Al menos 37 personas perdieron la vida durante el ataque ruso del lunes, en el que se lanzaron alrededor de diez bombas aéreas contra una escuela subterránea ubicada en la región de Zaporiyia. En el lugar, civiles ucranianos se encontraban recibiendo ayuda humanitaria, de acuerdo con el último reporte de víctimas difundido por la Policía de Ucrania.Las autoridades informaron que hasta ahora han logrado identificar 12 cuerpos. Además, estiman que unas 38 personas, entre fallecidas y sobrevivientes, podrían permanecer atrapadas bajo los escombros.Algunos de los restos mortales sacados ya de los escombros no han podido ser identificados de forma visual y requieren de la intervención de especialistas en análisis de ADN, según informa la Policía.El ataque ruso contra la escuela subterránea de la localidad de Komishuvaja, en la parte controlada por el Gobierno ucraniano de la región de Jersón, es uno de los más letales de toda la guerra y ha causado consternación en Ucrania y entre la comunidad internacional por el gran número de bombas aéreas -que normalmente se utilizan para destruir fortificaciones- contra una infraestructura no militar en la que había civiles.La escuela destruida por las fuerzas rusas fue construida bajo tierra después del comienzo de esta guerra para que pudiera seguir funcionando en medio de las hostilidades. Según explicaron las autoridades regionales de Zaporiyia, cumplía todos los estándares de seguridad pero no estaba pensada para el impacto de múltiples bombas aéreas al no ser un objetivo militar.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp NA