La Casa Blanca aseguró este lunes que el presidente estadounidense, Donald Trump, no ha dado ninguna orden para que se investigue al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, por supuestas irregularidades en la renovación de la sede de la entidad en Washington. Al ser preguntada al respecto por la posibilidad de que Trump ordenara a funcionarios del Departamento de Justicia abrir pesquisas contra Powell, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, respondió con un tajante "no". El pasado viernes (9 de enero de 2025), Powell denunció ser víctima de "intimidación" por parte de Trump y su Gobierno, que lo han criticado duramente por no rebajar más los tipos de interés, después de que el Departamento de Justicia entregara una citación y amenazara con una acusación penal relacionada con su testimonio del pasado junio ante el Senado en relación a las citadas reformas. "El Presidente tiene todo el derecho a criticar al Presidente de la Reserva Federal. Tiene derecho a la libertad de expresión, al igual que todos ustedes. Y una cosa es segura: el presidente ha dejado muy claro que Jerome Powell no es competente en su trabajo. En cuanto a si Jerome Powell es un criminal o no, esa es una cuestión que corresponde al Departamento de Justicia", concluyó hoy Leavitt. Se cree que Trump anunciará este mes al sucesor de Powell, que debe dejar el cargo en mayo, pero sus comentarios acerca del que será nuevo presidente de la Fed generan inquietud con respecto a la futura independencia del organismo en materia de política monetaria. "¡Cualquiera que esté en desacuerdo conmigo nunca será presidente de la Fed!", ha llegado a escribir el magnate inmobiliario, que ha asegurado que EU debería tener unas tasas (actualmente en una horquilla entre el 3,5 % y el 3.75 %) tres puntos porcentuales más bajas. Entre los principales candidatos para sustituir a Powell se cuentan su actual asesor económico, Kevin Hasset, y el exgobernador de la Fed Kevin Warsh. Estos nombres se alinean con los informes que han circulado desde finales de 2024, donde el Wall Street Journal ya los identificaba como los principales contendientes dentro del círculo de Trump. Warsh, exgobernador de la Fed, es visto como un crítico de la gestión actual, mientras que Hassett, expresidente del Consejo de Asesores Económicos, ha sido un leal defensor de las políticas fiscales de Trump. La elección de cualquiera de estos perfiles señalaría un giro drástico hacia una política monetaria más alineada con los objetivos de crecimiento a corto plazo del ejecutivo.Un grupo de antiguos presidentes de la Reserva Federal (Fed) y secretarios del Tesoro, y asesores económicos de Estados Unidos expresaron este lunes su apoyo al jefe del banco central, Jerome Powell, y denunciaron los "ataques" de la Fiscalía estadounidense para minar su independencia. En una carta abierta, las trece figuras de la Economía reivindican que la independencia del banco central y la percepción pública de la misma son clave, y declaran que la investigación anunciada contra Powell "es un intento inaudito de usar los ataques de la Fiscalía para minar esa independencia". La tensión entre la Casa Blanca y la Reserva Federal no es un fenómeno repentino, sino la culminación de una postura que Donald Trump ha mantenido desde su campaña presidencial de 2024. En agosto de ese año, el entonces candidato republicano declaró explícitamente en una conferencia en Mar-a-Lago que el presidente debería tener 'al menos una voz' en las decisiones sobre las tasas de interés, argumentando que sus instintos financieros superaban a los de los gobernadores de la Fed. Esta visión de una presidencia con injerencia directa en la política monetaria rompe con décadas de tradición de independencia institucional.EE