses de las elecciones, el presidente recordó hitos de su trayectoria política y lo que considera son los logros de su actual administración, como la creación de 10 millones de empleos formales en tres años y medio y la ampliación de los programas sociales."¿Qué futuro quieres para el pueblo brasileño si no inviertes en salud, educación, vivienda...?", se preguntó, en referencia a los gobiernos de derecha que lo precedieron.Pese a lanzar críticas veladas, no mencionó por su nombre al exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022) ni al hijo mayor de este.En cuanto a la seguridad, una de las principales preocupaciones de la población, Lula enfatizó la necesidad de perseguir a los líderes de las facciones y no a cualquier simple integrante."Es quitándoles el dinero que vamos a acabar con el crimen organizado", declaró.Tampoco faltó, como ha sido habitual en sus últimos actos, una defensa de la soberanía brasileña frente a las presiones de potencias extranjeras.En ese sentido, reafirmó la importancia de que Brasil sea capaz de extraer y procesar por sí mismo los minerales críticos."No quiero a Estados Unidos, ni a Rusia, ni a China, ni a nadie... Nosotros vamos a explotar los minerales críticos en beneficio del pueblo brasileño", dijo, entre los aplausos de los asistentes.Acompañado por su esposa, la primera dama, Rosângela da Silva, Lula también hizo hincapié en la lucha contra la violencia machista."No es posible no poder acabar con esa violencia", afirmó, antes de llamar a los hombres a tratar a sus parejas como "compañeras" y no como "servidoras o esclavas".El datoLas últimas encuestas colocan a Lula y a Flávio Bolsonaro en empate técnico, con un 43 % de las intenciones de voto para el primero y 40 % para el segundo.Con información de EFE.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppFF