El Parlamento de Hungría eligió este martes a András Baka como nuevo presidente del país. El jurista ya había ocupado la presidencia del Tribunal Supremo, cargo del que fue destituido en 2011 tras enfrentarse a las medidas impulsadas por el entonces primer ministro Viktor Orbán, consideradas un ataque contra la independencia judicial.Baka recibió el respaldo de 140 de los 199 diputados que integran el Parlamento, todos pertenecientes al partido gobernante Tisza. En contraste, seis legisladores del partido ultraderechista Nuestra Patria votaron en contra, mientras que los 53 representantes del Fidesz, formación liderada por Orbán, se abstuvieron de participar en la votación.Baka, de 73 años, había sido propuesto por el nuevo Gobierno del conservador Péter Magyar, que en la campaña para las elecciones del pasado abril prometió destituir a los altos cargos leales a Orbán, dentro de las medidas con las que quiere restablecer el Estado de derecho.András Baka, elegido este martes por el Parlamento húngaro como jefe del Estado, es un experto en derecho constitucional que fue crítico con el anterior Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán y que llega al cargo en pleno proceso de regeneración democrática en el país.El nuevo presidente de la República ha sido el candidato del Tisza, el partido con supermayoría parlamentaria del primer ministro, Péter Magyar, quien ya antes de ganar las elecciones del pasado abril prometió sustituir a altos cargos del país, entre ellos al anterior jefe de Estado, Tamás Sulyok, al considerarlos "títeres de Orbán".El recién elegido jefe de Estado es considerado como uno de los más destacados expertos húngaros en derecho europeo y en procedimientos constitucionales.Baka nació en 1952 en Budapest, donde estudió derecho para después trabajar en la Academia de las Ciencias de Hungría, así como en varias universidades de Alemania, Estados Unidos y Francia como profesor invitado.En las primeras elecciones legislativas tras la caída del Telón de Acero, en 1990, consiguió un escaño como candidato del partido de centro derecha Foro Democrático Húngaro, y un año después fue elegido como juez delegado por Hungría en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, donde trabajó hasta 2007.En 2009, con el apoyo de la mayoría del Parlamento, ocupó el cargo de presidente del Tribunal Supremo. Destituido por OrbánTras llegar Orbán al poder en 2010, Baka comenzó a cuestionar sus políticas, principalmente las relacionadas con el cada vez más estricto control del Gobierno sobre la judicatura.En 2011 fue destituido de su cargo en el Supremo por esas críticas y en 2016 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó que ese despido fue contrario a las normas comunitarias.Según el analista Zoltán Lakner, Baka "podría restaurar el respeto social hacia el cargo del presidente de la República", pero tendrá que enfrentar expectativas sociales contradictorias, por un lado la de respaldar la transición iniciada por Magyar y, al mismo tiempo, mantener su autonomía respecto al Gobierno.En una reciente entrevista, el mismo Baka aseguró que "quien tiene mayoría de dos tercios (en el Parlamento) no puede hacer todo lo que quiera" y agregó que para consumar la transición democrática no basta con cambiar a los altos cargos.El papel del presidente en Hungría, con un mandato de cinco años, es esencialmente protocolario sin apenas contribuciones ejecutivas.Magyar ha anunciado que el nuevo presidente ocupará el cargo hasta la redacción de una nueva Constitución -un proceso que comenzará en otoño-, y que esa reforma podría afectar a las competencias y a la forma de elección del jefe de Estado.Baka está casado y tiene dos hijos.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppNA